El Capitán Vicente de Toledo y Viveros, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, otorga poder especial a don Bartolomé José de Ascásubi, vecino de la ciudad de la Puebla, junto con don Antonio Romero, residente en este pueblo, para que lo obliguen a la paga de cualquier cantidad que importen las compras de partidas que en su nombre se hicieren, de toros, mulas o caballos, señalados a través de cualquier escritura que les pidan.
MULAS
79 Description archivistique résultats pour MULAS
Manuel Roldán, dueño de mulas y avíos en este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Miguel Domínguez, vecino de Puebla, para que en su nombre parezca en el remate de los bienes que quedaron de don Luis Ortiz de Zárate, que se celebrará en dicha ciudad, y formalice la postura de 1, 500 pesos que tiene hecha de una casa que pertenece a dichos bienes, ubicada en la calle de la Amargura y en caso de que se le fincare el remate, que lo acepte, entregando la escritura correspondiente y lo obligue a cumplir lo estipulado en ella, por lo que se le da éste con libre y general administración con facultad de sustituir.
Diego de Lucas, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en este pueblo de Orizaba, se obliga a llevar 21 mulas de su recua al pueblo de Tlalixcoyan para cargarlas de cacao, y entregarlas en la ciudad de Tlaxcala a Juan Mejía de la Torre, vecino de dicha ciudad, y consignadas de Francisco Mejía Saavedra, vecino de la ciudad de México, quien fletó las mulas, por precio de siete pesos de oro común cada una.\n\n
Juan Bautista Gallegos, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Tomás Rodríguez, vecino de Jalapa, y a Jerónimo de Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 190 pesos de oro común que restan del precio de siete mulas de arria, con sus aparejos, a 40 pesos cada una; los cuales dará en esta manera: 90 pesos dos meses después de la fecha de esta escritura y los 100 restantes, de allí en cuatro meses cumplidos.
Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, se obligó a pagar a Andrés de Bustillos, Juez de Caminos, 875 pesos de oro común por razón de un negro y 11 mulas de arria que le vendió Juan de Sosa del Castillo, más 21 pesos y 2 tomines que le prestó en reales y que salió a pagar por el referido Juan de Sosa, sobre quien Andrés de Bustillo tenía una ejecución los dará para el día de la Pascua del presente año.
Juan de Sosa del Catillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 187 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 3 mulas de arria, en esta manera: la mitad seis meses después de la fecha de esta escritura y la otra mitad de allí en otros seis meses.
Alonso de Castro, residente en Jalapa, como principal deudor, y Juan del Moral, de la misma vecindad, su fiador, se obligaron a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 100 pesos de oro común, precio de dos mulas de arria con sus aparejos, en esta manera: la mitad ocho meses después de la fecha de esta escritura, y la mitad de allí en otros ocho meses.
Melchor de [Cogollos] y Zárate, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de Los Ángeles, 135 pesos de oro común, precio de tres mulas, dos de carga y una de silla, las dos primeras en 50 pesos cada una, y la otra en 35 pesos, nueve meses después de la fecha de esta escritura.
Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de Los Ángeles, 300 pesos de oro común, precio de cuatro mulas con sus aparejos, a 75 pesos cada una, en esta manera: la mitad para dentro de seis meses y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de Los Ángeles, 210 pesos de oro común, precio de tres mulas aparejadas que le vendió en este pueblo, en esta manera: la mitad para dentro de cuatro meses y la otra mitad de allí en otros cuatro meses corridos.