Cristóbal Martín Matamoros, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Lucas Marín, tratante en mulas cerreras, 838 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 43 mulas y machos cerreros, a 19 pesos y 4 tomines cada uno, en esta manera: 419 pesos para la fecha de esta escritura en dos meses, y los 419 pesos y 4 tomines restantes, para de hoy día de la fecha en un año corrido.
MULAS
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Francisco Martín, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Lucas Marín, tratante en mulas cerreras, 378 pesos de oro común, precio de 9 bestias mulares, a 42 pesos cada una, en esta manera: 126 pesos para fin de mes de enero de 1629, otros 126 pesos del segundo tercio, para fin de julio del mismo año, y los 125 pesos restantes, para fin de enero de 1630.
Juan de Angulo, vecino de Naolinco se obligó a pagar a Lucas Marín, tratante en mulas cerreras, 320 pesos de oro común, precio de ocho mulas, en esta manera: 113 pesos del primer tercio para el 18 de febrero del presente año, 113 pesos del segundo tercio, de allí en siete meses, y los 114 pesos restantes, para de allí en otros siete meses adelante.
Domingo de Oliveros, vecino del ingenio San pedro Buenavista, en esta jurisdicción dio en arrendamiento a Antonio Fernández, dueño de su recua y vecino de Jalapa, 8 bestias mulares aparejadas con mantas, lazos, reatas, sobreenjalmas y demás pertrechos, por tiempo de 10 meses primeros siguientes, a partir de hoy día de la fecha, en el precio de 25 pesos de oro común mensuales.
Juan Bautista Gallegos, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Francisco de Robledo, vecino de la Puebla de los Ángeles, 915 pesos de oro común que son el valor de 15 mulas.
Marcos de Villanueva, vecino de Cholula, se obliga de pagar a Miguel de Aviñón, dueño de su ingenio de azúcar, 450 pesos de oro común, los cuales son por razón de diez bestias mulares con sus aparejos que le vendió.
Gaspar Bermúdez y su esposa, María de la O, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Jerónimo de la Vega 220 pesos de oro común, precio de cinco mulas, dos aparejadas y tres en pelo, en esta manera: 110 pesos cuatro meses después de la fecha de esta escritura y los 110 pesos restantes de allí en otros cuatro meses.
Juan García Endrino, vecino de la ciudad de Los Ángeles, vende a Melchor del Moral, el mozo, vecino de Jalapa, nueve mulas de arria con sus aparejos, por el precio de 50 pesos de oro común cada una.
Fernando del Castillo y su esposa, Juana González, no pudiendo pagar a Juan de Sosa del Castillo, vecino de Jalapa, una escritura de obligación de 2 340 pesos, le devolvieron 24 mulas de arria y un negro llamado Francisco Angola.
Juan de Sosa del Castillo, vecino de Jalapa, vende a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, un negro llamado Francisco, de nación Angola, de 24 años de edad, en 400 pesos de oro común, más 11 mulas de arria con sus aparejos, a 41 pesos y 2 tomines de oro común cada una.