HACIENDA NUESTRA SEÑORA DE LA GUADALUPE

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              MX UV.USBIX ANC-P-0044-PC_0044_0115 · Item · 1708/11/13
              Parte de Archivo Notarial de Córdoba

              Don Lorenzo Antonio Blanco, vecino del pueblo de San Juan Coscomatepec de esta jurisdicción, residente en esta villa de Córdoba, hijo legítimo del Capitán Marcos Blanco, difunto, y de doña Micaela Ramos, vecina de dicho pueblo, dijo que por cuanto el 15 de agosto de 1705, el Capitán don Juan Mellado de Rivadeneira, vecino y labrador en la provincia de Tepeaca, compró a su madre una hacienda de ganado mayor nombrada Nuestra Señora de Guadalupe, alias Mazapa, en 24 000 pesos, y una de las condiciones de la venta fue el separar al otorgante la cantidad de 6 000 pesos de su parte paterna, para que luego que tomara estado se le entregaran por dicho comprador; y porque hoy día de la fecha se halla el otorgante en estado y casado con doña Narcisa de Buendía y Perea, otorga que da todo su poder a don Gonzalo Centurión de los Cameros, para que en su nombre parezca ante el Rey, su presidente y oidores de la Real Audiencia de esta Nueva España, y presente la escritura que de dichos 6 000 pesos le otorgó dicho Capitán don Juan Mellado, para que ante la justicia de Tepeaca o de la ciudad de los Ángeles, exhiba la dicha cantidad y réditos que por su defecto embarga todos los bienes hipotecados en dicha escritura. Y de no tener lugar ni caber en los bienes hipotecados la paga de la cantidad, pida y gane despacho de dichos señores para que lo haga, aunque sea del vínculo que posea el citado Juan, pues la hacienda de ganado mayor que se le vendió la destruyó, aniquiló y acabó vendiendo todos los ganados que en ella había.

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              MX UV.USBIX ANC-P-0055-PC_0055_0030 · Item · 1719/04/25
              Parte de Archivo Notarial de Córdoba

              Doña Ana Francisca Margarita de Iribas Dávila, mujer de don Lorenzo de la Torre, del Orden de Calatrava, Gentilhombre de la Boca de Su Majestad, Factor, Veedor, Juez Oficial Real de la Real Hacienda de la Nueva ciudad de la Veracruz y puerto de San Juan de Ulúa, dueños de haciendas de hacer azucares nombrada Nuestra Señora de Guadalupe; y don Gaspar Rendón, dueño de la hacienda nombrada San Joseph [José], en jurisdicción de esta villa. Ella con licencia de su marido, dijo que su padre, el Capitán don Lope Antonio de Iribas, hizo postura al cerro nombrado Posquautla, denunciado por realengo a Su Majestad, mismo que como mejor postor se le celebró remate en dicho capitán en cantidad de 300 pesos, cuyo cerro está a la linde de las tierras que posee la otorgante. Asimismo, dijo que al pie de dicho remate se declaró que a ella le pertenece el mencionado cerro, respecto de haberlo pagado de su caudal como poseedora de la hacienda de Guadalupe, con cuyas tierras linda el cerro y con las de don Gaspar Rendón. Y respecto a que para el uso de las leñas de dicho cerro doña Ana Francisca necesita pasar por tierras de don Gaspar Rendón, y en virtud de que no necesita de todo el cerro, se han ajustado en partirlo por mitad para que una y otra parte aprovechen sus maderas y leñas, pagando dicho Rendón la mitad de todos los costos de la compra. Cuya división del cerro será en partes iguales y de la siguiente manera: desde el lindero de Almaiuca [Amayuca] para arriba hasta donde acaban los naturales del pueblo de Amatlan de los Reyes con su cerro que es en una rosa, que está en dicho cerro a la linde las 9 caballerías de tierra que llaman del Piñal, que pertenecen a doña Ana Francisca. De esta manera, el Capitán don Gaspar Rendón o Lucía Álvarez, su mujer, y sucesores han de dar entrada al cerro por sus tierras, como asimismo que el pedazo de cerro y tierras que sobra desde el lindero de Almaiuca [Amayuca] hasta el salto del agua lindero de dicho cerro, por la incomodidad que a unos y a otros tiene por el uso de él y no poder ser partible como el pedazo de cerro antes expresado, para el paraje del salto del agua hasta el lindero de Amayuca por la parte de abajo se obligarán a dar paso franco y cómodo por la tierras de sus haciendas para que cada que necesitare doña Ana Francisca, su marido y sucesores de entrar y salir, cortar leñas, maderas, tablas, moledores y otras cualesquiera maderas que allí hubiere, las puedan sacar sin impedimento alguno. Entendiéndose que, en el pedazo de monte y cerro, no podrán entrar personas ajenas a cortar leñas ni cultivarlos y en caso de conceder licencia, ambas partes tomarán consentimiento en sus herederos y sucesores, porque de lo contario no será válido. En caso de que no cumplirse lo antes mencionado, doña Ana Francisca, Lorenzo de la Torre y sus sucesores están obligados a volver a los susodichos lo que tienen recibido de la mitad del costo que tuvo el cerro y tierras. Doña Ana Francisca se da por entregada y da recibo en forma, y declara que el cerro de Posquautla y tierras que van expresadas, pertenecen al Capitán don Gaspar Rendón, mismo que acepta esta escritura y se obliga junto con su mujer y sucesores a cumplir lo mencionado en esta escritura, en caso contrario, se devolverá lo que él tiene satisfecho por razón de la mitad del cerro a sus herederos, y quedará doña Ana Francisca y sus herederos como dueños del cerro de Posquautla y tierras del salto de agua.

