Gabriel de Balmaseda, vecino de México, dio carta poder a Diego Daza para que en su nombre venda un sitio de estancia para ganado mayor en términos de Colipa.
ESTANCIAS
165 Descrição arquivística resultados para ESTANCIAS
Juan Díaz Matamoros y su mujer, Magdalena Díaz, venden a Francisco Hernández de la Higuera, vecino de la Puebla de los Ángeles, un sitio de estancia para ganado mayor en términos de Pangololutla y Rinconada, en 250 pesos de oro común.
Juan de Quiroz, Francisca de Yépez y Juana Díaz, vecinos de Jalapa, venden a Francisco de Orduña, Alcalde Mayor, un pedazo de tierra de estancia, en términos de Jalapa, en 150 pesos de oro común.
Juan de Quiroz como administrador de la compañía que tiene celebrada con Juana Díaz, sobre un trapiche de azúcar en la estancia de Nexapa, vende a Francisco Hernández de la Higuera toda la planta de caña que sembró en tierra del Ingenio de la Santísima Trinidad, por el precio y en trueque de 460 panes de azúcar.
Juan de la Peña, vecino de la Puebla de los Ángeles, declaró que la merced hecha a don Antón Gómez, vecino de Tecamachalco, de un sitio de estancia para ganado menor en términos de Xilotepec, pertenece a Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, vende a Juan Díaz Matamoros y a su mujer, Magdalena Díaz, un sitio de estancia de ganado mayor con las vacas, novillos, y toros, situado en términos del pueblo de Atezca, por el valor de 1 350 pesos de oro común.
Alonso de Villanueva, dueño del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, hizo donación a su hijo mayor Agustín de Villanueva de las estancias de Janicolulco, El Hato Grande, y 24 sitios más, con sus ganados y seis esclavos negros, ubicadas en los linderos de la vieja ciudad de Veracruz.
Don Diego Larios[de Bonilla] para la dicha información presentó por testigo a Juan de Montejo, mulato, su criado, y preguntando por la dicha petición, dijo conoce a Don Diego Larios y que puede haber 20 días que hallándose este testigo en la estancia de Nautla, propiedad de Doña Ana María de Porras [Cuenca], vio en ella un caballo castaño del hierro del dicho Don Diego Larios, sin su hierro de venta; y tiene por muy cierto que el referido caballo es suyo, pues Don Diego no vende animales sin ponerle su hierro de venta.
Don Antonio de Orduña Loyando, con poder de su padre Don Diego de Orduña Loyando, arrendó a Francisco de Orduña Castillo, la estancia de ganado mayor de su propiedad nombrada San Diego, y por otro nombre Espanta Judíos, con los ganados, esclavos y demás adherentes, por tiempo de 5 años, a partir de hoy día de la fecha, en el precio de 520 pesos de oro común anuales, en una paga, y de los cuales, el otorgante se dio por contento y entregado.
El Capitán Diego de Orduña Loyando, residente en este ingenio, dueño de las estancias Espanta Judíos y Santa Ana, la primera la hubo de Luis de Córdova[Córdoba], vecino de la Vieja Veracruz, y la segunda, se la vendió a don Ramiro de Arellano, con el acción del ganado cimarrón, formó una compañía con el regidor Juan de la Calleja, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, sobre ambas estancias, para que las administre por cuenta de ambos durante seis años; en el caso de la estancia de Santa Ana, pondrá todo lo que fuere necesario, pero los gastos y provechos serían por mitad; y en la de Espanta Judíos, también acordaron ir mitad en los gastos, y en los frutos y esquilmos, el regidor solo se llevaría la tercera parte.