Nicolás Ruiz, mulato, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, y Juan Román Castillo, residente en el real de minas de San Miguel Tachaque, y por otro nombre Alchichica, jurisdicción de Tepeaca, se obligaron a que dentro de mes y medio, a partir de hoy día de la fecha, darán al Bachiller Iñigo López de Mendoza, beneficiado por Su Majestad del pueblo de Teziutlán, y a Nicolás Pérez Toledano, de la misma jurisdicción, una hacienda de fundición de paradilla con dos hornos para fundir metal, y otro de afinación, con todo lo necesario para su avío. Con la condición de que les han de dar 200 pesos en reales en un plazo de 20 días, los cuales se sacarán de lo primero que se fundiese, le darán al maestro Nicolás Ruiz por su trabajo 60 pesos, y les han de dar la mitad de cada una de las minas que tiene denunciadas, que son: San Miguel, La Descubridora, Santa Clara, y Jesús Nazareno. Lo que se gastare de salarios en gente, bastimentos y otros insumos en las dichas minas, ha de ser por cuenta de los cuatro socios.
HORNOS
44 Descripción archivística resultados para HORNOS
Doña Dominga Rosa de Santa Marina, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Roque de Aguilera, otorga poder a don Francisco Velad, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre reciba un rancho en dicha ciudad con esclavos, ganados y horno de cal de Antonio del Castillo, a quien se lo tenía arrendado, así también reciba lo que estuviera debiendo por el arrendamiento y de lo que reciba otorgue carta de pago y finiquito, y para que pueda arrendarlo nuevamente o en su defecto venderlo por la cantidad que ajustare.
Antonio López, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a Antonio Millán, vecino de esta villa, una casa cubierta de teja [roto] solar de frente y 50 de fondo [roto] hace frente con solar de Joseph Gomes Davila, por el fondo con casas de Juan de Soto Noguera, Alguacil Mayor del Santo Tribunal de la Inquisición; la vende con su patio, pozo, tienda de esquina armada y horno de cocer pan. Dicha casa la compró de Gregorio Martínez de Solís, Alguacil y Regidor Perpetuo de esta dicha villa, y al presente la vende por libre de tributo y empeño en precio de 200 pesos de oro común.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Alférez Baltazar de los Reyes y Lucía de Malpica, viuda de Luis Fernández, albaceas del susodicho, dijeron que por fallecimiento del susodicho ponen a disposición lo siguiente: Primeramente una tienda surtida de todos los géneros de la tierra como son paños, sombreros, huipiles, bayetas y otros trastes; diez mulas aparejadas de lazo y reata, tres caballos y cuatro yeguas, tres marranos, tres casas cubiertas de zacate, un horno de hacer pan, una escopeta, cuadros, tres cajas, una mesa y un banco, una frasquera vieja, 300 pesos en reales, 530 pesos constan de un libro de cuentas, 128 pesos que debe Sebastián Fernández, vecino de esta pueblo.
Francisco Juárez, mayordomo de la hacienda de ovejas de don Gaspar de Rivadeneira, otorga que da en arrendamiento a Gerónimo [Jerónimo] Sánchez, residente en esta jurisdicción, una venta en el pago que llaman de la Lagunilla, jurisdicción de esta villa, con sus jacales viejos, su casa de vivienda y descargadero, por tiempo de cuatro años. El arrendamiento es por precio de 50 pesos en cada uno de los primero años, y los otros dos, 100 pesos por cada uno de ellos; con cargo y calidad de construir una nueva casa de vivienda de 8 brazas de largo y 4 de ancho cubierta de zacate, además un horno cubierto, jacales y un descargadero en donde paren las recuas, de 10 brazas de largo y 2 de ancho cubiertos de zacate, todo esto lo ha de hacer Gerónimo [Jerónimo] a su costa, sin que por ello se le haya de pagar.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODoña María Salgado, vecina del pueblo de Perote, casada con José Benavides, albacea y heredera del difunto Capitán Isidro Salgado, vende a don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, un rancho de dos caballerías de tierra, que heredó de sus padres, ubicado cerca del convento y hospital de Nuestra Señora de Belén de dicho pueblo, que lindan al norte con una barranca de piedras que baja junto a un horno llamado Chuparatones, al sur con otra barranca que llaman de los Azumbates, el norte con tierras del Capitán Juan de Malpica y al poniente con el Camino Real que sale a una vereda que viene a dar al derramadero de Tascantepeque, al precio de 1, 000 pesos de oro común, que reconocerá en censo a favor del dicho hospital.
