Hernando de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, arrienda a Agustín de Alcalá, vecino del pueblo de San Juan Chocamán, una hacienda de ovejas en los llanos de Ozumba, llamada Tepaluca, la cual linda con la venta de Ozumba, con tierras de don Juan López Mellado y con estancia que llaman de la Rascona, en la que hay cantidad de sitios de estancia, así en los dichos llanos de Ozumba como en tierra caliente, pertenecientes todos a la dicha hacienda, con sus casas y corrales y con 34 000 cabezas de ovejas y setecientos cincuenta y cinco carneros. Cuyo arrendamiento será por 4 años por los que pagará 2 550 arrobas de lana de la mejor y más buena, más cien borregos en cada año. Se mencionan las condiciones y lista de cosas que se incluyen en el arrendamiento.
OVEJAS
20 Descrição arquivística resultados para OVEJAS
El Capitán Diego de Orduña Loyando, cumpliendo con una cláusula del testamento de su padre don Francisco de Orduña, fundó una capellanía de misas por las almas de sus finados padres y la dotó con 3000 pesos de principal y 150 pesos anuales de renta, los cuales quedaron cargados en el ingenio San Pedro, 40 esclavos negros, ocho caballerías de tierra, una estancia con 24 000 ovejas y otros bienes.
Alonso Sánchez, hermano mayor y administrador del Hospital de Perote, arrendó a don Antonio Hernández, residente en su estancia de Cocoltepeque, jurisdicción de San Juan Iztacamaxtitlán, 4826 ovejas por tiempo de tres años, y se obligó a pagar 70 pesos de oro común anuales por cada millar.
Francisco de Orduña, vecino de la ciudad de Los Ángeles, vende a Lorenzo de Gámez y a José Rodríguez, moradores de los llanos de San Juan Iztacamaxtitlán, 8000 ovejas y tres sitios de ganado menor, en los términos de Colipa, por el precio de 8 000 pesos de oro común.
Doña Eugenia Francisca de Amilibia Guraya y Lezama, viuda del Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, como madre y tutora de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, poseedora del Mayorazgo que quedó por fin y muerte de su marido, dio su poder cumplido al Capitán Don Antonio de Orduña Loyando para que en su nombre arriende una hacienda de ovejas perteneciente a dicho mayorazgo, situado en términos de la jurisdicción de Tepeaca con sus tierras, pastos, aperos y abrevaderos que le pertenecen, a los plazos y precios que por bien tuviere.
Rodrigo de Vivero, estante en el ingenio de Orizaba, arrienda a Miguel Carrera, 20 000 ovejas, con los agostaderos, por tiempo y espacio de 3 años, por precio cada millar de ovejas de 63 pesos de oro común.\n
Joachín Valiente y su mujer, María Salomé, indios naturales de Acatzingo, se asientan a servicio y soldada con Juan Martín que trae a cargo un rebaño de ovejas, por tiempo de un año y al precio de 26 pesos de oro común.
Diego Gómez Limón, vecino de la provincia de Tlaxcala, vende a su hijo Bernardino Gómez, vecino de dicha jurisdicción, un solar en el pueblo de Huamantla, junto a las casas del otorgante; asimismo, 40 ovejas paridas con sus crías, 12 cabras, 4 puercas de vientre, por el precio de 150 pesos de oro común.
Alonso Guerra, como principal, y Diego de Herrera Almazán, como su fiador, vecinos y labradores de la provincia de Tepeaca, dieron su poder cumplido a José Méndez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que en sus nombres pueda otorgar y aceptar la escritura de arrendamiento de la hacienda de ovejas y trasquila que Don Francisco de la Higuera Matamoros tiene en el Pago de San Salvador El Seco, con todas sus tierras y sitios de agostaderos en tierra caliente, por tiempo de seis años, a partir del 15 de septiembre de 1680, a razón de 65 pesos de oro común por cada millar de ovejas que se expresaren en la escritura de arrendamiento.
Miguel Carrera, estante en este pueblo de Orizaba, arrienda a Bartolomé del Campo, las haciendas de los Pozuelos con 12 300 ovejas, por tiempo de 3 años y por precio en cada uno de 1 000 arrobas de lana.