El regidor Luis Pacho Mejía, residente en su ingenio Nuestra Señora de los Remedios, de esta jurisdicción, y Lucas Martín[Ibáñez], maestro de carpintería, vecino de esta provincia, se concertaron en esta manera: Lucas Martín se obligó a poner una prensa con sus cureñas y demás adherentes en el ingenio Nuestra señora de los Remedios, dentro de un lapso de ocho meses, a su costa hasta dejarla corriente y moliente, como la que asentó a Don Andrés Pérez de la Higuera; y el dicho regidor se obligó a pagarle por su trabajo 1 500 pesos de oro común.
REGIDORES
1590 Archival description results for REGIDORES
Jerónimo de Vega, vecino de la Puebla de los Ángeles, dueño de su recua, se obligó a pagar al regidor Luis Pacho Mejía, vecino de la ciudad de México, 500 pesos de oro común, por razón de otros tantos que pagó por la libertad de Ana Zavala, esclava morena que fue del Contador Villanueva, y una hija suya nombrada Ananina, mulatilla, de seis a siete años de edad, y haciendo de deuda ajena suya propia, se los dará para la fecha de esta escritura, en seis meses corridos.
Juan Delgado Calvo, residente en el ingenio del regidor Luis Pacho Mejía, como principal deudor, y Alonso Guilarte, vecino de Jalapa, como su fiador, se obligaron a pagar a Rodrigo Hernández Callejas, vecino de Jalapa, 459 pesos de oro común, precio de 30 novillos cerreros, a 9 pesos y 4 tomines cada uno; y de 29 toros, a 6 pesos cada uno; dichos ganados fueron comprados para el ingenio de Luis Pacho, y haciendo de deuda ajena suya propia, pagarán los referidos pesos para el día 8 de septiembre del presente año, juntos en una paga.
El regidor Luis Pacho Mejía, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, y Doña Isabel de Bustamante, su legítima mujer dijeron tener en el servicio de su casa una esclava mulata, ladina, llamada Isabel Bustamante, la cual tiene un hijo de cuatro meses nombrado José, y por los buenos servicios de su madre, dignos de remuneración y el gran amor que le tienen, le otorgaron carta de libertad al niño.
Luis Pacho Mejía, vecino y regidor de la ciudad de México, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, abogado y receptor de la Real Audiencia de la ciudad de México, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos, y a los bienes que quedaron de Bernardino Paredes, primer marido que fue de Doña Isabel Vázquez de Ávila, y primera mujer del otorgante.
Alonso González, vecino y mercader de Jalapa, oficial [maestro] de sastre, como principal deudor, y el Lic. Don Luis de Medina, presbítero, como su fiador, en voz y en nombre del regidor Luis Pacho Mejía, y en virtud de su poder que tiene para administrar su ingenio, se obligaron a pagar al Lic. Juan Díez de la Barrera, presbítero, residente de Jalapa, 176 pesos y 5 tomines de oro común que restan de las cuentas que hoy día de la fecha remataron, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses.
Juan Camacho Rafael, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, y a su hermano, Juan de la Calleja, Regidor de la nueva ciudad de la Veracruz, 240 pesos de oro común, precio de 30 novillos, para fin del mes de marzo de 1616, todos juntos en una paga.
Diego de Villeda, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, y a Juan de la Calleja, su hermano, regidor de la nueva Veracruz, 370 pesos de oro común, precio de 37 novillos cerreros, a 10 pesos cada uno, para fin del mes de septiembre del presente año, todos juntos en una paga.
Manuel de Barrios Villegas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de este pueblo, y a su hermano Juan de la Calleja, regidor de la nueva ciudad de Veracruz, 406 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Diego, bozal, de nación Angola, en esta manera: 203 para fin de abril de 1618 y los 203 restantes para fin de octubre del mismo año.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al regidor Juan de la Calleja, su hermano, vecino de la ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre de la persona que le pareciere, la cantidad de oro o plata labrada o por labrar, pipas de vino, cacao, y otros géneros; y una vez vendidos, queden horros de todas costas y daños, 500 pesos de oro común, y haga de ellos, según le tiene comunicado.