Testamento de Don Antonio Correa de Guevara, hijo legítimo de Don Alejo Correa y de Doña Francisca Belles, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Tánger, en la costa de África, de donde es natural el otorgante. Declara las deudas que tienen varias personas de distintos lugares por diversas mercaderías que les vendió. Declara fue casado con María Pérez, difunta, hija de Gaspar Pérez, en el pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, donde procreó a José y Miguel Correa, de dieciocho y ocho años de edad. Nombra como albacea al tesorero Gaspar de los Reyes, vecino de este pueblo. Nombra como herederos a sus hijos.
JALACINGO, JURISDICCIÓN DE
332 Descripción archivística resultados para JALACINGO, JURISDICCIÓN DE
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y de la de Jalacingo su agregado, otorga poder especial a don Juan García Romero, vecino de la Ciudad de Cádiz, para que en su nombre parezca ante el Rey y en su Real Consejo de Indias, así como en otros tribunales superiores e inferiores y pida la confirmación y aprobación de la renuncia, que de su oficio hizo en él don Francisco Suárez, en virtud del testimonio que de ella y del título que se le despachó y para ello presente memoriales, escritos, testigos, probanzas, demande, responda, niegue y saque otros papeles que le pertenecen.
El Capitán de Guerra Juan Ricardo de Guzmán, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa y de la de Jalacingo su agregado, dijo que habiendo tomado posesión de esta alcaldía, es preciso nombrar tenientes en las partes donde se necesitan y en especial en Jalacingo, y usando de la facultad que para ello tiene, nombra a Alonso Chirinos Palacian, vecino de la ciudad de México, como Teniente General para que como tal use y ejerza en todos los casos y cosas concernientes a él, así en las causas civiles como criminales, substanciándolas y determinándolas conforme a derecho, haciendo los autos y diligencias que convengan.
Don Alonso Chirinos Palacian, Teniente General de la Jurisdicción de Jalacingo, dijo que el Capitán Juan Ricardo de Guzmán, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, lo ha nombrado Teniente General y le ha pedido le otorgue escritura de obligación y saneamiento de todos los cargos y capítulos que contra él resulten, por lo que se obliga a sacar a paz y a salvo al Capitán Juan Ricardo, de todos los cargos, capítulos, daños y perjuicios que se le siguieren del uso y ejercicio que tiene así en su residencia como antes de ella con su persona y bienes habidos.
Don Diego Juan, Gobernador del pueblo de Altotonga de la jurisdicción de Jalacingo, y Pedro Hernández, Alcalde, dijeron mediante Andrés Pérez intérprete de esta jurisdicción, que en cumplimiento de lo mandado acerca de las escuelas que debe haber en los pueblos, han buscado a Domingo López para que sea su maestro por 2 años que han de correr desde el 1 de julio del presente año, para ello se obligan a pagar 80 pesos de oro común, más 2 fanegas de maíz, 2 huevos cada semana, obligándose el maestro a enseñar la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir, ocupando 3 horas en la mañana y 3 en la tarde.
El Capitán José de Hoz Escalante, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de Jalapa y Jalacingo, dijo que tiene la facultad de nombrar los tenientes que ejerzan la administración de la Real Justicia y en atención a que el pueblo de Naolinco no cuenta con Teniente, nombra a Miguel Rogel, español, como tal, para que conozca todas las causas civiles y criminales oyendo a las partes demandantes, y en las de oficio sólo procederá a la breve y sumará averiguación de los delitos y detención de los reos que resulten culpables.
El Capitán José de Hoz Escalante, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de Jalapa y Jalacingo, dijo que tiene la facultad de nombrar tenientes que ejerzan la administración de la Real Justicia y en atención a que el pueblo de Santa María Tlapacoyan de la jurisdicción de Jalacingo, que tiene 5 leguas de penoso camino y de esta cabecera 19, nombra como tal a don Santiago Álvarez Ramírez para que pueda conocer todas las causas civiles y criminales, oyendo a las partes en justicia y en las de oficio a su averiguación, procediendo a la detención de los que resulten culpables.
Don Melchor Francisco Sánchez, Juez arrendatario de las reales alcabalas de la jurisdicción de Jalacingo, de San Juan de los Llanos, Jalapa y de la de Teziutlán, dio su poder cumplido a Juan del Hoyo, vecino del desierto de Perote, para que en su nombre reciba y cobre de cualesquier personas, las cantidades de pesos y reales que se causaren de las alcabalas reales en el desierto de Perote.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador en el desierto de Perote, dio su poder cumplido a su yerno Felipe Barrera Gayón, vecino de dicho desierto, para que en su nombre parezca ante el Tribunal de Testamentos, Capellanías y Obras Pías de la ciudad de la Puebla de Los Ángeles, y pida se le haga buena la venta de la hacienda de labor nombrada Tenextepec, de la jurisdicción de Jalacingo, que le vendió la Obra Pía de Casa y Huérfanas del pueblo de Jalacingo y Atzalan; o que se le dé por libre del cargo del censo de 2000 pesos, en que dicha obra pía le vendió la hacienda; y pida se le paguen las mejoras y reparos que le hizo, pues Don Pablo de Rojas Porres y Villalón, Juez de medidas de tierras, se la tiene embargada para adjudicársela a Su Majestad, en virtud de que no hay más títulos que la escritura de venta otorgada a su favor por la dicha obra pía, quien la hubo por remate.
Don Francisco Rizo, vecino del desierto de Perote, vende a los hijos y herederos de Doña Juana Lovillo, mujer legítima que fue del Capitán Don Antonio Beltrán, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, un sitio de tierra para molino y venta, que hubo y heredó de su tía María Vázquez, según consta de la merced hecha por Don Luis de Velasco el 9 de mayo de 1592 en la ciudad de México, por el precio de 150 pesos de oro común, libres de censo, empeño e hipoteca, cuyos linderos son los siguientes: por una parte colinda con la hacienda de labor que fue de Doña Juana Lovillo, por la banda del sur; por otra parte, con la barranca del Arroyo Seco, camino real a Veracruz; al Oriente, con tierras realengas; y por otro lado, con tierras que llaman de la Sierra del Agua.