Los naturales del pueblo de San Andrés Tlalnelhuayocan, junto con su Gobernador Lorenzo de la Cruz, sus Alcaldes don Nicolás Jerónimo y don Tomás de la Cruz, sus Regidores don Francisco Baltazar y Andrés de los Ángeles y su Escribano Pascual Francisco, otorgan poder general a don Juan Manuel Castañón, vecino del pueblo de Jalapa, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, eclesiásticos y seculares.
REGIDORES
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Don Baltazar Hernández, gobernador del pueblo de San Andrés Telguayocan (Tlanelhuayocan); sus alcaldes Juan Ramírez y Juan Matías; regidor Pedro Martín, dijeron que por cuanto Su Majestad ha enviado una real cédula para que se pongan maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción, y en cumplimiento de ella, el Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, les nombró por maestro a Alonso Díaz de la Cueva, mestizo, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años, a partir del 12 de mayo del presente año; y los otorgantes a pagarle 100 pesos de oro común anuales, 12 fanegas de maíz, un huevo el viernes y otro el sábado de cada semana por cada estudiante; dos reales a la semana para carne, medio real para sal y otro medio real para chile.
Don Juan Matías, Gobernador actual del pueblo de San Andrés Tlalnehuayocan, don Gaspar Hernández y don Marcos Francisco, Alcaldes, Lucas Sebastián y Diego de la Cruz, Regidores, Pedro de la Cruz, Alguacil Mayor, y Pablo de los Ángeles, Escribano de Cabildo, a través de Antonio Barradas, intérprete de este juzgado, otorgan poder especial a don Juan de Medina Caraveo, vecino del pueblo de Jalapa, para que en su representación continúe y acabe el pleito entablado con el gobernador, común y naturales del pueblo de Xilotepec sobre tierras que dicen les pertenecen.\r\n
Don Jerónimo Francisco, Gobernador de San Andrés Tlalnehuayocan; don Lorenzo Juan, José Juan, Alcaldes; Antonio de los Santos y José Antonio, Regidores, dijeron mediante Pedro Calderón, intérprete, que en cumplimiento de lo mandado sobre que haya escuela en todos los pueblos, se obligan a dar por 3 años a Miguel de la Torre, vecino del pueblo de Jalapa, 80 pesos en cada uno, más doce fanegas de maíz, un huevo por semana cada muchacho y él se compromete a tener la escuela para enseñarles la lengua castellana, la doctrina, a leer y escribir.