Testamento de Francisco de Avila, natural de la ciudad Rodrigo en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Domingo Francisco, que hoy vive, y de Isabel de Acosta, difunta, maestro zapatero de obra prima, vecino de la ciudad de Veracruz.
MAESTROS ZAPATEROS
49 Descrição arquivística resultados para MAESTROS ZAPATEROS
Antonio de Angulo, mulato libre que será de veintiún años poco más o menos, huérfano de padre, dijo que teniendo algunos principios del oficio de zapatero deseaba acabar de aprenderlo para con ello mantenerse. Por lo que, a través de la presente, pidió a don Francisco Espiguel de Ávila, Alcalde Mayor, se sirviese como padre de menores, ponerlo de aprendiz de dicho oficio con el Alférez Francisco López de la Rosa, su hermano, maestro de dicho oficio, vecino de esta villa. Ante lo cual, el alcalde mayor preguntó al alférez en que tiempo daría por oficial de zapatero a dicho Antonio, a lo que éste le dijo que, en un término de dos años sin que tenga falta alguna. Por lo tanto, el Alcalde pone al otorgante por aprendiz de oficio de zapatero con el alférez por el referido tiempo, que han de empezar a correr y contarse desde hoy día de la fecha en adelante, con las calidades y condiciones siguientes: durante este tiempo ha de dar el cargo de oficial de zapatero a Antonio de Angulo, y en caso de que éste tuviese algunas fallas las podrá reponer pasado el tiempo fijado de esta obligación. En caso de no adquirir el aprendizaje de este oficio se podrá poner Antonio con otro maestro del mismo oficio para que se lo enseñe, y el alférez le pagará a Antonio lo que gana un oficial diariamente. Cumplido el tiempo fijado de esta escritura y nombrado oficial Antonio, el maestro le ha de dar un vestido de paño, capa, casaca y calzones, media, zapatos, sombrero y la herramienta necesaria del citado oficio; y Antonio está obligado a asistir y vivir en la casa de su maestro y ejecutar todo lo que por él se le mandare.
Sem títuloMicaela de Angulo, vecina de esta villa de Córdoba, dijo que por cuanto tiene por hijo natural a Antonio Franquez, que será de edad de doce años, el cual se ha inclinado a oficio de zapatero con el Sargento Domingo Ruiz de Mendiola, maestro de dicho oficio, por lo cual ha venido en ponerlo por aprendiz con el susodicho. Por tanto, en aquella vía y forma otorga que pone de aprendiz del oficio de zapatero al citado su hijo con Domingo Ruiz de Mendiola, por tiempo de cinco años que han de empezar desde la presente fecha. Durante dicho tiempo Antonio Franquez estará en la casa y compañía del maestro zapatero, aprendiendo y ejercitando todo lo que le mande; asimismo, en ese tiempo el maestro le debe dar de comer, beber, vestir y curar sus enfermedades; y si cumplidos los cinco años no saliere oficial del citado oficio, pasará con otro maestro para que le enseñe, por tanto, el sargento se obligará a pagar al menor lo que gana un oficial durante el tiempo que aprende el oficio.
Sem títuloDoña María Gregoria de Ochoa y doña María Josefa de Ochoa y Ariz, de esta vecindad, de estado libre, mayores de cuarenta años de edad. La primera se haya en cama imposibilitada para hablar, la segunda dijo que otorgan que venden en favor del presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, también de esta vecindad, un pedazo de terreno para labor o ganado, que será un poco más de una caballería, ubicado en las inmediaciones u orillas hacia el poniente y faldas del cofre que llaman de Perote, por cuyo rumbo linda con el rancho y tierras hoy secuestradas del finado don Felipe Díaz de Peón; por la parte del oriente linda con las tierras que llaman de Camotepec [Camotepeque], que quedaron por muerte de Manuel Martínez, maestro zapatero; por el costado del norte con el río que nombran Sordo; y por el del sur con los ranchos y terrenos del finado don Elías Nogueira, Zoncuantla, Yerbabuenas y otros. Cuyo terreno, es el mismo que adquirieron por muerte de su padre don Manuel Ochoa de Castro, quien a su vez lo adquirió en 1754, en la división que se hizo de los bienes del suyo don Francisco Ochoa y Terrazas. Lo venden con todo lo que le pertenece en la cantidad de 800 pesos, que declara haber recibido en reales de contado.
Sem títuloEl Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, por el amor que le tiene y haberle servido bien, así como para otras causas justas que le mueven dignas de toda remuneración, dio carta de libertad a su esclavo Sebastián de la Higuera, mulato blanco, alto y corpulento, oficial [Maestro] de zapatero, de 30 años de edad, hijo de Dominga, negra soltera, criolla , esclava nacida en este ingenio.
Bernabé José García, Maestro de Zapatero y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Polonia de los Reyes, mujer legítima de José Antonio de Macías y vecina de este pueblo, un pedazo de solar de 8 varas de frente que es el lado sur, por donde linda con calle que sale para el Camino a Naolinco, al norte con solar de Gertrudis Dorotea, al poniente con casa y solar de José de Ugarte y al oriente con solar de don Andrés Gutiérrez Calzadilla, en la cantidad de 12 pesos.
Juan Ortuño, Juan de Herrera y Alonso del Barrio, maestros de zapatero y de azúcar, vecinos de Jalapa y su comarca, dieron su poder cumplido a Manuel Fernández, tendero, vecino de Jalapa, que va preso a la ciudad de México acusado de haberse casado en el pueblo de Telde, en las Islas Canarias, para que los obligue a la paga de cualesquier pesos y fianzas, a fin de que pueda recobrar su libertad.
Ante Don Roque Gutiérrez de Ceballos, Alguacil Mayor de esta provincia, Domingo Gómez ofreció por sus fiadores a Bartolomé de Oliver, maestro zapatero y a Alvaro Montero, maestro de sastre, vecinos de Jalapa, por el tiempo que ejerciera los oficios de Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa.
Codicilo de María Balera [Valera], vecina de nueva ciudad de la Veracruz, por el cual, entre otras cosas, dispuso se le den a Juan del Moral, maestro de zapatero y vecino de este pueblo, 4 pesos, y se paguen de sus bienes; así como la venta de uno de sus esclavos para sufragar los gastos de su funeral.
Bartolomé de Oliver, maestro de zapatero de obra prima vecino de Jalapa, natural de la Villa de Morón, Arzobispado de Sevilla, habiendo contraído matrimonio con Margarita Martín, hija legítima de Juan Martín de Abreo y de María Rodríguez, vecinos de Jalapa, recibió [dote] de su suegra 2 200 pesos de oro común en una esclava nombrada Andrea, de nación Angola, de 26 años, con una hija suya llamada Beatriz, de 2 años y medio; y otra nombrada Felipa, de dos meses; así como una cama de granadillo, sábanas, almohadas, ropa para dama y caballero, joyas y otros enseres domésticos.