Andrés Pérez de la Higuera, residente en este ingenio nombrado La Santísima Trinidad, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a Pedro de Vértiz [Pedro Vértiz], vecino y encomendero de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre de la persona que hallare, la cantidad de oro o plata labrada o por labrar, mercaderías de vino, cacao, ropa; y una vez vendido, queden horros de todas costas y daños, 3 000 pesos de oro común, de los cuales disponga, según le tiene avisado.
ENCOMENDEROS
54 Archival description results for ENCOMENDEROS
Jusepe [José] Medel, vecino del pueblo de Tecamachalco, dijo que por cuanto Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de la Veracruz, en su nombre registró en la nao nombrada Santa María del Puerto, del maestre Martín de Lizárraga, dos cajones de granas con las marcas que están en el margen de esta escritura, en los que hay 10 arrobas de la dicha grana secada y bien acondicionada, la que por su orden y comisión fue consignada a Juan de Ocon, de cuyo navío ha tenido noticia de no haber salido del puerto de San Cristóbal de la Habana por inconveniente que hubo, por cuya causa podría ser que el maestre hubiese hecho dejación de los dichos cajones de grana, razón por la cual, otorga poder a dicho Martín de Lizárraga, ausente, para que en su nombre pueda demandar, recibir y cobrar de las personas en cuyo poder estuvieran las 10 arrobas de grana, y recibidas las entregue a Juan de Ocon.
Luis Muñoz Bravo y Gabriel Bravo, Escribanos de Su Majestad, Luis de Peñas, beneficiado del pueblo de San Antonio y su partido, y Diego de Nava, vecino de la ciudad de México, encomendero, se obligan de pagar a Marcos Rodríguez, vecino de la ciudad de Veracruz, 1 700 pesos de oro común que son por razón de haber comprado de Marcos Rodríguez, el uso y ejercicio del oficio de escribano. \n
Antonio de Mendoza, gobernador del pueblo de San Antonio y demás regidores y principales, por lengua de Gonzalo Bravo, dijeron que revocaban el poder que habrá un año que otorgaron a Álvaro de Lara, suegro del encomendero de este pueblo, para todos sus pleitos, causas y negocios.\n\n
[Diego] de Nava, otorga poder a Álvaro de Lara, para que cobre de los indios del pueblo de Ichcatlán [Ixcatlán] o de quien le deba pagar el tributo que los dichos indios son obligados a pagarle, como encomendero que es.
Rodrigo de Vivero, Caballero del Hábito de Señor Santiago, digo “que por cuanto Juan Rodríguez de Villegas y Gaspar de Quintana, vecinos de la ciudad de México, han tenido a cargo el beneficio y administración de los azúcares que de este ingenio yo he enviado a la ciudad de México, para vender y beneficiar, y asimismo que han enviado de la dicha mi hacienda, criados y mayordomos míos, los tributos de dinero y maíz que me deben y acostumbran pagar los indios del pueblo de Tecamachalco y sus sujetos que yo tengo en encomienda, los cuales y cobrado el dicho Juan Rodríguez de Villegas, habiendo hecho la cuenta con los susodichos y cada uno de ellos, doy por libres y finiquito de todos y cualquier pesos de oro, azúcares, maíz y esclavos y otros cualesquier bienes míos que en cualquier manera hayan estado en su poder”.
El Regidor Joseph Gómez Dávila, vecino de esta villa, otorga poder con libre y general administración al Capitán don Diego López de Luna, vecino y encomendero de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre pida a crédito hasta en cantidad de 3 000 pesos, con hipoteca de una fábrica que posee en esta jurisdicción. También se lo otorga para que reciba, demande y cobre de todas y cualesquiera personas de estado, calidad y condición que sean, las cantidades de pesos de oro, plata y otras cosas que le deban y debieren por escrituras, vales, cuentas de libros, libranzas y por otros instrumentos, dando de lo que recibiere y cobrare las cartas de pago o lo que le sean pedidos y que haga todos los autos y diligencias necesarias y requeridas.
UntitledCarlos de Yarsaval, vecino del pueblo de Quechula y residente en esta villa de Córdoba, se obliga a pagar al Capitán Joseph Gómez Dávila, vecino de esta villa, la cantidad de 466 pesos 6 reales de a 8 reales cada uno de oro común, que irá pagando con los fletes que haga con su atajo de mulas, sacando los azucares que fabrican en el trapiche de dicho capitán y llevándolos a la ciudad de los Ángeles y entregarlos al encomendero, al precio de 4 pesos por el flete de cada carga, y hasta que dicho debito esté satisfecho ha de pagar al encomendero de la ciudad de los Ángeles 20 pesos de oro en cada viaje. También se obliga a tener conservadas y aviadas sus quince mulas de todo lo necesario y sacar dichos azúcares hasta que esté satisfecha la deuda.
UntitledPedro de Argaiz, natural de la ciudad de Corella, en el reino de Navarra, vecino de este pueblo de Jalapa, dio su poder cumplido a sus sobrinos Juan y Gregorio de Argaiz, vecinos de la ciudad de Corella, generalmente para en todas sus causas y negocios que tuviere en ella; especialmente, para que puedan probar jurídicamente su filiación y nacimiento, de cómo es hijo de Pedro de Argaiz y de Ana de Olite, vecinos que fueron de la dicha ciudad de Corella; y de cómo su padre fue hermano legítimo de Miguel de Argaiz, el viejo, bisabuelo del dicho Juan de Argaiz y abuelo del dicho Gregorio de Argaiz; y como el otorgante es primo hermano de Miguel de Argaiz, abuelo del dicho Juan de Argaiz, y primo hermano de Pedro de Argaiz, padre del dicho Gregorio de Argaiz y primo hermanos de Juan de Argaiz, vecino de la ciudad de Mérida, de la provincia de Campeche y encomendero de los pueblos de Ezil y Pencoyuto, y tío del Capitán Miguel de Argaiz, vecino de la ciudad de Mérida de Yucatán y encomendero del pueblo de Tecoto, y cerca de esta probanza, hagan cualesquier pedimientos, presenten testigos, escritos ante las justicias de Su Majestad, y todos los demás autos y diligencias que convengan hasta conseguir el efecto de esta probanza de filiación.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, y el Capitán Luis de Olivares Recio, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, su encomendero en la venta de azúcar, ajustaron cuentas de los envíos de azúcar, libranzas, préstamos, avíos y compra de negros el día 3 de abril próximo pasado del presente año, en las cuales, el Capitán Luis de Olivares alcanzó a Don Antonio de Orduña en 8 790 pesos de oro común, mismos que se obligó a pagar el segundo para de la fecha de esta carta en 1 año, con las costas de la cobranza.