Doña Aldonza de Vargas, viuda, y su hija Doña Ana Francisca Matamoros, pusieron a Simón López, negro esclavo de Ana Francisca, por aprendiz en el oficio de zapatero con el maestros José Cortés, por tiempo de 3 años, y al término de los cuales, lo ha de dar diestro en el dicho oficio.
MAESTROS ZAPATEROS
22 Descrição arquivística resultados para MAESTROS ZAPATEROS
Catalina Luisa, india principal y vecina de Jalapa, soltera, como madre de Antinio de Solís, su hijo natural, lo puso con Don Diego, de color pardo, maestro zapatero, vecino de Jalapa, para que aprenda dicho oficio por tiempo de cinco años, a partir de hoy día de la fecha.
Manuel Perea, maestro zapatero, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que debe y se obliga a pagar a don Antonio Merino, de la misma vecindad, la cantidad de 200 pesos de oro común que pagará en el plazo de 5 años, y para cumplir con su pago, hipoteca su casa de cal y canto, techada de tejas, con el sitito que le pertenece, ubicada en la calle de San Francisco de Paula, entre la casa de don Antonio Mason y la de Vicente Pedrote.
María Elvira, mujer legítima de Juan de Santiago, enfermo en cama, y como madre y legítima administradora de Juan Zeferino, de 10 años de edad, lo puso por aprendiz de zapatero con Melchor Pérez, vecino de Jalapa, maestro del citado oficio, por tiempo de cinco años, durante los cuales le ha de enseñar su oficio y tenerlo en su casa, curarle sus enfermedades, darle de comer, vestirlo y calzarlo.
Bernabé José García, Maestro de Zapatero y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Polonia de los Reyes, mujer legítima de José Antonio de Macías y vecina de este pueblo, un pedazo de solar de 8 varas de frente que es el lado sur, por donde linda con calle que sale para el Camino a Naolinco, al norte con solar de Gertrudis Dorotea, al poniente con casa y solar de José de Ugarte y al oriente con solar de don Andrés Gutiérrez Calzadilla, en la cantidad de 12 pesos.
Juan Ortuño, Juan de Herrera y Alonso del Barrio, maestros de zapatero y de azúcar, vecinos de Jalapa y su comarca, dieron su poder cumplido a Manuel Fernández, tendero, vecino de Jalapa, que va preso a la ciudad de México acusado de haberse casado en el pueblo de Telde, en las Islas Canarias, para que los obligue a la paga de cualesquier pesos y fianzas, a fin de que pueda recobrar su libertad.
Ante Don Roque Gutiérrez de Ceballos, Alguacil Mayor de esta provincia, Domingo Gómez ofreció por sus fiadores a Bartolomé de Oliver, maestro zapatero y a Alvaro Montero, maestro de sastre, vecinos de Jalapa, por el tiempo que ejerciera los oficios de Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa.
Bartolomé de Oliver, maestro de zapatero de obra prima vecino de Jalapa, natural de la Villa de Morón, Arzobispado de Sevilla, habiendo contraído matrimonio con Margarita Martín, hija legítima de Juan Martín de Abreo y de María Rodríguez, vecinos de Jalapa, recibió [dote] de su suegra 2 200 pesos de oro común en una esclava nombrada Andrea, de nación Angola, de 26 años, con una hija suya llamada Beatriz, de 2 años y medio; y otra nombrada Felipa, de dos meses; así como una cama de granadillo, sábanas, almohadas, ropa para dama y caballero, joyas y otros enseres domésticos.
Jacinta Domínguez, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Francisco de Los Santos, dio en arrendamiento a Juan Lorenzo Velázquez, vecino de Jalapa, una casa y tienda de paredes de piedra, cubiertas de teja, a la salida de este pueblo, en la Calle Real que sube a la plaza (hoy Avenida Revolución); linda por una parte con casas en que vive Domingo Blanco; y por la otra, con solar de José Cortés, maestro zapatero; y por sus espaldas, con la barranca de Xallitic; por tiempo de 9 años, a partir del 1 de febrero de 1676, y en el precio de 26 pesos de oro común.
Francisco Enamorado Villaseca, vecino de Jalapa, dijo que por justos respectos, rescató a Diego Mosegón, de 13 años, mulato, hijo de Angelina, negra esclava de Bartolomé de Lecea; y por su libertad y la de un hermano suyo, dio una negra; y ahora lo pone como aprendiz de zapatero de obra prima con Melchor de Baeza, de color loro, maestro en dicho oficio, vecino de Jalapa, durante un lapso de tres años.