Jacinto Pérez Padrón, vecino de esta villa, como albacea testamentario de María [de] Ferrera, viuda que fue del Regidor Juan Francisco Ramírez, vecino de esta villa, hace inventario de los bienes que quedaron por fin y muerte de dicha María [de] Ferrera. Entre los bienes destacan una casa de piedra con cocina en solar de 50 varas, que linda por el oriente con solar del Licenciado Juan [de Yáñez] Ortega de la Paba [Pava], Cura Beneficiado de esta villa, calle de San Juan en medio; y por el poniente con solar de los herederos de Salvador de Brito. Cuatro solares en el cerro de la Peñuela y un horno de hacer cal. Un negro llamado Antón Angola, de sesenta y cinco años, y una negra nombrada Lucrecia Angola, de sesenta años, entre otros bienes.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALJosé de Rivera, vecino de esta villa de Córdoba, [como albacea testamentario y tenedor de los bienes que quedaron por muerte de] doña María Milián Perdomo, difunta, vende a doña Sebastiana de Madrid, viuda y vecina de esta villa, albacea testamentaria y tenedora de los bienes que quedaron por muerte de Juan Hernández; cuatro solares de tierra con un horno de coser cal y unas paredes de cal y canto erizas, que antes del fallecimiento de doña María Milián Perdomo había vendido al dicho [Juan] Hernández; los cuales se ubican en el plan de la Peñuela de la parte del norte, y lindan con el camino real. Los vende en precio de 200 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOIsabel Galván, vecina de esta villa de Córdoba, a nombre propio y en el de sus herederos, otorga que vende a Pantaleón Guilleno [Guillino] de Flores, vecino de dicha villa, medio solar de 25 varas de frente y 50 de fondo, que posee en la calle Real de esta villa; el cual linda por la parte del norte con solar de Joseph Gómez Dávila, la calle Real en medio; por el oriente con casa y solar de Antonio López; por el poniente con otro medio solar suyo; y por el sur con solar de Ángela [Angelina] de las Nieves. Dicho solar es libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, y al presente lo vende en 50 pesos de oro común, que tiene recibidos en reales de contado. Por otra parte, “es declaración que en el dicho medio solar tengo un horno de pan cocer, con su jacal de paja”, el cual ha de estar en el medio solar, hasta tanto que lo mude en otra parte; y el dicho Pantaleón Guilleno [Gillino] ha de ser obligado a que esté permanente dicho horno y jacal por el tiempo de su voluntad, sin que dicho Pantaleón pueda alegar cosa en contrario; y cada que dicho Pantaleón quiera vender el medio solar no lo podrá hacer sin que primero le dé parte a ella como vendedora, con esta condición hace esta venta. Dicho comprador dijo que acepta dicha compra y cláusula, señalando que por fin y muerte de Isabel Galván quedará revocada dicha condición.
JUAN MALDONADO, ALCALDE ORDINARIOJuan Bautista de Sierravalle Rioseco, otorga que vende al Capitán don Diego Dávila Varrientos [Barrientos], vecino y labrador de la jurisdicción de Quechula, tres sitios de tierra para ganado menor, que tiene y posee en términos de la jurisdicción de Zongolica; y en ellos un trapiche corriente con su casa de molienda, armada sobre horcones, cubierta de zacate; una casa de calderas empezada a labrar de cal y piedra, con dos calderas medianas; una resfriadera, una bomba espumadera y dos remillones; un jacal que sirve de purgar el azúcar con su asoleadero, cubierto de zacate; una casa de vivienda y otra que sirve de troxa [troja] cubierta de zacate; veintiocho mulas y machos de tiro y una yegua; y un horno de cal. Dicho trapiche también se compone con 10 suertes de caña dulce chicas y grandes de diferentes edades. Por otra parte señala que los tres sitios de tierra los compró de Juan Gómez de Castro y de Gerónima [Jerónima] de Prado su mujer, de Nicolás de Perea y Lucía de Prado su legítima mujer, vecinos del pueblo de Maltrata; y de Pedro González de Prado, vecino de la ciudad de México, como hijos y herederos de Joseph [José] de Prado. Lo vende en precio de 10 000 pesos de oro común, los 4 000 de ellos que ha recibido, y lo restante que recibirá dentro de seis años.
JUAN RODRÍGUEZ DURÁN, JUEZ RECEPTOR