Alonso Esquivel, y su mujer, Ana de Bustos, vecinos de Jalapa, cambiaron [permutas] un solar de 50 varas en cuadra, ubicado a la salida de Jalapa, yendo, al ingenio de Pacho, linda con calle que baja al molino, y por otra parte, con solar de Gaspar Sedano; por otro solar de 50 varas en cuadra, propiedad de Diego Ramírez, vecino de Jalapa, situado a la salida de este pueblo, linda con calle real que va para la Veracruz, y con tierras de un indio llamado Juan Capón, y por otra parte, con otra calle[camino real] que va para la Veracuz, y por la otra, lo divide un arroyo llamado Techacapa, los cuales permutaron y se los vendieron el uno al otro.
INDIOS
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Los naturales de Jalapa, mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, dieron en arrendamiento a Juana de Terrazas, viuda vecina de este pueblo, el mesón y tienda que tiene la comunidad, por tiempo de 2 años, a partir del 24 de marzo pasado del presente año, en el precio de 200 pesos de oro común el año que viniere la flota, 150 pesos cuando no.
Para la dicha información, los naturales de Almolonga presentaron por testigo a Rafael de Rivera, español, dueño de recua, vecino de Naolinco desde hace 33 años, dijo le consta que las tierras situadas a más de cuatro leguas de este pueblo, en unas barrancas, pertenecen a Don Mateo Bautista y Don Tomás de Santiago, como sucesores de sus antepasados, y será servicio de Dios el concederles la licencia para venderlas a censo.
Mateo Hernández, indio natural de Jalapa, vende un pedazo de solar a Francisco Ruiz, al precio de cinco pesos de oro común.
Luis de Luna, indio natural de Tepeaca, entra en servicio y soldada con Gaspar Hernández, vecino de la Puebla de los Ángeles, por tiempo de 2 años para servirle como pastor, al precio de 30 pesos cada año.
Juan Bautista, indio natural de Quautotohuatlan, provincia de Tlaxcala, se obliga de servir 17 meses y medio a Jerónimo de Villegas, carretero, vecino de la Puebla de los Ángeles, por haber recibido 70 pesos de oro común en reales.
Marcos Morales, Mariano [Antonio] y Simón de Alarcón y Serna, el primero vecino de San Miguel del Soldado y los dos segundos del paraje de La Joya de esta jurisdicción, otorgan poder especial a don José María de Herrera, de esta vecindad, para que en sus nombres los defienda en el pleito que sobre tierras de La Joya tienen pendientes con los indios naturales del pueblo de Tlacolulan de esta jurisdicción.
Doña María Josefa de Acosta y Barreda, natural y vecina de esta villa, de 54 años de edad, hija legítima de don Felipe de Acosta y de doña María de la Barreda y Gayón, difuntos, otorga su testamento donde declara contrajo matrimonio con don Mariano de Campo, de esta vecindad y comercio, quien recibió de su dote 1,812 pesos, y él tenía como 8,000 pesos de capital; de cuyo matrimonio procrearon a don Francisco de Paula Campo, Clérigo Presbítero; al religioso dominico Fray Rafael; a doña María Guadalupe, de 24 años de edad; a don Miguel José, de 23 años; a don Juan Bautista de 22 años; a don Mariano Antonio de 21 años; a doña María de la Luz y a doña María del Carmen, cuatas de 18 años. Declara que por parte paterna debe percibir de su porción hereditaria las tierras del rancho de los Ojuelos, situado a un lado de la venta de Lencero. Declara que el rancho del Tecuane ubicado en términos de esta jurisdicción, que en el día se halla en litis con los indios del pueblo de Naolinco, con otro pedazo de tierra que linda con el trapiche de la Concepción, que también se halla en litigio con el pueblo de Xilotepec, vencidos los litigios, se agregarán a la masa común de sus bienes. Declara tener en su poder y cargados sobre sus bienes, con causa de réditos de 5% anual, la cantidad de 700 pesos para una memoria de misas a favor de su hermano el Señor Doctor don Juan Antonio de Acosta, cuya cantidad deberá rebajarse de su dote. Ordena sacar 100 pesos del quinto de sus bienes y se le entreguen a su ahijada María Josefa Aparicio, a quien ha criado en su casa. Nombra como albaceas testamentarios a su hijo el presbítero don Francisco de Paula, a su esposo y al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa. Nombra como herederos a sus hijos.
Don Ramón Granados dijo que por cuanto doña Juana Catarina de Quiroz trató venta con su cuñado José Cabañas, de una casa de rajas y solar, cuya casa se encuentra arruinada y el solar se compone de 11 varas de frente hacia el norte, por donde linda con casa de los herederos de Gaspar Cabañas; al sur linda con solar de los naturales de esta Villa; al poniente, que es el fondo, con solar de don Vicente José, indio principal de ella; y por el norte con solar de Juan Pedro, también indio principal; y por haber fallecido su cuñado sin que Juana Catarina lo escriturara, la mujer del otorgante y hermana de José Cabañas, doña María Luisa Cabañas, solicitó la escritura y satisfizo la cantidad en que lo había ajustado, obteniendo escritura de venta a su favor; y quien ya tenía tratado venderlo como solar a don José Antón, Teniente de una de las Compañías de Regimiento de Infantería, por lo que vale esta escritura como venta, en cantidad de 77 pesos.
Francisco, indio natural del pueblo de San Simón, mediante y por lengua de Juan García, dijo que entra a servicio y soldada con Pedro [de] Beristáin por tiempo y espacio de un año, por precio de 20 pesos de oro común, y declara haber recibido a cuenta del dicho año 18 pesos de oro común.\n