Doña Nicolasa Catarina de Cardeña, vecina de este pueblo de Jalapa, doncella mayor de 25 años, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al mismo a favor de don Miguel Eustaquio de Cardeña, Escribano Real, Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa de Senande, para que después de su fallecimiento el primero que se presente ante el superior gobierno con este testimonio, se le despache título en forma.
ESCRIBANOS
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Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella mayor de 25 años, vecina de este pueblo de Jalapa, dueña y propietaria del oficio de Escribano Público, renuncia al citado oficio a favor de don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano Real, don Juan Cardeña, sus hermanos, don Francisco Fernández de Ulloa y don Laureano Teixa y Senande, para que después de su fallecimiento, el primero que se presente con este testimonio ante el superior gobierno se le despache título en forma.
Bartolomé Rodríguez, mercader de negros, estante al presente en este pueblo, vende a Juan Bautista Ordóñez, escribano de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 20 años de edad, con un hijo suyo nombrado Domingo, de 10 meses de edad, marcada en el pecho, por el precio de 500 pesos de oro común.
Gonzalo de Córdoba, escribano de Jalapa, y Gabriel de Huerta, vecino de Veracruz, forman una compañía para trabajar una fragua de herrería en el camino real, cerca de la Venta de Xalatengo, por tiempo de un año.
Hernando Veedor, vecino de Jalapa, escribano mayor de minas y registros en Veracruz, vende a Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, una esclava morisca llamada Luisa, del reino de Granada, en 600 pesos.
Martín de Cuéllar, Corregidor de Xalacingo, Pedro de Concha, escribano, y Alonso Ricuel, intérprete, dieron carta poder a Martín López de la Plaza para que en sus nombres cobre de la Real Audiencia, los salarios correspondientes al tiempo que tomaron la residencia de don Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor que fue de Jalapa.
Gonzalo de Córdoba, escribano de Su Majestad, vende a don Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, unas casas de morada en este pueblo que lindan \" con casas de Martín de la Parada y de Rodrigo Hernández e de Juan Marroquín\", por el precio de 650 pesos de oro común.
Salvador de Acosta, residente esta provincia, vende a Juan Bautista Ordóñez, escribano público de Jalapa, un esclavo negro llamado Antonio, de tierra Bran, de 13 a 14 años de edad, por el precio de 360 pesos de oro común, horros de alcabala.
Diego de Yebra, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Sebastián Carrillo, escribano de entradas y vecino de la ciudad de México, para que en su nombre pueda tomar en oro, plata, cacao, mercaderías y otros géneros que hallare, hasta la cantidad de 300 pesos de oro común, y obligue su persona a la paga de los mismos.
Nicolás Suárez, escribano real y público de San Juan de los Llanos, como principal obligado, y Marcos Díaz de Córdoba, de la misma jurisdicción, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, hasta la cantidad de 100 pesos de oro común, más o menos lo que montare el diezmo del trigo causado el año pasado de 1682, de las haciendas que poseen en dicha jurisdicción Don Juan de Calva Gálvez, Don Juan López de Soria y Ana de Castellanos, que compraron al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para la Navidad del presente año de 1683.