Don Miguel Cotarro, del comercio de Veracruz, Regidor Perpetuo de esta Villa, otorga poder especial a don Patricio de Umana, Oficial Segundo de la Secretaría del Virreinato de la Capital de México, para que en su nombre otorgue escritura de fianza por el principal de 2 500 pesos y sus réditos de 5% anual, por el término de 5 años, con don Francisco de Arrillaga, del mismo comercio, a favor de don Tomás Murphy, también del comercio de Veracruz, por igual cantidad que este reconoce por el mismo término como principal deudor de la casa de ejercicios de San Felipe Nery, sita en la dicha capital, en virtud de la cesión que esta le tiene hecha bajo las condiciones que han convenido en un crédito de 25 000 pesos de que es acreedora al concurso de don Pedro Vértiz y don Juan José de Oteyza [y Vértiz].
CASAS DE EJERCICIOS ESPIRITUALES
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Los Presbíteros don Juan Nepomuceno [Fernández] de Ulloa, don José Mariano González [de Castro] y don Francisco de Campo, de esta vecindad, otorgan poder a don Pedro Pablo Santa María, residente en la Villa y Corte de Madrid, para que en sus nombres parezca ante el Rey Nuestro Señor (Que Dios Guarde) en su Reales Consejos de Indias, de Estado, de Guerra, de Ordenanzas y demás tribunales y cancillerías que con derecho deba, donde pida, suplique e impetre de Su Majestad, la merced o licencia para la erección o fundación de una Casa de Ejercicios Espirituales en esta Villa, por el general beneficio que resultará a los habitantes de ella dicho establecimiento.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella, natural de esta Villa de Xalapa, hija legítima de los difuntos don Diego Cardeña y doña Ángela Barreda y Gayón, otorga su testamento en donde ordena se finquen 100 pesos para que con sus réditos se ayude a los gastos de la adoración perpetua del Santísimo Sacramento de esta parroquia. Deja para la custodia de la Casa de Ejercicios Espirituales, las manillas de oro y diamante y todos sus cubiertos de plata. Declara por bienes suyos, el Oficio Público de esta Villa, la casa que habita, ubicada en la Calle de San Francisco, y las alhajas y muebles que posee. Nombra como herederos a sus sobrinos, hijos de su hermana doña Francisca Cardeña, difunta, siendo María Josefa, Francisco de Paula, María Manuela Senande y Cardeña; y a los hijos de su otra hermana, doña Antonia Cardeña, los cuales son doña María Josefa, doña María Francisca, don José Manuel, doña Francisca de Paula, don Juan, don Antonio, doña Gertrudis, doña Javiera y doña María Ana Fernández de Ulloa y Cardeña. Nombra como albaceas a su sobrino el Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa.
María Magdalena, José María y Petra Montiel, vecinos de esta Villa, hermanos y herederos de su madre Rita Rosalía Domínguez, otorgan que venden a Felipa Amador, viuda, una casa de paredes de edificio bajo, ubicada en al Callejón de la Acequia, y es el que atraviesa de la Calle Real frente al aguaje de Techacapa para la de San Francisco de Paula y Puente del Alcabalero, al poniente linda con casa y solar de Agustín Marín hasta lindar con casa de ejercicios o ya sea de San Ignacio; al norte linda con casa de los herederos de Santiago de Ana y al sur con solar cercado de la casa de José María Peña, cuya casa fabricó su madre en terreno que Felipe Montiel, su hermano político, le donó en 1804. La venta la hacen en 500 pesos que les ha pagado.
Don José Mariano González de Castro, Presbítero domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, vecino de esta Villa, en representación de los derechos de la Casa de Ejercicios Espirituales que se está fabricando en esta Villa, en la segunda cuadra de la Calle de San Francisco de Paula, vende al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa y a doña María Josefa Vieyra, viuda y albacea del finado don Manuel del Valle, la porción de agua corriente que hay en dicha casa, por iguales partes para los susodichos, cuya cantidad de agua se midió en el mes de febrero arrojando como resultado 14 y medio cuartillos comunes por minuto. Cuya agua vende en precio de 500 pesos, 250 pesos cada uno.
Don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, Clérigo Presbítero de esta vecindad, ha recibido del Presbítero don José Mariano González de Castro, de esta propia vecindad, la cantidad de 1 500 pesos en reales de contado del cuño mexicano, cuya cantidad dejó por vía de legado piadoso don Domingo González de Castro, padre del nominado Presbítero don José Mariano González, para la erección de una casa de ejercicios en esta Villa, destinada al bien de las almas que quisieren entrar en ella a ejercitarlos. Cuya cantidad se obliga a tener en su poder sin causa de rédito y sin tiempo limitado.
Doña María Josefa Ladrón de Guevara y Domínguez, residente en el Beaterio de esta Villa, hija legítima de don Ignacio Ladrón de Guevara y de doña Teresa Domínguez, difuntos, otorga su testamento donde declara por bienes 2,000 pesos impuestos en los fondos del Ayuntamiento, con sujeción del ramo de abasto de carnes, con calidad de réditos de 5% anual; 500 pesos que de igual forma reconoce don Nicolás [Manuel] Fernández del Campo, vecino de Puebla; y 500 doña [María] Manuela Mejía, viuda del maestro Robles. Ordena se inviertan 500 pesos a beneficio de dicho Beaterio y 500 se distribuyan en misas y limosnas a su parientas. Manda que los 2,000 queden impuestos a beneficio de sus cuatro sobrinas: María Josefa, María Micaela, María de Jesús y María Francisca González y Guevara, y después de muertas sus sobrinas, ordena que dichos 2,000 pesos se queden a favor de la casa de ejercicios que se trata de fundar en esta Villa, en caso que no se fundase ordena que sus réditos se inviertan en beneficio del Beaterio, de la manera que menciona en esta escritura. Nombra como albaceas a los Presbíteros don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, a don José Mariano González de Castro y a don Francisco de Campo. Nombra como herederas a sus cuatro sobrinas.
Los presbíteros don Francisco de Campo, don José Mariano González de Castro, Clérigos Domiciliarios del Obispado de la Puebla de los Ángeles, vecinos de esta Villa, responsables de la construcción de una Casa de Ejercicios Espirituales y encargados de establecer una rifa mensual sobre el fondo de 1 000 pesos, para invertir los productos que ésta deje al aumento y construcción de la indicada casa, se constituyen fiadores y principales pagadores de la mencionada cantidad, como condición de asegurar a la Dirección General de la Real Lotería la disposición de la suma, luego que se les mande exhibirlas.
Don Francisco Bustillos, vecino de esta Villa, vende para el uso perpetuo de la Casa de Ejercicios Espirituales que en esta Villa se está fabricando con licencia real, a cargo de los presbíteros don Francisco de Campo, don José Mariano González de Castro y don Juan Nepomuceno de Ulloa, a saber el agua o manantial que hay en el patio de una casa que posee el otorgante en la Calle de Utrera, haciendo esquina con el callejón que atraviesa desde la calle que sube del puente de Lagos hasta la plazuela de la iglesia del Señor San José, cuya porción de agua nace en dicho solar y se ha observado desde tiempo inmemorial. La vende en precio de 250 pesos.