Don Francisco de Lapuente González, vecino de la ciudad de México, substituye el poder que le dio su esposa Doña Mariana Fernández de Córdoba en Lorenzo Velázquez, mercader, vecino de Jalapa, para seguir los autos del remate de unas casas en que tiene parte la poderdante.
MERCADERES
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El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a Antonio de Dueñas, mercader, encomendero y vecino de la nueva ciudad de Veracruz generalmente para en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales, que tuviere con cualesquier personas.
Bartolomé de Lecea, vecino de Jalapa, natural de la ciudad de Vitoria, en el Señorío de Vizcaya, en los reinos de Castilla, dio su poder cumplido a Alonso Díaz Montero, mercader y vecino de Jalapa, para que en su nombre haga su testamento con las mandas, legados y declaraciones que le tiene comunicadas.
José de Moreira, residente en este pueblo, se obligó a pagar a Sebastián Martín Carrasco, vecino y mercader de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 164 pesos de oro común que le prestó en reales y alguna ropa de su tienda, el 20 de marzo de 1663, y se concertó en pagarle a fin de agosto siguiente, pero no pudo cumplir lo pactado; y ahora se comprometió a entregarlos para de hoy día de la fecha en un año, cada seis meses la mitad, con las costas de la cobranza.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, 600 pesos de oro común, cuyo adeudo salió a pagar por su madre Francisca Ramírez, viuda de Francisco Orduña Castillo, dentro de un plazo de 12 años, a razón de 50 pesos anuales, con las costas de la cobranza.
Andrés de Bustillo, vecino de Jalapa, vende a Juan Lorenzo Velázquez, mercader, vecino de Jalapa, un esclavo mulato nombrado Nicolás, de 9 años de edad, hijo de María de la Cruz, mulata, soltera, esclava que fue de los padres del otorgante, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Juan Fernández de la Calleja, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, dijo que habrá 6 meses le hurtaron una mula herrada con su hierro, la cual se la vieron a Lázaro Martín, vecino de Xicochimalco, y éste dijo haberla comprado a José Ramírez y a Juan de San Lucas, mercaderes viandantes, vecinos de Tepeaca, en 20 pesos de oro común; pero requerido para su devolución, el referido Lázaro Martín la entregó a José Ramírez, en cuyo poder murió la mula, y queriéndola pedir, el otorgante se concertó con el susodicho para que le pague 30 pesos de oro común, en un lapso de 8 meses; atento a ello, dio poder a Lázaro Martín para que cobre y reciba de José Ramírez y Juan de San Lucas, la dicha mula o su valor.
Juan Lorenzo Velázquez, mercader, vecino de Jalapa, recibió en fiado preso como carcelero comentariense que se constituye a Diego Martín, alias Sanate, indio ladino, vaqueo, por causa de haberle acumulado hurto a Antonia Hernández, mulata libre, casada con Lorenzo Hernández, negro esclavo del Lic. Don Juan Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de Jalapa, y se obligo a que cuando se le mande por juez competente lo volverá a la prisión, y de no volverlo, pagará todo lo que fuere juzgado y sentenciado por todas instancias.
Agustín Bravo, vecino y mercader de la nueva ciudad de Veracruz, próximo para seguir viaje al puerto de Acapulco, dio su poder cumplido a su padre Juan Bravo, vecino de dicha ciudad, para que en su nombre administre una tienda de mercaderías de Castilla, de la tierra y de China que posee en la Veracruz, vendiendo los géneros por los precios justos y competentes que hallare; y para que pueda cobrar de cualesquier personas, los pesos de oro que le debieren. Asimismo, para que pueda vender un esclavo de su propiedad nombrado Manuel, de 30 años de edad, el cual anda fugitivo.
Don Bartolomé de Castro, mercader vecino de Jalapa, dijo que por cuanto el Capitán Don Rodrigo Juan de Rivera Maroto, Provincial de la Santa Hermandad del Arzobispado de la ciudad de México y Obispado de Michoacán, asentista y administrador general del estanco y real fábrica de los naipes de esta Nueva España, le ha nombrado administrador en esta jurisdicción, según consta del nombramiento hecho en la ciudad de México el día 6 de julio del presente año; para que se le despache título en forma, y no se le impida por ninguna de la justicias de esta provincia, el asiento de dicha fábrica, dio su poder cumplido a Don Francisco de Tovar, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre parezca ante el Capitán Don Rodrigo Juan de Rivera Maroto, y por el tiempo de su voluntad, lo pueda obligar a la satisfacción de dicho asiento en esta jurisdicción, de todas las barajas que en ella despendiere, y que hará cada 4 meses remisión del producto de las que hubiere vendido, dándosele recibo, y con las demás cláusulas, requisitos y circunstancias que como ramo de Real Hacienda sean necesarios.