Nicolás de Estrada, Escribano de Su Majestad, vecino de esta villa de Córdoba, Teniente de Juan de Espinosa, Escribano Público del partido de Orizaba, de San Antonio Huatusco y villa de Córdoba, certifica y da testimonio de verdad “que hoy día de la fecha como a las diez horas del día, estando en el trapiche de hacer azúcar nombrado Nuestra Señora de Guía de que es dueño don Balthazar Gonsales de Belilla Blanco [Baltazar González de Velilla Blanco], vecino de dicha villa, que dista de ella dos leguas, a donde fui llamado a pedimento del susodicho y saliendo de las casas principales de dicha hacienda por el camino real que va a la ciudad de México, hacia el alto de la barranca que llaman [roto] a medio cuarto de legua [roto] lado de dicho camino veo una mojonera de pie [roto] una cruz de madera encima que dice dicho don Baltazar González de Velilla [Blanco] que es lindero que tiene puesto el regimiento de dicha villa, de las tierras que pertenecen a ella, con que al parecer dichas casas quedan comprendidas debajo de dicho lindero por estar dicho medio cuarto de legua según aparece más delante de dichas casas, saliendo de esta dicha villa y para que conste de pedimento del dicho don Baltazar González de Velilla Blanco”.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOESCRIBANOS
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Francisco Dias [Díaz], Juan Pedro, Nicolás Falcón, Lorenzo Bernardo, Juan de Santiago, Joseph Mathias [José Matías], [José] de Rua, Juan de la Cruz Vidaña, Pedro Dias [Díaz], [roto] Mexicano, Joseph [José] Antonio, Thomas Vasquez [Tomás Vázquez], [Nicolás] de la Cruz, Juan Agustín Miguel, Juan Hernández, Andres [roto], Lorenzo de Salas, Nicolás García y María Gerónima [Jerónima], vecina del pueblo de Orizaba, oficiales de cantería que trabajan en la obra de ella; y la dicha María Gerónima [Jerónima] como administradora que dijo ser de la persona y bienes de Andrés de la Cruz, su hijo menor, y de dicho su marido difunto; dijeron que por el año de 1685 trabajaron en dicha cantera de cuenta de Su Majestad y se les quedó a deber la cantidad de pesos que consta por la relación jurada, que de dichos débitos dio el Alférez Pedro Pablo Sánchez [López], Superintendente de dicha obra. Y para que haya persona que por ellos pida al Excelentísimo Conde de Galve, Virrey, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España, el libramiento en forma para que el Capitán don Pedro Caramur [y Henríquez], Alcalde Mayor de dicha villa, les pague a cada uno las cantidades de pesos que por dicha relación consta debérseles, y a María Gerónima [Jerónima] la que dicho su marido “había de haber”, otorgan que dan su poder al Alférez Sebastián Sánchez de las Fraguas, vecino de la ciudad de México, Escribano del Juzgado General de Bienes de Difuntos, para que representando sus personas parezca ante el Virrey y ante quien y con derecho deba y haga todo cuanto los otorgantes harían hasta conseguir dicho libramiento.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa de Córdoba, a saber el [roto] Mayor don Miguel Valero de Grageda [Grajeda], Alcalde Ordinario [roto] de esta villa; el Alguacil Mayor Gregorio Martínez [de Solís]; los Regidores Joseph [José] de Leiva, don Francisco Valero [Grajeda], [Diego Valero Grajeda] y Francisco de Aguilar; otorgan poder general a [roto], vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que los represente y defienda en todos los pleitos que contra esta villa haya. Y especialmente para que haga viva representación al Excelentísimo Señor Virrey y Real Audiencia del derecho con que pretende introducirse Juan de Espinosa, Escribano Público de Orizaba, cuando consta por la cédula de fundación de esta villa, la facultad que Su Majestad le concedió por tiempo de treinta años para que pudiese nombrar regidores y escribanos y que pasado dicho tiempo los beneficiaría, como beneficio a dichos regimientos, faltando sólo de beneficiar la escribanía, de la que resultó ganador dicho Juan de Espinosa, por mandamiento de dicho Señor Virrey con pena de 1 000 pesos. Asimismo, pueda hacer las posturas que le parezcan para dicha escribanía pública y de cabildo de esta villa.
ANTONIO DE SINTRA, ESCRIBANO REALDiego Notario, vecino de la ciudad de Cádiz y residente en esta villa de Córdoba, en nombre y con poder del Capitán don Diego de Ayala, vecino de Cádiz, vende al Alférez Juan Maldonado, vecino de esta villa, un esclavo mulato nombrado Andrés de Avalo y Ayala, en precio de 150 pesos.
