Domingo Gómez, vecino y mercader en este pueblo, manifestó 400 pesos de mercaderías de Castilla y de la tierra para vender en su tienda, de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.
REGISTROS DE MERCADERÍAS
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Pedro de Villalobos, dueño de una tienda en este pueblo, ubicada en la casa y esquina de Jorge Desa, manifestó tener en dicha tienda 150 pesos de mercaderías y menudencias de cacao, jabón, candelas, pan, azúcar, tabaco; y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Agustín Masín, vecino de este pueblo, manifestó 100 pesos en cacao, listones, pimienta, azafrán, y otras menudencias.\n
Nicolás Díaz, vecino de este pueblo, manifestó 200 pesos de cacao, azúcar, jabón, tabaco, candelas, mantillas y otras menudencias para vender en su tienda y pagar la alcabala.\n
Juan de Vergara, vecino de este pueblo, manifestó la licencia que obtuvo para poner una tienda y vender 40 pesos, empleados en azúcar, jabón, tabaco, candelas, tocino, y platos de escudillos de barro, que trajo de la Puebla de los Ángeles, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Ignacio de Espinosa, vecino de este pueblo, manifestó 30 pesos de jerguetas, bayetas y otras menudencias para vender en su tienda y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Nicolás Díaz, vecino de este pueblo, manifestó 50 pesos de azúcar, jabón, manta, tochomites y otras menudencias, para vender en su tienda y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Agustín Masín, vecino de este pueblo, manifestó 60 pesos de azúcar y otras menudencias de la tierra para vender en su tienda, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala. \n
Josephe [José] de Abaurrea manifestó 40 pesos de mercaderías, tabaco, jabón, azúcar, cacao, candelas, loza y otras zarandajas de Castilla y de la tierra, para vender en su tienda y de lo que vendiere pagará la alcabala.\n
El Capitán Rodrigo Serrano, Alcalde Mayor, dijo que algunos carreteros, arrieros y criadores de ganado han pasado ocultando sus mercaderías sin llegar al registro; y los indios que les sirven y otras personas los llevan forzados y sin pagarles, en particular se habla de Sebastián Ponce, Diego Ponce, Antonio Báez y Agustín de Castañeda; por lo que manda se traigan a los citados y a los demás que se pasaren, y se castigue con una pena de 50 pesos aplicados por tercias partes, para la Cámara de Su Majestad, el juez y el denunciador.