Doña Agustina Vázquez, vecina de esta villa de Córdoba, mujer que fue de don Miguel de Prado, quien le otorgó poder para testar y usando dicho poder otorga su testamento en la manera siguiente: Declaró el citado difunto que con la presente otorgante fueron casados, durante dicho matrimonio tuvieron y procrearon como hijos a Miguel Vicente de Prado, casado; doña Josefa de Prado, casada; al Bachiller don Manuel de Prado, Clérigo que se haya ordenado; a doña Teresa de Prado, de veinticinco años; a Agustín de Prado, de veintidós años; a Martín de Prado, de veinte años; a Nicolás de Prado, de dieciséis años; y a doña Juana Gertrudis de Prado. Ítem, le comunicó su marido que la nombraba como curadora de sus hijos. Ítem, le comunicó su marido que quedó debiendo al Capitán don José de Segura Ceballos, Nicolás de Olivera, don Diego Salgado, a los bienes de Isidro Sánchez, don Juan González de Olmedo, Nicolás de Bolaños, Teresa de Olaso Vega, Gaspar Rendón, Teresa de Prado, entre otros que se mencionan en la escritura. Ítem, dijo la otorgante que le comunicó su marido que dejó por bienes en jurisdicción de esta villa una hacienda de trapiche del beneficio de hacer azúcar nombrada San José con sus casas de viviendas, suertes de caña dulce, esclavos, ganado y con todo los demás que se compone, la cual está fundada en tierras que les pertenecen a los propios de esta villa; asimismo, una casa de cal y canto, cubierta de teja, con el solar que se compone, cuyos lindes se mencionan en el acta. Ítem, declara que su marido nombró por su albacea a Miguel de Prado y como tenedora de bienes a la presente otorgante, y nombró como sus únicos y universales herederos a sus hijos.
UntitledCASAS
3759 Archival description results for CASAS
Bernabé de Castro, vecino de esta villa de Córdoba y natural de la villa de Santoya de las montañas de Burgos en los reinos de Castilla, viudo de María de Herrera, hijo de Bernabé de Castro y de María Magdalena de Collado, difuntos, ordena su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casado de primeras nupcias con Catalina de Lechunde, natural del lugar nombrado San Sebastián en la provincia Ipusco (Guipúzcoa] en el señorío de Vizcaya, con la cual no hubo bienes dotales ni hijos. Declara que pasó a segundo matrimonio con María de Herrera, quien trajo en dote la cantidad de 150 pesos, durante el cual procrearon un hijo nombrado [roto] que falleció en edad pupilar. Declara que debe a José Domínguez, vecino de la ciudad Nueva de Veracruz, a José de Segura y Ceballos, Sebastián García y a Juan Fernández. Ítem menciona por sus deudores a Manuel Grajea, vecino de la ciudad de los Ángeles, a Domingo Toscano, vecino de esta villa, [roto]. Ítem, declara por bienes una casa de madera y barro, cubierta de teja; un solar que hubo y compró a censo de la cofradía de la Santa Caridad y Sangre de Cristo, cita en la iglesia parroquial de esta villa, y que tiene redimido dicho censo; y la mitad de dicho solar se lo vendió a Juan Fernández, vecino de esta villa, manda a su albacea que otorgue escritura de venta; una tienda de género. Declara tener un hijo natural que tuvo cuando era viudo de su primera esposa, de una mujer soltera española de nombre Francisco de Castro, de veintiséis a veintiocho años más o menos, casado y que vive en la tierra de San Luis de la Paz, ordena que, si aparece, le den la porción que cupiere en el quinto de sus bienes. Nombra por sus universales herederas a su alma, la de su mujer María Herrera, la de sus padres y las almas del purgatorio. Nombra por su albacea testamentario y tenedor de bienes a Gaspar Rendón, vecino de esta villa y mayordomo de la cofradía de las Benditas Almas, a quien le encarga que imponga a censo dicha porción de principal de sus bienes en finca segura; y otorgue escritura de reconocimiento a la persona de quien parare dicho censo.
UntitledDon Rafael Velad y sus hermanas doña María Josefa, doña Rosa y doña Manuela, de esta vecindad, dijeron que don Joaquín Ruiz, de esta vecindad, como mayordomo de la cofradía de la Ánimas de la parroquia de esta ciudad, les traspasa a depósito irregular la cantidad de 100 pesos pertenecientes a dicha cofradía, por el tiempo de cinco años, con pensión de réditos de 5 por ciento en cada uno. Cantidad que los otorgantes se dan por entregada y, en consecuencia, se obligan a redimir el capital en el tiempo señalado, contados a partir de esta fecha en adelante, pagando por su retraso el premio del 5 por ciento anual. Para seguro de dicho capital y réditos, gravan e hipotecan una casita de edificio bajo que les pertenece por herencia de su difunto padre, ubicada en esta ciudad a la calle que baja para el Barrio de Santiago, con su frente al norte, lindando por el oriente con solar que fue de José de Castro, por el poniente con otro de don Juan de Sosa, y por el sur con terreno que fue de los otorgantes, misma que se obligan no vender ni enajenar.
UntitledRafaela, Cayetano, Mariano, Micaela y Felipa Moral como representantes de don Pedro del Moral, otorgan que venden a don Manuel Torre y Carvia, una casa y solar, ubicada en esta ciudad a la calle que nombran de San Francisco de Paula, con la cual hace su frente, que es de 10 varas y 2 y media pulgadas, y 86 y cuarta varas de fondo al sur, por donde linda con el callejón que nombran de Arrieta; por el oriente linda con casa y solar de doña María de Jesús Altamirano; y por el poniente con casa que hoy es del ciudadano Andrés Bremont, que la latitud del frente se va ampliando en el interior y llega a 14 varas, en el punto de 42 y cuarta de fondo que era la dimensión perteneciente a la casa cuando la compró don Pedro del Moral a María de Tornado. Se realiza la venta al precio de 1 000 pesos, cuya propiedad don Manuel compró como marido y administrador de doña María Victoria Soler.