ANTONIO DE SINTRA, ESCRIBANO REALCertificación de escrituras contenidas en este protocolo que hace Juan Francisco Cardeña, escribano nacional, público interino, fecha 31 de diciembre de 1826.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOEl Capitán don Bartolomé Soriano Correa, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en términos de Songolica [Zongolica] inmediata a esta jurisdicción, otorga poder especial a Bernardino Felices, Escribano de Su Majestad, residente en esta villa y vecino de la ciudad de Tehuacán, para que lo obligue como su fiador y principal pagador en la cantidad de pesos en que hiciere postura al oficio de escribano de cabildo de esta villa y al nuevo público que pretende se le agregue.
FRANCISCO DE MEZA Y MENDOZA, JUEZ RECEPTORManuel Francisco de Urquía, vecino de esta villa de Córdoba, otorga poder al Capitán don Juan Esteban de Aparicio, de la Orden Tercera [roto] y Agente de Negocios de la villa de Madrid, para que en su nombre comparezca ante Su Majestad [roto] y ante el Consejo de las Indias y pida que se le haga merced en propiedad de un título de escribano real en esta villa y Nueva España.
FRANCISCO DE MEZA Y MENDOZA, JUEZ RECEPTOREl escribano menciona que devuelve el original a poder del depositario general don Baltazar González de Velilla Blanco.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALDon Juan Francisco de Bárcena, de esta vecindad y comercio, dijo que don Bernabé de Elías Vallejo, también de este comercio y vecindad, ha tomado en arrendamiento la hacienda titulada de La Orduña, ubicada en términos de este cantón, por el precio y condiciones que constan en una escritura formalizada en la capital de México, ante el Escribano Nacional y Público don Francisco Calapiz, con fecha de 16 del mes actual. Estipulando una de las cláusulas que Elías debe afianzar a favor del locador, que lo es don Pablo Beti, como albacea del señor prebendado don José Joaquín de la Pedreguera, y habiéndose admitido la caución del comparente, quien por la presente otorga que se constituye fiador y pagador por don Bernabé de Elías, obligándose a cumplir las condiciones que se estipulan en dicha escritura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José Francisco Rivadeneira, a nombre propio; y don Manuel Martínez, como apoderado de doña María Manuela Yáñez, vecina de Puebla, en virtud del poder que ésta le otorgó en dicha ciudad el 31 de diciembre del año pasado, por el cual, se le autoriza, para que pidiendo a Rivadeneira cuentas, las liquide, adicione y apruebe conviniéndose y transigiendo con él sobre ellas y su pago, con arreglo a las instrucciones de doña María Manuela Yáñez. Dijeron que habiendo dado al citado Rivadeneira, en el año de 1824, 6 000 pesos para que los girara libremente y con sus utilidades sostuviera a su familia, Rivadeneira promovió una escritura pública de obligación a favor de la señora Yáñez, la que por consentimiento de ambos se otorgó en la ciudad de Puebla, por ante el escribano Nacional Ignacio de Urrutia el 27 de junio de 1825. Escritura en la que Rivadeneira se obligó a reconocer la citada cantidad por término de 8 años, pagando los réditos del 5 por ciento anuales y bajo la hipoteca de todos sus bienes. Posteriormente, el 21 de marzo de 1826, provoco la señora Yáñez una conciliación ante el alcalde quinto interino de esa ciudad, en la que confesando su patrono, el Licenciado don Manuel Ruiz, que su parte había hecho a Rivadeneira donación de 1 000 pesos y diciendo que ignoraba ella en que parte se hallaban los 5 000 pesos restantes, que eran los únicos a que con su respectivos réditos tenía derecho ya, quería se le expusiese aquello y se le asegurara su dinero con un instrumento e hipoteca de una finca raíz. Dificultándose el asunto por la falta de bienes de Rivadeneira, finalmente convino éste con el Licenciado don Manuel Martínez en nombre de la señora Yáñez, que el asunto se tenga por transigido en los términos y con las condiciones siguientes: 1.ª que la deuda que Rivadeneira tiene con la señora doña Manuela Yáñez, queda reducida a la cantidad de 1 650 pesos, así por el capital de 5 000 pesos, como por los réditos. 2.ª esta cantidad no ha de causar ninguno en adelante, y se ha de satisfacer parcialmente. 3.ª por lo pronto, el deudor debe entregar 300 pesos a don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio, persona elegida por la Yáñez. 4.ª en los primeros días de marzo y en adelante, debe entregar 40 pesos mensuales a la misma persona hasta concluir el pago de los 1 350 pesos. 5.ª para realizar el pago, no se pediré fianza ni otra seguridad. 6.ª se deberá entregar a Rivadeneira escritura en donde conste que queda cancelada la de fecha de 27 de junio de 1825, y de alguna otra que en su contra pudiera obrar. Considerando que dan valor a la presente escritura para cumplir lo pactado en ella, por lo que ambos Martínez por la señora Yáñez, y Rivadeneira por sí mismo, quienes señalan que en la presente transacción no hay dolo ni engaño alguno, dando por nulos y rotos todos los instrumentos, obligaciones y papeles que se hayan extendido antes.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO