Miguel José de la Paz y Arellano, vecino de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, junto con Manuel José de Esquivel, vecino de la Ciudad de Sevilla en los Reinos de Castilla, a nombre y voz de José de Machuca, denuncian una veta virgen, ubicada en tierras de Zomelahuacan en las cercanías de San Pedro Tatatila, entre las cuevas al pie de una bufa y orillas del río llamado Romerosco, a la cual nombran “San Miguel”, denunciando que tiene oro, plata, cobre u otro metal, otorgándose la mitad a dicho Miguel y la otra en partes iguales Manuel José y a José de Machuca, por lo que solicitan se les conceda el sitio necesario para hacienda, comederos, abrevaderos, entradas etc.
MINAS
70 Descrição arquivística resultados para MINAS
Don Manuel José de Esquivel y Miguel José de la Paz y Arellano, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, a nombre de José de Machuca, se obligan con Matías de la Mora Castañeda, quien los habilita con 200 pesos, a trabajar en una mina de oro, llamada San Miguel de las Cuevas, en tierras de Zomelahuacan, en una barranca que esta a un lado de las Vigas.
Miguel José de la Paz y Arellano, descubridor de la mina nombrada San Miguel de las Cuevas, ubicada en el paraje Zomelahuacan, del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus parcioneros Manuel José de Esquivel y José de Vargas Machuca, otorgan poder general a don José Antonio de Santander, Procurador de Número de la Real Audiencia, para que se encargue de los pleitos que tenga, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, por la propiedad de dicha mina.
Don José Cristóbal de Abreu, vecino español ultramarino y viandante, otorga poder especial a don Manuel Rivero y a don Antonio Trianes, vecinos de España y residentes en este pueblo de Jalapa, para que lo obliguen por cualquier cantidad de pesos de oro, plata, ducados, de cualquier mercadería y efectos que comprara fiados, los cuales pagará en el tiempo y plazo que le señalen, así como para que tomen cualquier mina, la hagan medir, estacar, poblar y labrar, sacando metales, y se encarguen de sus asuntos administrativos.
Don Juan Bautista de Izaguirre, vecino y del comercio de la ciudad de la Nueva Veracruz y residente en esta Villa de Xalapa, declara que recibió una carta de Salvador Morillo, en la cual le informa que ha otorgado poder especial a don Juan Antonio de Unda, su compadre; y el declarante otorga que en nombre de su constituyente Regidor, don Salvador Morillo, hace donación a don Francisco Luis de Septiém, vecino de la Nueva Veracruz, de 2 y tercia barras de la mina de Santa Catalina, ubicada en la cañada de San Nicolás, del total de 7 barras que tiene libres.
Don José Benito Blasco, dueño de minas en la barranca de Zomelahuacán, residente en esta Villa de Xalapa, otorga poder general a don Rafael María Fernández, vecino de Real de Minas, para que en su nombre comparezca ante el Tribunal de Minería o en sus subdelegados, donde pida los títulos de la citada mina, así como las comisiones y otros despachos, así también para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tenga con cualquier persona, lo defienda y demande, para lo cual comparezca ante cualquier juez, justicia, ministro y tribunal, superior e inferior, secular y eclesiástico.
Don Vicente Antúnez, vecino del pueblo de Naolinco, estante en Jalapa, otorga que cede a don Francisco Merino, dueño de dos minas, una veta de mina de oro y cobre nombrada San Pedro Chiconquiaco, en los términos del pueblo de este nombre, para que la trabaje y se aproveche de sus frutos como dueño y señor de ella, con sólo el interés de que dicho Merino le de un corto socorro según sea su voluntad.
Diego de Acevedo, vecino de las [minas] del Espíritu Santo, dijo que por estar enfermo, no puede administrar las dichas minas, por lo que da su poder a Pedro Álvarez de Luaces, estante en el ingenio de Orizaba, para que pueda beneficiar y administrar las minas comprando azogues y todo lo demás que para su buen avío fuera necesario.\n
Juan Correa, estante en Jalapa, declaró que de la mina que registró, las tres partes de la misma pertenecen a Melchor de Valdéz y a Francisco de Carvajal, hijos de Alonso de Valdéz, Alcalde Mayor de Jalapa.
El Capitán Don Antonio de Castro Echarri, Escribano Mayor de Minas y Registros y Real Hacienda de las ciudades de La Antigua y Nueva Veracruz, y Puerto de San Juan de Ulúa, usando de la facultad que Su Majestad tiene concedida a todos los que tienen oficios renunciables en esta Nueva España, renunció el dicho su oficio en el Capitán Don Francisco Nicolás de Castro, su primo, en Sebastián Sánchez y Francisco de Aguirre, vecinos de la Nueva Veracruz.