El ciudadano Antonio Salado, de esta vecindad, dijo que posee por propia una casa de paredes, edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta ciudad, en el barrio de la Laguna, en la última cuadra de la calle de San Francisco de Padua a la cual hace su frente al poniente con 27 varas y 33 de fondo hacia al oriente, por donde hace otro frente el corral cercado de piedra con la callejuela que del camino principal de Veracruz atraviesa para los Berros; por el costado del norte linda con casa de Manuel Llano; y por el sur con otra de Nicolasa Ladrón de Guevara. Finca que el comparente compró a doña María del Carmen Ichaso y Trigos, según consta de escritura de 20 de mayo de 1814, y hoy vende al ciudadano Miguel Díaz Salazar, en precio de 800 pesos.
UntitledDon Francisco Fernández y Agudo, de esta vecindad y comercio, otorga poder especial a don José Miguel Maldonado, vecino de la hacienda de la Magdalena en la municipalidad de Tecamachalco, partido de Tepeaca, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, haya, perciba, demande y cobre de los bienes de don Antonio Gutiérrez y de su esposa doña María Luisa Fernández de la Vega, cantidad de pesos que se le adeudan al comparente en virtud de escritura de 20 de abril de 1826, con hipoteca de dos casas situadas en el pueblo de Tecamachalco.
UntitledDoña María Guadalupe, doña María Clara y don José María Cardel, mujeres solas las dos primeras, mayores de edad, libres de tutela y ajena administración, y el último soltero, menor de veinticinco años y mayor de veinte, hermanos todos, dijeron que doña María Magdalena de la Torre le dejó por herencia a su hijo don Santiago Cardel, padre de las relacionantes, una casita de paredes de edificio bajo, ubicada en esta ciudad, en la calle de la Caridad con su frente al sur, lindando por el costado de oriente con casa de la testamentaria de don Pedro Martín del Puerto Vicario, por el poniente con casa que hoy es de herederos de don Felipe Cruz, y por norte con caballería y patio de otra casa de los mismos herederos de Cruz. Casa que por fallecimiento de don Santiago pasó a los comparecientes y a otra hermana nombrada María Josefa Gabina, que se halla ausente. Cuya casita deslindada, venden al señor cura don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, en precio de 1 200 pesos, de los que se continuarán reconociendo 380 pesos de capital a favor de la cofradía de Ánimas, que impuso sobre ella doña María Magdalena desde julio de 1802, y pagará al mayordomo de dicha cofradía los 536 pesos y 2 reales de deuda de réditos hasta el día de hoy, y los 283 pesos los entrega de contado el señor cura a los comparentes, quienes lo recibieron de conformidad.
UntitledEl señor Presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, Cura actual de la doctrina de Tlacolulan y residente en esta ciudad, dijo que posee por propia, una casita de edifico bajo, ubicada en esta misma ciudad, en el callejón nombrado del Perro, con el cual hace su frente de 31 varas, con 47 de fondo en cuyo término sólo tiene 30 varas de latitud; linda por oriente, que es su fondo, con casa de una partera nombrada Gertrudis, por el norte con terreno de don Miguel del Valle, por sur con casa de una tal Polonia, y por poniente con la expresada calle. Cuya deslindada casa hubo y compró a Isidora Josefa Guevara, quien ya es difunta, y a ésta la vendió don Pedro Báez, en cuyo poder se quedó la escritura de adquisición, sin haber otorgado la de venta a la Guevara, y por lo mismo no lo hizo ésta al comparente, quien en este acto ha presentado al notario a una señora que dijo llamarse Josefa Toribia Díaz de Párraga y Guevara, y ser hija de la nominada Guevara, y constarle que es cierto que esta le vendió la mencionada casita al dicho señor cura, quien en virtud de esa venta es legítimo dueño de ella. Por lo cual, a través de la presente otorga vende la mencionada casita a don Juan Francisco Oliva, en precio de 365 pesos.
UntitledEl ciudadano José Antonio Licona, vecino en el Chico, y presente en esta ciudad, dijo ser dueño de una casita ubicada en esta ciudad, en un sitio que heredó de su finada madre María Bonifacia Contreras, situado a orilla del camino Nacional que va para Veracruz, con 10 varas de frente que lo hace al norte, y 30 varas de fondo lindando por oriente, poniente y sur con tierras de la cofradía de la Purísima Concepción de esta parroquia. Cuyo sitio deslindado, vende al Licenciado don Ramón Ruiz, al precio de 200 pesos.
UntitledDon Matías Arosa, natural de esta ciudad y vecino de México, de cuya identidad certificaron el Regidor don Joaquín Guevara y don Eustaquio de Castro, por la presente, otorga poder a don Cristóbal Cerero, de esta vecindad, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, concurra junto con la esposa del mandatario, doña María Francisca Cabañas, a celebrar contrato de venta de una casa que quedó por bienes del finado padre del otorgante. Cuya testamentaria se halla pro indivisa, perteneciendo a él mismo, a dicha señora y al difunto hermano de ambos, don Pedro Arosa. Dicha finca se ubica en esta ciudad, en la calle de Señor San José con el frente al norte, lindando por el oriente con casa en que vive don José María Torres, y por el poniente con casa y solar de José María Barrientos.
Untitled