Pedro García, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y albacea de Ana Gertrudis de Espino, solicita que la memoria que dejó su madre sea tomada como testamento nuncupativo, para que pueda cumplir con todos los asuntos que se contienen en ella. Por lo que Su Majestad, mandó se presenten los testigos que firmaron dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino. \r\n
MEMORIAS
42 Descripción archivística resultados para MEMORIAS
Se presentaron los testigos que se mencionan en la escritura que antecede, los cuales son José Barradas, Roque de Castro y Blas Rodríguez, quienes ratificaron y firmaron dicha memoria.
Habiéndose visto por el Alcalde Mayor los autos presentados, declara dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino por testamento nuncupativo, ya que murió bajo esta disposición.
Doña Catalina Pérez de Arredondo, vecina de este pueblo, viuda de don Francisco de Vargas, hijo legítimo que fue de don Juan de Vargas y Dina Mariana de Madrid, naturales que fueron de la Villa de Baroja en los reinos de Castilla, Arzobispado de Toledo, dijo que el dicho su marido estando enfermo hizo en papel una memoria a modo de testamento, y para que se apruebe y confirme por testamento la presentó ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, quien por la presente confirmó la dicha memoria para que valga como testamento.
Memoria de testamento de Melchora de los Reyes, viuda de José González, y aprobación de ella.
Don Juan Antonio de la Riva, vecino de este pueblo, como su albacea dijo que don Fernando Fernández de la Perilla, Soldado de la Compañía del Capitán don Francisco Rodríguez, otorgo su testamento en una hoja de papel común debido a que se encontraba muy fatigado de su enfermedad de tal manera que falleció el mismo día en que otorgo dicha memoria, no teniendo efecto como testamento autentico, por lo que suplica a la justicia de vuestra majestad se sirva examinar bajo juramento a los testigos de su otorgamiento, si se hallaron presentes y si el difunto estuvo en su notorio acuerdo cuando la otorgo, como así mismo a Fray Manuel Melo, quien estaba presente en el momento en que firmo dicho difunto. Hecho todo lo anterior pide se valide dicha memoria como testamento nuncupativo y se protocolice.
Memoria de los bienes y deudas de Francisco Sánchez Jurado, vecino de este ingenio.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño del ingenio Nuestra Señora del Rosario, hijo legítimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana de Irala, vecinos que fueron de esta jurisdicción, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido a su hermano Fray Boecio Gutiérrez, religioso de Santo Domingo, a su yerno el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, y a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, para que en su nombre y gobernándose por el tenor de una memoria, hagan y ordenen su testamento, con las cláusulas, legados, mandas, declaraciones y circunstancias de dicha memoria, y todo lo demás que les tiene comunicado.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, marido que fue de Leonor de Sahagún, testamentario de su esposa, fundó una memoria de misas por el alma de la dicha Leonor de Sahagún, la suya propia, las de sus padres y abuelos, con 200 pesos de oro común de principal; cuyas misas las dirán el padre guardián y los religiosos del monasterio de San Francisco de Jalapa, en el altar que más cómodamente pudieren, una el día de Nuestra Señora de la Concepción, y la otra, el día de Nuestra Señora de la Asunción, para lo cual vende 10 pesos de oro común de censo y tributo redimible anuales y los impuso sobre unas casas de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la calle real.
Francisco Ibáñez, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que habiendo fallecido José Martín Ibáñez, hermano suyo y su heredero, quien dejó una memoria firmada de su mano con diferentes cantidades que le debían, en cuya virtud otorga poder para cobranza a Pedro Antonio, de la misma vecindad, para que en su nombre pueda, con la mencionada memoria, requerir a las personas que le quedaron debiendo a su difunto hermano.