Guillermo Monterde y Antillón, natural de la Ciudad de la Nueva Veracruz y vecino de la de Lima, en el Reino del Perú, hijo legítimo de los difuntos don Jerónimo Monterde y Antillón, Caballero de la Real Orden de Calatrava, y de doña Margarita de Villalobos, otorga su testamento, declara es casado con Doña Ángela María Grimalda, quien se encuentra en la Ciudad de Lima, nombra como sus albaceas a doña Josefa Monterde y Antillón, su hermana, vecina de la Ciudad de la Nueva Veracruz, viuda de don Tomas Rodríguez de Vargas; a don Diego Monterde y Antillón, su hermano y vecino de la Ciudad de México, y a don José Camino y Velasco, vecino de este pueblo de Jalapa, nombrando como herederos universales a su hermano Diego de Monterde y Antillón y a su hermana Josefa Monterde y Antillón.
PERÚ, REINO DE
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Testamento de Doña Ana de Alfaro, viuda, vecina de Jalapa, hija legítima de Sebastián Méndez y de Ana de Alfaro, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, de donde es natural la otorgante. Declara que estuvo casada en primeras nupcias con Juan Martín de Ávila, vecino que fue de este pueblo de Jalapa, con quien procreó a María Olalla, casada con el alférez Dionisio de Hevia, vecino de Oaxaca; Ana de Ávila, difunta, religiosa del convento de San Gerónimo; y Simón de Ávila, difunto. Declara estuvo casada en segundas nupcias con el Capitán Sebastián de la Peña, con quien procreó a doña Sebastiana de la Peña, difunta, casada con el capitán Andrés de Urquía; a doña Josefa de la Peña, casada con Gonzalo Márquez de Acevedo; y a Sebastián de la Peña, de catorce años de edad. Declara debe de resto de una escritura de mayor cuantía a Juan Jácome Faseres, mercader vecino de la ciudad de Sevilla, 1 100 pesos de oro común, asimismo, declara que debe y le deben diferentes personas que se mencionan. Declara que su hermano Diego Méndez de Alfaro, que está al presente en el reino de Perú, le debe 2 000 pesos, asimismo declara que en las casas de su morada ya no tiene ningún derecho, pues vendió lo que le correspondía, solamente su otro hermano, que está en China, tiene una poca parte. Nombra como albaceas al licenciado Diego de Rebollar, presbítero de este pueblo, ya a sus yernos Andrés de Urquía y Gonzalo Márquez de Acevedo. Nombra como herederos a sus hijos.