Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], en virtud de la patente del Hermano Mayor General, vende a censo redimible a Don Bartolomé de Castro, mercader, vecino de Jalapa, 77 pesos de oro común de censo, tributo y rédito anual, que impuso sobre la casa que este hospital posee por suya, en la esquina de la plaza pública de Jalapa, hacia la calle que va para la herrería de Juan de Quiroz;con 44 varas de frente, el cual lo hace con las casas de los herederos de Tomás de Campo y las de Juana Margarita de Oliver, y por el fondo, con patio y corral de este hospital; que los dichos 77 pesos, corresponden a la cantidad de 1540 pesos del principal de este censo, cuyo valor queda cargado en dicha casa.
CASAS
3759 Description archivistique résultats pour CASAS
Domingo de Oliver, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a Bartolomé de Castro, mercader, vecino de este pueblo, una casa baja que tiene en la esquina de la plaza pública de él y calle que sale para el camino que va para la Veracruz, por tiempo de tres años, a partir del día 8 del presente mes y año, al precio de 55 pesos de oro común anuales.
El Capitán Don Antonio de Campo, vecino de Jalapa, vende a su hermano Don Francisco Miguel de Campo, una casa de vivienda, de piedra y lodo, techada de teja; que se compone de sala, aposento y otro cuarto con su puerta a la calle, cocina y su corral; ubicada junto a la que al presente vive su hermano, en la Calle Real que sale para la Veracruz; hace esquina con la plaza, y frente, con casa de Don Domingo de Oliver; la cual le cupo en herencia que hubo de su madre Doña María González; libre de censo y otra enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común.
Francisco López, vecino de Teziutlán, con poder de Antonia Báez, su mujer legítima, vende a Alonso Ortiz, vecino de Jalapa, una casa y solar ubicados en este pueblo, colindan al poniente con casa de Felipe Luis, al oriente con el camino que sale de este pueblo al ingenio de Pacho, al norte y frente con casa de María Vemero, calle en medio, y por el sur con solar de Francisco Felipe; la venta se hace en 500 pesos de oro común.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de doña Francisca Matamoros, difunta, otorga poder para testar a Jerónimo de Acosta, de la misma vecindad, para que en su representación ordene su testamento después de su fallecimiento, en la forma y como se lo tiene comunicado. Declara haber fundado una capellanía de misas rezadas sobre las casas en las que al presente vive el Licenciado Miguel Pérez de Medina. Nombra por sus herederos a Inés Sebastiana, niña que ha criado, a José Manuel, huérfano de 10 meses. Ordena se vendan las casas que habita a censo redimible.
Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, María de Chávez y Ana María de Chávez y Peña, sus hijas legítimas; las últimas actuando con licencia de sus maridos Pascual de Castro y Diego de Castro respectivamente, a quienes les otorgan poder especial para que lo que uno empiece lo pueda continuar el otro, asimismo parezcan ante el Escribano Provisor y Vicario General de este Obispado y ante el señor Juez de Capellanías Testamentarias y presente el testamento de Catalina Velázquez para que pidan sean restituidas las casas y ranchos con sus rentas y frutos, atento a que las partes que las poseen dicen haberlas comprado con el cargo de 650 pesos de principal y 250 pertenecen al Convento del Señor San Francisco de este pueblo.
El Lic. José Romero, presbítero, residente en el ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dio su poder cumplido a Juan Matías de Viedma, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, generalmente para que en su nombre reciba de cualesquier personas los pesos de oro y demás bienes muebles y raíces que le deban; y para que pueda arrendar unas casas que tiene en la calle del Colegio de la Compañía de Jesús, en la dicha ciudad, linde por la una parte con casas de Antonio Méndez Chilón, y por la otra, con las de Diego de la Cruz Camareno, en los precios y plazos que concertare.
Don Manuel Mañueco Osorio, vecino de Jalapa, vende a Diego Núñez, vecino de este pueblo, una casa de paja con un medio solar, un horno y lo demás en ella edificado, por el precio de 30 pesos en oro común.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de San Pedro de Buenavista de su libre y espontánea voluntad hizo donación a María de Zepeda, mujer soltera, vecina de Jalapa, de una casa y solar de este pueblo, cubierta de paja, que está en la calle que baja de las gradas del Convento de San Francisco a la ermita del Señor Santiago a la mano izquierda, con todo lo que le pertenece.
Juana Ruiz, viuda de Diego Martín Guerra, vecina de Jalapa, vende a Pedro Martín de la Lebada, mercader de Jalapa, una casa y solar que está en la calle real,en el camino [Real] que sube a México, linda por una parte con solar de Diego Bermúdez, y por la otra, con solar de Francisco de los Santos, y por la otra parte, hasta la ciénega, y por delante, con solar de Francisco Nicolás; libre de censo, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 50 pesos de oro común.