Don Antonio de Monroy Figueroa, Corregidor por Su Majestad de este partido de Orizaba y sus sujetos, Regidor de la ciudad de México, Juez Cobrador de los Reales Tributos de Su Majestad y alcabalas en esta jurisdicción y partidos de su rendimiento, Juez Comisario de este nuevo camino y de las bestias de carros, recuas y del castigo de ellas, y de registros de ganado mayor y menor; dijo que por cuanto se le entregaron instrucciones y ordenanzas en virtud de su título que datan desde el tiempo del Marqués de Villamanrique, Virrey de esta Nueva España, entre las cuales hay una orden que prohíbe a los carreteros, arrieros y chirrioneros bajar o poner en camino desde este pueblo de Orizaba a la Nueva Veracruz, o pueblos cercanos a ella, a indios en servicio de los carros y recuas, desde 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco, no pudiendo entrar en el dicho camino ni bajar indios por el riesgo que corren y las muchas aguas, pues han muerto muchos en este tiempo como consta de dicha ordenanza, por tal motivo ordena que todos los dueños de carros, carretas y recuas manifiesten bajo juramento ante el escribano público, los indios que traen en su servicio y en el tiempo vedado se les notifique de la ordenanza.
JUECES COMISARIOS
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El Capitán [Miguel] de Orbaiceta, Alcalde Mayor de este partido, Juez Comisario de este nuevo camino, de visita en la cárcel de dicho pueblo, halló presos a Manuel López por causa criminal y querella que en contra de él dio Juan de Etor; a Juan de la Cruz negro esclavo de Francisco López por denuncia de Lope de Gainza, Alguacil Mayor por haber huido; Marcos de la Cruz, por causa criminal; Juan Francisco, indio que está preso por solicitud de una india sobre haberle sacado un machete, pero por no haber causa contra él se le dejó libre; y Melchor Baltazar, indio declaró estar preso por orden del Gobernador Pablo Jiménez, por 10 reales que debe de tributo y él como Alcalde Mayor mandó que pagándolos quede libre.\n
El Capitán Martín de Rada, Alcalde Mayor, Juez Comisario de Caminos, y de otras comisiones, dijo es necesario nombrar un Alguacil Ejecutor, por lo que nombra a Antonio de Idiarte, vecino de este pueblo, para que cumpla con sus instrucciones, acuda a todos los llamamientos de lo contenido en sus comisiones así de alcabalas como de tributos, y al amparo de los naturales para que no reciban agravios, aprehender y desarmar cualesquier delincuente y a todas las demás cosas que le fuesen cometidas.
El Capitán Juan Joseph [José] de León, Alcalde Mayor de este pueblo, su distrito y jurisdicción, Juez Comisario y otras comisiones, nombra por su Lugarteniente a don Alonso de la Barreda, vecino de este pueblo, para que acuda y ejerza dichos oficios, los use con vara de justicia, por lo que se le da poder y facultad que en derecho se requiere.\n
El Capitán Alonso Ramírez de Espinosa, Alcalde Mayor en este partido, Juez Comisario del nuevo camino, y demás comisiones, dijo que por impedimento de enfermedad u ausencia es necesario nombrar su lugarteniente para que haga los cobros de rentas y se ocupe de los demás oficios que están a su cargo, por lo que nombra a Miguel Méndez Ferrera, vecino de este pueblo.\n
Real provisión compulsoria emitida por el Rey para trasladar a la Real Audiencia el proceso que contra Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, le sigue Juan Coronado, Juez del Camino nuevo de la ciudad y puerto de la Veracruz, quien dio orden de aprenderlo por haber comprado unos carros y bueyes a Agustín de Sosa y a Francisco González, carreteros, sin saber que estos sujetos habían tenido cuestión con un fulano moreno, mayordomo de la cuadrilla de carreras de Diego Díaz, y que en la cuestión había salido muerto un indio, por lo cual Francisco Martín Espejel, apela la orden del Corregidor, argumentando que éste no tiene jurisdicción, ni él ha cometido delito, y que por estar en prisión ha perdido como 6 000 pesos por unos bueyes que se le han extraviado y no pudo ir en su búsqueda.
Don Juan Antonio de Llano, Diputado del Comercio del Reino, Juez Comisario Real de Guías y Recaudador de Avería, otorga que debe y se obliga a pagar don Nicolás Manuel Fernández, como apoderado general de don Lorenzo de Azuela, del comercio de Cádiz, la cantidad de 9, 826 pesos 7 y 1/ 8 reales, procedentes de ajuste y liquidación de todas las cuentas que ha tenido con el referido Lorenzo, mismos que se obliga a pagar 500 pesos anuales, comenzando a contarse desde 1 de enero de 1775.
Don José Gil de Gibaja, Juez Comisario de Guías en este pueblo de Jalapa del Reino de Nueva España, natural de los Reinos de Castilla y vecino del lugar de Rada, uno de los que componen la merindad de Trasmiera y diócesis de Burgos, otorga poder a don Nicolás Gil de Gibaja, su padre, para que como mayor de dicha casa y poseedor de los mayorazgos de ella pueda libremente y con pleno consentimiento del dicho don José, su hijo y sucesor legítimo, vender, subrogar o gravar en cualquier manera lo perteneciente a dicho mayorazgo en sitio que llaman de la Riva.
Gerónimo de Miranda, vecino de la ciudad de México, y estante en este pueblo de Naolinco, Juez Comisario de los Reales Tributos contra el Capitán Don Manuel de Capetillo y Loayzaga, Alcalde Mayor de La Antigua Veracruz, de Misantla y Comisario de la Real Hacienda, quien adeudaba 830 pesos, 6 tomines y 6 granos de oro común, y 120 pesos de los reales tributos de los mulatos y negros libres de la jurisdicción de La Antigua; y habiéndolos enterado en la caja de Su Majestad de la nueva ciudad de Veracruz, únicamente procede la cobranza de sus salarios, atento a lo cual, dio su poder cumplido al Maestro de Campo Don José Francisco Marín, Corregidor y Teniente de Capitán General de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre cobre de Don Manuel de Capetillo y Loayzaga, 470 pesos de oro común que se le deben de sus salarios por la comisión que le fue conferida para cobrar los tributos que adeudaba a Su Majestad, a partir del 16 de junio del presente año, hasta hoy día de la fecha, a razón de 5 pesos diarios de los que se ocupará en la cobranza.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, hijo legítimo del Capitán Don José de Ceballos y Burgos, difunto, su heredero, albacea y tenedor de bienes principal, por sí, y en nombre de sus fiadores el Alférez Diego Domínguez Muñiz y de Jacinto Méndez, vecinos del pueblo de Naolinco; Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa. Así mismo su fiador, se obligaron a que dicho principal, dará cuenta con pago de todas las haciendas y bienes que Juan Velázquez de Escobedo, Juez Comisario despachado de la Inquisición, le entregare hasta que dicho tribunal le mande devolverlos.