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              MX UV.USBIX ANC-P-0043-PC_0043_0021 · Item · 1716/07/06
              Parte de Archivo Notarial de Córdoba

              El Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, poderhabiente de Diego Cortés del Águila y Castro, vecino de la ciudad de los Ángeles, exhibió una escritura de capellanía de 3 000 pesos de principal que el Alférez Mayor don Diego [Valero Grajeda], difunto, situó y cargó sobre su hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de Guadalupe en jurisdicción de esta villa, su fecha 6 de mayo de 1715, cuya cantidad había pasado en poder del Doctor don José Valero Grajeda, su hermano difunto, y recaía en poder de dicho Alférez don Diego Valero Grajeda, como su albacea testamentario y heredero, y dicha capellanía mandó fundar de sus bienes Antonio Rincón y nombró por capellán propietario e interior a Pedro Manuel Cortés, vecino de dicha ciudad de los Ángeles, con el número de misas en ellas señalados; cuya hacienda recayó en el dicho Capitán don Lope Antonio de Iribas por venta que de ella se le hizo por muerte del citado Alférez don Diego Valero, con diferentes capellanías y censos, en que don Sebastián de Guevara y Lucio su parte pidió se le haga espera por tiempo de seis años para hacer obligación de dichos 3 000 pesos al dicho Diego de Cortés, como padre legítimo y administrador del citado Pedro Manuel Cortés, y dicha espera se la concedió el señor juez de testamentos, capellanía y obras pías, con cargo de que se hubiese de registrar dicha espera en este libro de censos, como con efecto va registrado.

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              MX UV.USBIX ANC-P-0046-PC_0046_0074 · Item · 1710/08/11
              Parte de Archivo Notarial de Córdoba

              Don Diego Valero Grajeda, Regidor Perpetuo por Su Majestad de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, otorga poder general al Doctor don José Valero Grajeda, su hermano, Presbítero Canónigo de la santa iglesia catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre lo pueda obligar como principal o fiador en cantidad de 7 875 pesos 6 reales que el susodicho está debiendo al Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de este reino, obligándolo a que los pagará en razón de 2 000 pesos anuales y con hipoteca de su hacienda de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de Guadalupe, cuyo valor es de 50 000 pesos poco más o menos, sobre la cual está cargado un censo 3 000 pesos.

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