Juan Camacho y Juan Martín, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Sebastián Barradas y a Agustín Luis, como albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, su heredero, una casa baja de piedra y barro y su solar de 68 varas de frente y 91 de fondo, situada en la Calle Real que de la Plaza Pública va a la tenería de curtir cueros, linda por una parte con casa y solar de Calixto Ventura López, al frente con dicha calle y casa de José Luis, y por otra parte con solar y casa que fue de Isabel Bautista; cuya casa se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 480 pesos de oro común, mismos que se dan por recibidos.
PLAZA PÚBLICA
89 Descrição arquivística resultados para PLAZA PÚBLICA
El Alférez Juan José Rincón, vecino de Jalapa, hijo legítimo del Sargento Manuel Vázquez Rincón y de doña María de Castro, ordena su testamento de la siguiente forma: hace las mandas acostumbradas; contrajo matrimonio con doña Ángela Francisca de Acosta, quien no trajo dote pero por herencia de ella le tocó hasta 500 pesos, tuvieron 6 hijos. Tiene entre sus bienes un solar que de la Plaza Pública sale para el Camino Real de México, del que ha hecho donación a su hermano. Tiene diferentes cuentas y negocios con distintas personas en México y en Veracruz, dos casas principales en este pueblo, cinco atajos de mulas aparejadas, tres esclavos. Un solar con el frente y fondo que consta en sus títulos. Nombra como albacea a su mujer y a José Antonio Rincón, su hermano y al Capitán Bartolomé de Castro, su tío y como herederos nombra a sus hijos.
Rosa López y su hijo Luis Domínguez, dijeron que ambos se obligan a pagar a Manuel de Olmedo, la cantidad de 417 pesos y 5 reales, dentro de 2 años, que empezaran a contarse a partir de la fecha de esta escritura, y para seguridad de esta deuda hacen hipoteca de una casa que tienen en este pueblo, en la Calle Real que de la Plaza Pública va para los ejidos de este pueblo y hace frente a ella y a la casa de Margarita de Castro, calle en medio y linda por el costado del norte con casa de Antonio de Herrera, al sur con la del Capitán Andrés Monares y Vargas y al fondo con la de los herederos de Francisco de Campo, libre de censo.
Don Eugenio Felipe Lozano, apoderado de los albaceas del Capitán don Bartolomé de Castro, don Jerónimo José Benítez y don Diego de Castro, usando el citado poder, otorga en arrendamiento a Francisco Julián Aravalles, unas casas ubicadas en este pueblo, cubiertas de tejas y cercadas de paredes, que al oriente lindan y hacen frente con casas de los herederos de Antonio de Herrera, al norte con la Plaza Pública de este pueblo con la que hace esquina, al sur con otras casas del citado Capitán y al poniente con el convento hospital de este pueblo y otra casita de altos del dicho Capitán, por el periodo de 5 años, con una paga de 80 pesos en cada año.
Don Adrián Matías de la Haya, Alcalde Mayor de Jalapa, estando en la Plaza Pública del pueblo de Naolinco, junto con los oficiales nombrados y soldados de esta Compañía Miliciana de Montada, nombra a don Agustín García Campomanes, Capitán, don Bartolomé Zurita, Teniente y a don José Rodríguez, Sargento.
Don Nicolás Manuel Fernández y doña Antonia Josefa Serdán Ponce de León, marido y mujer, vecinos de Jalapa, venden a don Antonio Merino, de la misma vecindad, una casa ubicada en este pueblo de Jalapa, la cual linda al norte con la Plaza Pública y la Calle Real, al poniente con casas de los herederos del Capitán don Bartolomé de Castro y la calle que baja para la de Tecuanapa, al sur con casas y patio que fueron de Teodora Josefa Mojica y ahora lo son de Juan Antonio de Llano, y al oriente con casas y corral de don José de la Calle. La venden en 8, 000 pesos de a 8 reales de plata cada uno, que quedan sobre dicha casa a réditos de 5 % anuales.
Don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor perpetuo de esta Villa, vende a don Bernardo de Orta, Capitán de Navío de la Real Armada y Comandante del puerto y resguardo de la Ciudad de Veracruz, una casa ubicada en la segunda cuadra de la Calle Real que de esta Plaza Pública sale para la Veracruz, en la acera del lado del norte haciendo frente al sur con casa de doña Rafaela Alonso García, calle en medio, por el oriente con casa alta de don José de Arias [y Torija], por su fondo, al norte, linda con el fondo de la casa de Arias, y por el poniente con callejón que de la Calle Real va al arroyo del Xallitic y puente que llaman de Lagos. La vende en 1 400 pesos.
