Francisco Camacho, dueño de su recua, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, mercader, vecino de Jalapa, 500 pesos de oro común, precio de 10 mulas de arria con sus aparejos, en esta manera: la mitad seis meses después de la fecha de esta escritura y la otra mitad de allí en otros seis meses.
MULAS
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Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, de la misma vecindad, 2 707 pesos y 4 tomines de oro común; 2 460 pesos, precio de 41 mulas de arria con sus aparejos; 48 pesos de 24 fanegas de maíz; 45 pesos de 60 varas de jerga, a 6 reales la vara; 40 pesos, valor de mulas de sillas; 44 pesos 4 tomines de otros tantos que le debía Francisco, indio arriero, vecino de Jalapa; 32 pesos que le debía Domingo López, indio arriero; y 38 pesos que le debía Gaspar Hernández, indio; los cuales dará en esta manera: 207 pesos y 4 tomines para el fin del mes de octubre del presente año, y los 2 500 restantes para el fin del mes de abril de 1619, todos juntos en una paga.
Francisco Luis, de color mulato, como principal deudor, y Domingo López Rebolledo, su fiador, vecinos de esta provincia, se obligaron a pagar a don Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, 495 pesos de oro común, precio de 11 bestias mulares de arria con sus aparejos, a 45 pesos cada una, en esta manera: 300 pesos para el día de Navidad del presente año y los 195 pesos restantes para fin de octubre de 1619.
Diego González, vecino de Jalapa, vende a Juan González y a Rodrigo Martín, vecinos de Los Ángeles, una negra llamada María, de nación Angola, de 25 años de edad, que hubo de Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, libre de hipoteca, empeño y enajenación, con las tachas que tuviere, por el precio de 400 pesos de oro común, los cuales pagó con 11 mulas de arria con sus aparejos, a 27 pesos y 2 tomines cada una; y los 100 restantes, en reales.
Alonso García de Quiroz, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino deJalapa, 400 pesos de oro común, precio de ocho bestias mulares de arria con sus aparejos, en esta manera: 200 pesos seis meses después de la fecha de esta escritura, y los 200 restantes de allí en otros seis meses corridos.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, o a quien su poder hubiere, 322 pesos de oro común, precio de siete bestias mulares en pelo, a 46 pesos cada una, en esta manera: la mitad para fin de mes de octubre del presente año, y la otra mitad para de allí en cuatro meses corridos.
Manuel de Barrios Villegas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Camacho, de la misma vecindad, 320 pesos de oro común, precio de ocho bestias mulares aparejadas; en esta manera: la mitad para el fin del mes de mayo del presente año, y la otra mitad, para el fin del mes de enero de 1620.
Andrés Barrios, residente en esta provincia, como principal deudor, y Lázaro Francisco, dueño de su recua, vecino de esta provincia, como su fiador, juntos y cada uno de por sí, se obligaron a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 180 pesos de oro común, precios de seis bestias mulares de arria en esta manera: 50 pesos para fin del mes de octubre del presente año, y los 130 pesos restantes, para de allí en un año corrido, todos juntos en una paga.
Sebastián García Adán, dueño de recua, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a María Rodríguez, vecina de este pueblo, 425 pesos de oro común, por razón de 17 mulas de arria que le vendió, al precio de 25 pesos cada una, en el plazo de 1 año, cada 6 meses la mitad, a partir de la fecha de esta carta, con las costas de la cobranza.
Juan de Quiroz, vecino de Jalapa, dio carta poder a Francisco Collazo, vecino de Tepeaca, para que en su nombre pueda demandar y recibir todos los bueyes y mulas que le han hurtado de su hacienda.