El Capitán Bartolomé de Castro y doña Sebastiana María de Zamora, como marido y mujer legítimos, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que por el mucho amor que le tienen a la madre Sor Josefa de la Encarnación Vértiz, monja profesa en el Convento de San Lorenzo de la Ciudad de México, quien es también su sobrina, otorgan que por su voluntad hacen gracia y donación de una esclava nombrada Ignacia de Zamora, mulata blanca, de 10 a 11 años, nacida en su casa, para que por el resto de su vida la haya y goce en servidumbre, con la condición de que después de su fallecimiento la devuelva a su poder o a la de sus herederos.
DONACIONES
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El Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, hizo gracia y donación a Doña María de la Peña, vecina de Jalapa, de una casa en este pueblo, situada en la Calle Real; linda con casas de Doña Aldonza de Vargas y con el callejón que sale a dicha calle, la cual hubo y compró de Doña Juana Díaz, su madre, en 100 pesos de oro común, el 29 de diciembre de 1684.
María de la O Palacios, residente en Jalapa y vecina del ingenio La Santísima Trinidad, hizo gracia y donación a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, sita en el Convento de Santo Domingo de la ciudad de Puebla de los Ángeles, de un negrito, su esclavo, de 7 años de edad, criollo de su casa, nombrado José del Rosario, hijo natural de Tomasa de la Higuera, su esclava, para que perpetuamente durante el tiempo de su vida, sirva en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, y a todo lo demás que en este efecto debiere asistir, con los mayordomos que fueren de dicha cofradía.
Doña Isabel de Medina y Landa, vecina de Jalacingo, hizo gracia y donación a su hijo el Alférez Don Sebastián Ruiz Fernández, de 7 caballerías y medio cuarterón de tierra que tiene en un sitio de ganado mayor que posee junto a otro, en que está fundado el trapiche de San Juan, que ella y su marido levantaron en términos de Tlapacoya.
María de la O Palacios, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que por amor que le tiene a su nieta Margarita de los Santos Palacios, quien contrajo matrimonio con José del Moral, le hace gracia y donación de una esclava nombrada Bárbara Josefa de Palacios, negra que al presente es de 13 a 14 años, nacida en su casa.
El Lic. Don Alvaro de Sámano y Quiñones, clérigo, presbítero, vecino de la ciudad de México, residente en el ingenio de San Miguel de Almolonga que quedó por fin y muerte de sus padres Don Carlos de Sámano y Quiñones y Doña Luisa de Valdéz [y Arellano], declaró que desde 1625 ha sido administrador y capellán del citado ingenio, con cuyo trabajo se ha conservado e ido en aumento, así en esclavos como en pertrechos; pero debido a su precaria salud, decidió separarse de su administración y donó a su hermano Don Juan de Sámano y Quiñones la parte de la herencia que tiene en el ingenio de San Miguel Almolonga, y de los demás derechos como administrador y capellán, con cargo y obligación de su hermano Don Juan, que durante los días de su vida le ha de dar 1 200 pesos de oro común en cada un año, para su congrua y sustento; unas casas de morada en la ciudad de México, a espaldas de la iglesia catedral; tres o cuatro esclavos negros, varones y hembras, del dicho ingenio; asimismo, los 200 pesos de oro común que se impusieron en el citado ingenio a su favor desde que se ordenó sacerdote, los subrogó en las casas de morada que le ha de dar su hermano Juan de Sámano en la ciudad de México, el cual aceptó esta escritura y se obligó a cumplir lo en ella estipulado.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de San Pedro de Buenavista de su libre y espontánea voluntad hizo donación a María de Zepeda, mujer soltera, vecina de Jalapa, de una casa y solar de este pueblo, cubierta de paja, que está en la calle que baja de las gradas del Convento de San Francisco a la ermita del Señor Santiago a la mano izquierda, con todo lo que le pertenece.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, hizo gracia y donación a su hermana Doña Francisca de Sousa, mujer legítima del Sargento Mayor Juan de Echeverría, vecina de la ciudad de Los Angeles, de una esclava mulata, nombrada Josefa, de 15 años de edad, hija de Dominga, su esclava mulata casada con José Hernández, mulato libre, ambas nacidas en su casa.
El Bachiller Pedro Sánchez de Ortigosa, presbítero, vecino de San Juan de los Llanos, hizo gracia y donación a José Lorenzo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, mayor de 25 años, a su ahijado Cristóbal de Herrera, de 17 años, a José Miguel de Ortigosa, niño expuesto en su casa, y a Ursula de San Pedro, huérfana que se halla en el Convento de Santa Inés de la ciudad de Los Ángeles, sirviendo a la Madre María de la Concepción, de 14 años de edad, de la cantidad de 500 pesos de oro común, en el valor de unas casas que tiene en el pueblo de San Juan de los Llanos.
José de Acosta, vecino del puerto de Campeche, residente en Jalapa, hizo gracia y donación a su hermana Nicolasa González de Astudillo, mujer de Juan del Moral Matamoros, vecina de Jalapa, de la parte que le pudiera tocar de la herencia de sus padres, de unas tierras y molino caído y otros bienes que están proindivisos, como a un cuarto de legua de Jalapa, en el camino que va para San Andrés; lindan con tierras de Juan de Chávez y con otras que pertenecen al Lic. Diego González de Astudillo, tío del otorgante, presbítero, libres de censo, hipoteca y otra enajenación.