Doña Josefa de Landa, viuda y albacea de Alonso Tirado, vecina de Jalapa, vende a Felipe Gorrón de Contreras, vecino del pueblo de Coatepec, dos medias caballerías de tierras eriazas ubicadas en términos de este pueblo; colindan al oriente con el arroyo de la ciénega y con tierras que fueron de Juan de Orduña Castillo, al poniente con el río del molino que fue de Juan López Ruiz Matamoros, al norte con solar de Sebastián Viveros y al sur con tierras del ingenio de Pacho. La venta se hace libre de empeño, censo e hipoteca en 130 pesos de a 8 reales cada uno de oro común.
INGENIO DE PACHO
71 Description archivistique résultats pour INGENIO DE PACHO
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio de Pacho, en nombre del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, y en virtud de su poder, vende a Don Diego de la Torre Arnate, vecino de Jalapa, una esclava negra nombrada Marina Aldonza, criolla del Ingenio de Nuestra Señora de los Remedios, alías de Pacho, de 30 años de edad, con una negrita, hija suya, llamada Gertrudis, de año y medio de edad; sin asegurarlas de vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 375 pesos de oro común.
Francisco López, vecino de Teziutlán, con poder de Antonia Báez, su mujer legítima, vende a Alonso Ortiz, vecino de Jalapa, una casa y solar ubicados en este pueblo, colindan al poniente con casa de Felipe Luis, al oriente con el camino que sale de este pueblo al ingenio de Pacho, al norte y frente con casa de María Vemero, calle en medio, y por el sur con solar de Francisco Felipe; la venta se hace en 500 pesos de oro común.
El Capitán Don Francisco de Rivadeneira, vecino de la provincia deTepeaca, arrendador que fue del Ingenio de Pacho, se obligó a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 140 pesos y 7 reales de oro común, del resto de los diezmos de los azúcares y mieles del ingenio de Pacho, en los años de 1694, 1696 y 1697, para fin del mes de mayo de 1698, todos juntos en una paga.
El Reverendo Padre Francisco de la Borja y Aragón, de la sagrada religión de la Compañía de Jesús, Procurador General de esta Nueva España, residente en la ciudad de México, y en virtud del poder general que le otorgó el Reverendísimo Padre Magino Sola de la Sagrada Compañía de Jesús y Provincial actual de su religión en la Islas Filipinas, fechado en la ciudad de Manila el 28 de febrero de 1696, para que en nombre de su paternidad reverendísima, y representando su persona como tal Provincial, y de todos los colegios en particular, y en general de dichas islas, pida, demande, reciba y cobre, de todos y cualesquier personas, conventos y comunidades que convenga, los pesos de oro, plata, joyas, reales, géneros, mercaderías y otros derechos que parezcan a dicha provincia, y para que administre todos los bienes muebles y raíces que tiene en la Nueva España, recibe de Don Francisco de Rivadeneira el Ingenio de Pacho, su actual arrendatario, con sus tierras, cañas, esclavos y lo demás que le pertenece.
El Padre Francisco de Borja y Aragón, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, Procurador General en esta Nueva España, en virtud del poder que le otorgó el Reverendo Padre Magino Sola, Provincial en las Islas Filipinas, dijo que por cuanto Diego de Orduña, mulato, que será de más de 50 años, criollo del Ingenio de Pacho, hijo natural de Felipa de Orduña, negra, esclava del referido ingenio, le pidió le otorgue carta de libertad a cambio de 200 pesos de oro común que le ha ofrecido por ella, y sabedor del derecho que le compete, libertó al dicho Diego de Orduña del cautiverio y servidumbre en que se hallaba, por el precio de 200 pesos de oro común.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio de Pacho, en nombre del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General por la Provincia de Filipinas, y en virtud de su poder para vender o arrendar las tierras, esclavos y demás pertrechos de este ingenio, fechado el 15 de noviembre de 1697, vende a Don Juan Prieto Rendón, vecino de Jalapa, una negra criolla de dicho ingenio, nombrada Clara Josefa, de más de 28 años de edad, con un negrito llamado Juan Manuel, su hijo, de 10 meses de edad, por el precio ambos esclavos de 525 pesos de oro común; sin asegurarlos de ninguna tacha, vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta.
Juan de Aparicio y María Sebastiana, hijos legítimos de Francisca de Yépez, venden a Alonso Tirado, 2 medias caballerías de tierras que heredaron de su madre; una ubicada en el potrero de una caballería de tierra, de la que la mitad pertenece a los herederos de Sebastián Viveros; colinda al poniente con tierras de doña Aldonza Clara de Vargas, al oriente con la otra media caballería de tierra. La segunda mitad colinda al oriente con el arroyo de la ciénega y tierras de Juan de Orduña Castillo, al poniente con el río del molino que fue de Juan López Ruiz Matamoros, al norte con solar de Sebastián de Viveros, al sur con tierras del ingenio de Pacho de Miguel Pérez de Medina. La venta se hace en 50 pesos de oro común.
Don Diego Valverde, vecino de la Ciudad de la Veracruz, dueño del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alías Pacho, otorga que lo arrienda al Bachiller Manuel de Estrada y Mellado, Presbítero Domiciliario de este Obispado, con todas sus tierras comprendidas dentro de los linderos de sus títulos, así con sus casas de vivienda, molino de purgar con 15 bueyes; por tiempo de 7 años que han de correr y contarse desde el 1 de abril próximo venidero, en 250 pesos de oro común en cada año pagados al principio, bajo las condiciones que se inscriben en esta escritura.
Doña Ana Francisca Matamoros, vecina de Jalapa, con licencia de su marido Don Francisco García López, dio su poder cumplido a su esposo para que en su nombre y juntamente con él, pueda recibir a censo y tributo hasta la cantidad de 1500 pesos de oro común, y los imponga sobre una tenería y casas de vivienda que ambos tienen en este pueblo, las cuales hubieron por herencia de los padres de la otorgante. Y linda la tenería con la laguna que está camino a la Veracruz, y con tierras de los herederos de Juan Díaz de la Cueva; la casa está en el camino y calle que va para los ingenios de Pacho y la Orduña; tales fincas, únicamente tienen impuestas un censo de 200 pesos de oro común.