Don Gaspar de Thormes, vecino de Jalapa, en virtud del poder que en su persona substituyó Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de este pueblo, vende en nombre de Doña María de Estupiñán al Capitán Don Francisco García López, vecino de Jalapa, una casa de piedra y lodo, cubierta de teja, ubicada en una de las esquinas de la plaza pública de él, que hace callejón entre dicha casa y el mesón; linda con solar y casas que hoy posee Ana Fernández de la Calleja, en la Calle Real, por el precio de 1500 pesos de oro común; los 1000 pesos, de un censo en favor del Monasterio de San Francisco de Jalapa, de una capellanía de misas que fundaron Manuel Rodríguez de Maya y Luisa Ordóñez, su mujer; y los 500 pesos restantes, en esta forma: los 100 pesos en reales de contado, 200 pesos para dentro de dos meses de venida la flota; y los últimos 200 pesos, para los dos meses después de haberse ido la flota mercante del puerto de Veracruz.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando y Don Antonio de Orduña Loyando, su hijo, residentes en este ingenio, dieron su poder cumplido a Doña Ana de Guadalajara y Castilla[o], esposa del primero y madre del segundo, y a Marcos Bernal, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en sus nombres impongan y carguen a censo redimible sobre sus bienes muebles y raíces, 4 000 pesos de oro común de principal, especialmente sobre la Estancia de ganado mayor, nombrada Espanta Judíos en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, que tiene 12 sitios de ganado mayor, con los ganados, esclavos y demás bienes que hasta el día de hoy están libres de censo; asimismo, sobre unas casas y tiendas que Don Antonio de Orduña tiene en la ciudad de Los Ángeles, en la calle que va de la plaza pública al Colegio de San Luis, libres de censo, tributo y enajenación, y se obligaron a pagar 200 pesos de oro común anuales de rédito a la persona o personas que dieren dicha cantidad.
Juan Manuel de la Cruz y Llorente, vecino de Orizaba, residente en ésta, hizo exhibición de dieciocho copias o testimonios de una misma escritura para que se registren en este libro, su data en la Puebla de los Ángeles a 23 de marzo de este año, y de ella consta que don Juan Bringas de Manzaneda, vecino y labrador de la jurisdicción de Orizaba, a nombre y en virtud de los poderes de doña Isabel María de Sagade Bugueiro, viuda del Capitán don Diego Bringas de Manzaneda, sus padres; del Licenciado don Diego Bringas de Manzaneda, Presbítero Domiciliario de este obispado; de don José Bringas de Manzaneda, Presbítero Domiciliario; de don Antonio Bringas de Manzaneda, de don Manuel Bringas de Manzaneda, vecinos de dicho pueblo de Orizaba, hijos y herederos del referido capitán, por el que le confirieron; de don Ignacio Bringas de Manzaneda, mayor de veinticinco años, también hijo del referido capitán; y de don Diego Fernández Roldán, como curador ad lítem de doña Isabel de Bringas de Manzaneda, menor hija e igual heredera del enunciado capitán; impuso y cargó sobre su persona y bienes, y los de sus partes, sobre tres haciendas del beneficio de hacer azúcar, tituladas Nuestra Señora de la Concepción, alias Toluquilla, y San Antonio de Padua, situadas en esta jurisdicción, y la otra situada en jurisdicción de Tepeaca al pago de San Andrés Chalchicomula titulada San Antonio Atzitzintla, la cantidad de 24 000 pesos de principales de capellanías y obras pías. Y como real deudor por sí y en nombre de la nominada su madre y hermanos en virtud de los referidos poderes, por el importe de sus legítimas, y para que siempre sea preferente dicha cantidad al de ella, se obligó y les obligó a que satisfarán y pagarán dicha cantidad haciendo obligación de ellos en la Secretaría de Cámara y Gobierno de este obispado en el término de cinco años; y para seguridad de la relacionada cantidad y sus réditos hipotecó, sujetó y gravó las referidas haciendas de labor y beneficio de hacer azúcar, asimismo hipotecó las casas y un solar que existe en dicho pueblo de Orizaba, una grande de edificio alto y bajo, otra de edificio alto y bajo en la calle Real de dicho pueblo, otra de cal y canto cubierta de madera y teja en el barrio de San Juan de Dios, otra baja en la calle Real, otra que hace esquina en la calle Real, otra de cal y canto cubierta de madera y teja en la calle que sale de la plaza Pública para río Caliente de dicho pueblo, otra que se remató por bienes de don Bartolomé [roto] al expresado su padre, otra en la misma calle Real a la salida de dicho pueblo para la villa, y otra de cal y canto que le fue vendida a su padre, que todas componen once.
Sem título