Francisco Estupiñán y Francisco Luis, españoles residentes en esta provincia, formaron una compañía para el trato en el género que les pareciere:el primero puso una mula, siete caballos, 130 cabras, valoradas en 284 pesos, y 1300 pesos en reales; el segundo puso 10 mulas aparejadas apreciadas en 400 pesos, más cuatro caballos, un negro llamado Manuel, de tierra Congo, y una negra llamada Catalina, de nación Angola, valorados en 1 184 pesos de oro común.Dicha compañía se hizo por tiempo de cuatro años, y al término de los mismos se partirían las ganancias o pérdidas por mitad.
MULAS
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Diego González, vecino de Jalapa, vende a Juan González y a Rodrigo Martín, vecinos de Los Ángeles, una negra llamada María, de nación Angola, de 25 años de edad, que hubo de Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, libre de hipoteca, empeño y enajenación, con las tachas que tuviere, por el precio de 400 pesos de oro común, los cuales pagó con 11 mulas de arria con sus aparejos, a 27 pesos y 2 tomines cada una; y los 100 restantes, en reales.
Andrés de Bustillos, Juez de Caminos, vecino de Jalapa, vende a Juan de Sosa del Castillo, vecino de este pueblo, 16 mulas de recua con sus aparejos, nueve mantas y un esclavo negro de nación Angola nombrado Francisco, en\r\n 1320 pesos de oro común.
Juan de Sosa del Castillo, vecino de Jalapa, vende a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, un negro llamado Francisco, de nación Angola, de 24 años de edad, en 400 pesos de oro común, más 11 mulas de arria con sus aparejos, a 41 pesos y 2 tomines de oro común cada una.
Ana Gómez, con licencia de su esposo Sebastián de Acosta, vecinos de Naolinco, hizo cuentas con Pedro de la Mota, de la misma vecindad, sobre los fletamientos de una recua de 40 mulas que recibió al morir el primer marido de Ana Gómez; y habiéndose hecho los cargos y admitido los descargos, la susodicha se quedó con treinta mulas aparejadas de reata abajo, seis de caballerías, un negro nombrado Pablo, de nación Angola, y con la obligación de pagar a Don Diego de Rojas, vecino de Jalapa, 180 pesos de oro común del resto de una escritura de 270 pesos que se comprometió a pagar Pedro de la Mota; los cuales, Ana Gómez y Sebastián de Acosta, se obligaron a pagar a los plazos contenido en ella.
Juan de Quiroz, vecino de esta provincia, vende a Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Antón, de nación Angola, de 24 años de edad, poco más o menos, y dos mulas de arria con sus jalmas y aparejos; el negro en 500 pesos y las mulas en 300 pesos de oro común.