El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar al convento de religiosas de San Gerónimo de la ciudad de México y al Bachiller Mateo Ortiz de Torres, presbítero, mayordomo y administrador de dicho convento, la cantidad de pesos de oro que constare, por cesiones que hicieron el señor Inquisidor Don Bernabé de la Higuera y Amarilla y el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, sus tíos, difuntos, al Capitán Juan de Vargas, vecino de la ciudad de México, quien la dejó al referido convento, a razón de 200 pesos de oro común anuales, a partir de hoy día de la fecha en adelante, hasta satisfacer el valor de las cesiones.
INQUISIDORES
8 Description archivistique résultats pour INQUISIDORES
Don Miguel de Mendiburu e Irigoyen, del Comercio de España, residente en el pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido del Doctor Antonio Bergosa y Jordán, Inquisidor del Santo Tribunal de la Inquisición de México, la cantidad de 932 pesos en dinero de contado, misma que le suplió en Cádiz don Juan Jacinto Palomo, y dicho Doctor otorgó sobre ella escritura de riesgo pagadera al otorgante el 17 de abril del presente año, por lo que entrega recibo, dando por cancelada dicha escritura.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, dueño de sus ingenios de hacer azúcar, por los justos respetos que le mueven y por el amor que le tiene, hizo gracia y donación a su tío el Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico en esta Nueva España, de una casa y corral en la ciudad de México, donde paraban las recuas de su abuelo Juan Díaz Matamoros, con todo lo que le pertenece, según la poseían sus abuelos y el otorgante la ha tenido.
Don José de Ceballos y Burgos, residente en su ingenio Nuestra Señora del Rosario, dijo haber dado poder a Eugenio Fernández de Ledezma, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre recibiese 16 000 pesos de oro común, que los señores inquisidores apostólicos de Nueva España le dieron a censo impuesto en este ingenio, y por ausencia del susodicho, para recibir los referidos pesos, otorgó su poder a Luis González y Alonso Montero, vecinos de esta jurisdicción.
El Señor Doctor don Pedro de Fonte, Canónigo Doctoral de la Santa Iglesia Metropolitana de México, Inquisidor Honorario del Tribunal del mismo, dijo que el Rey Nuestro Señor se ha dignado promoverlo al Arzobispado y Silla Metropolitana de México, y para lo cual son necesarias las diligencias previas a la confirmación del sumo pontífice según requieren las leyes canónicas y civiles, por lo que otorga poder especial a don Joaquín Ibáñez, en primer lugar; a don José Aznarez, en segundo; y a don Manuel García, en tercero; residentes en la Corte de Madrid, para que en su nombre, hecha la protesta de nuestra Santa Fe Católica, presten el juramento de fidelidad y obediencia a la Santa Sede Apostólica; y para que en su nombre y ante tribunales y personas que corresponda, presten el juramento que prescriben las leyes, acerca de no invadir el Real Patronato que a nuestro monarca le esta concedido en las iglesias de estos sus dominios.
Se tomó la razón de 96 pipas de vino y una de vinagre, que lleva Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en la cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, para entregar todas en México al dicho Vázquez y a Pedro del Hoyo; y la de vinagre al señor Inquisidor Domingo Vélez de Asas y Argos.\n
Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico del Santo Oficio de esta Nueva España, dio su poder cumplido al Lic. Andrés de Saavedra Cansinas, clérigo, vecino de esta ciudad, para que en su nombre ajuste cuentas con el Captitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, su sobrino, dueño de ingenios, vecino de la jurisdicción de Jalapa, Familiar del Santo Oficio, de todos los préstamos y suplementos que le ha hecho, y de la renta de 3000 pesos que cada año Don Sebastián le paga, están situados en el ingenio La Santisima Trinidad.
Don Manuel Isidro Rodríguez de Carasa, natural de Guayaquil en el reino del Perú y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Manuel Rodríguez de Carasa y de doña María Rodríguez Plaza y Miranda, otorga poder especial al Doctor Francisco Javier Rodríguez de Carasa, tío del otorgante, Inquisidor de México y electo de la Villa de Llerena en la antigua España, para que en su nombre cobre lo que le pertenece por la herencia de su abuelo don Domingo Rodríguez de Carasa, presentándose en la Cancillería de Valladolid, y para que solicite y gane su Hidalguía que le pertenece.