Pedro Navarro, vecino de Orizaba, arrienda a Isabel de Soto, mujer de Juan Alonso, una casa que linda con casa de Juan Sánchez, por tiempo de un año y por precio de 42 pesos de oro común.\n
CASAS
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Nicolás Conte e Inés Merino, su mujer, venden al Padre Luis de Saavedra, Cura Vicario de esta provincia de Orizaba, unas casas de morada con su solar, ubicadas en este pueblo, linde con casas del dicho Luis de Saavedra y casas de Mateo de Cuéllar, la que el otorgante compró a Catalina Rodríguez, mujer que fue de Martín Buchan, y ahora la vende por precio y contra de 210 pesos de oro común.\n
Entrega de bienes del Ingenio de Orizaba que hizo Felipe de la Cueva [y de Herrera] a Martín de Bermeo, los cuales consisten en una casa de molienda, una casa de calderas, casa de purgar, panes de azúcar blanco que estaban en la casa de purgar que se especifican en la entrega, un buen número de esclavos, herramientas, una fragua, acero, casa de carpintería, casa de vivienda de cal y piedra, cañaverales que están en la banda del río Blanco especificados en la entrega y cañaverales que están en la otra banda de dicho río en la parte que llaman Jalapa, barbechos, casas y corrales de Jalapa, bueyes, carneros, maíz y trigo, tejamanil, recuas y la estancia de vacas de Tecamalaca
Inés de Rioja vende a Luis Muñoz Bravo, unas casas de madera con dos chozuelas juntas, todo viejo y caído y juntamente un solar, por precio de 25 pesos de oro común.
Luis de Oliveros, beneficiado del pueblo de Zongolica, vende a Juan Galeote unas casas de su morada, ubicadas junto a las casas de Francisco de León, por delante de la casa Real, en 100 pesos de oro común.
Matías Lorenzo, residente en el ingenio de Orizaba hace donación a Diego de Benavides de unas casas que tiene en el ingenio del Marqués [del Valle] que lindan con casas del dicho marqués, con todas sus entradas y salidas.\n
Francisco de León vende a Diego Ordóñez unas casas de morada que tiene en este pueblo, lindan con casas del otorgante y calle Real, por precio y cuantía de 100 pesos de oro común.
Juan de Quirós, vecino de esta provincia, y su esposa, Francisca de Yepes, ésta como heredera universal de su madre Petrona Díaz, se convino con su padre Alonso García de la Torre para repartirse (división de bienes) unas casas, mulas, esclavos y otros bienes que quedaron al morir la referida Petrona Díaz.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a María Gallegos, de la misma vecindad, 200 pesos de oro común que restan de unas casas que le vendió en este pueblo, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Fernando del Castillo, vecino de Jalapa, traspasa el arrendamiento de una sala y corredor de una casa, propiedad de Esteban de Valladares, en favor de Juan de Zarandona, vecino de Jalapa, quien se obligó a pagar el alquiler convenido por el primer arrendatario.