El Capitán don Gaspar de Olavarrieta, vecino y del comercio de este pueblo, y su mujer doña Josefa Mariana Velad, otorgan que han recibido de doña Catarina García, viuda de don Juan Martín Blanco, su albacea testamentaria, tutora, curadora y tenedora de sus menores hijos y bienes de estos, 2, 000 pesos que les presta por tiempo de 5 años, de los que pagarán un rédito de 5 % anual, con la condición de que hipotequen la casa de su morada.
CASAS
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Pedro de Heria, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que su esposa doña Mariana de Arce Tovar y Gálvez, difunta, heredó de su madre doña Antonia de Arce Tovar y Gálvez, unas casas que están en este pueblo, las que vende a don Manuel José de Acosta, dicha casa hace frente por el sur con la calle que baja para la Ermita de Santiago y del otro lado el cementerio del Convento de Nuestro Padre San Francisco de este pueblo, por el poniente con la calle que llaman del Ganado y del otro lado casa de Pedro Bravo de Alarcón, por el norte con casa de las ánimas que les dejó Juan Rangel, por el oriente con un callejón y del otro lado casas del otorgante. La vende por precio de 700 pesos.
Don Francisco Pérez de Arellano, obligado de los abastos de carne del pueblo de Jalapa, de donde es vecino, debe y se obliga pagar a don José Francisco de Cuevas Aguirre y Espinosa, Abogado de la Real Audiencia y Regidor Perpetuo de la Ciudad de México, la cantidad de 3, 588 pesos y 3 reales, que son el resto de 5, 000 pesos, cantidad en que le arrendó una hacienda de ovejas y las tierras que tiene en la jurisdicción de la Antigua, pertenecientes a su esposa, otorgando como fiador a Francisco Julián Aravalles, vecino de este pueblo, y para seguridad de esta deuda, hipoteca una casa de su morada deslindada en esta escritura, misma que no tiene más gravamen que 400 pesos, que reconoce a censo redimible a favor del convento de San Francisco.
Don Cristóbal Francisco García y don José Antonio García, padre e hijo, informan que la difunta doña Petrona Josefa de Castro, madre de José, le dejó por bienes, una casa de cal y canto cubierta de tejas, ubicada en este pueblo, linda al sur con la Calle Real que de la plaza sale hacia la Veracruz y casas de don Laureano [Fernández] de Ulloa, al oriente con casa de doña Ana María de Iglesias, al norte con solar de Manuel de Santa Ana y al poniente con el callejón de Ibáñez, la cual tiene sobre si 500 pesos de censo y aunque la casa ganó 1, 000 pesos fueron por ayuda de una bodega que dicho Cristóbal hizo a su costa y crédito, por cuya razón se dividió el arrendamiento entre los otorgantes, por lo cual convienen dicho José y Cristóbal que la casa y bodega sean repartidos en partes iguales para que los dos la vivan o renten, y en caso de que alguno de los dos quiera reclamar lo relacionado en este documento, se le impondrá la pena de 200 pesos.
Don Gaspar de Olavarrieta y don Matías de la Mora Castañeda, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder general que les confirió Carlos José de Montes, informan que otorgaron en arrendamiento unas casas que dicho Montes heredó de José de Molina, por el tiempo de 3 años, lo que ahora por carta misiva de Gabriel de Arteaga, apoderado de dicho Montes, ordena a al citado Gaspar que cancele la escritura de arrendamiento, por convenio que hizo con Tomás Borro, no obstante no estar cumplido el arrendamiento que tiene pagado dicho Borro, por lo que los declarantes cancelan la citada escritura.
Don Bartolomé Salvo, vecino del pueblo de Jalapa, Síndico del Convento de San Francisco, dueño y acreedor de la propiedad que dejó abandonada doña Ana Rodríguez, ubicado en este pueblo y callejón que llaman de Rangel, que linda al oriente con dicho callejón que sube de este convento hacia la Calle de la Amargura, al norte con el caño de agua que divide el solar de Domingo de Cueva, al poniente con la Calle del Ganado y al sur con solar de las Ánimas, por lo cual el declarante, nombra como propietario de dicha casa y solar a José de Ochoa, fiador de dicha Ana, con la obligación de reconocer sobre la propiedad, un censo redimible a favor de dicho convento por 565 pesos de principal con sus réditos de 5 % anuales, pagando la mitad de ellos cada 6 meses, en los tiempos, plazos y condiciones establecidas.
Don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico y vecino del pueblo de Jalapa, apoderado de don Jerónimo José Benítez, para la administración de los bienes del difunto don Bartolomé de Castro, vende al Doctor José Suárez, una casa y solar, la cual linda al norte con la Calle Real que sale de esta Plaza Pública hacia el Camino Real de la Veracruz y casas de Bartolomé de Borja y María de Jesús de Acosta, al oriente con casas de la viuda de Ignacio de Zárate, al sur con solares y casas de la Orden Tercera de Penitencia del Convento de San Francisco y al poniente con casas del Capitán Alonso de Alba, en la cantidad de 3, 004 pesos y 3 reales. La vende en 3 500 pesos de los cuales 3 000 pesos por mitad a censo le corresponden a los conventos de Santa Catarina y Santa Inés, 400 pesos a favor de la capellanía que ha recaído en el referido don Carlos Suárez y 100 pesos a la obra pía de la misa de Nuestra Señora de los Dolores.
El Doctor José Suárez, Cura del pueblo de Jalapa y su doctrina, por orden de don Alonso de Alba , compró a don Pedro de Senande, apoderado de don Jerónimo José Benítez y Administrador de los bienes del difunto Capitán Bartolomé de Castro, una casa y solar contigua a una que posee Alonso de Alba, la cual transfiere dicho Doctor al citado Capitán Alonso, con el cargo y gravamen que ha de reconocer por 3, 500 pesos de censos redimibles, para lo cual se le entregan los 195 pesos y 5 reales que dio dicho Senande para complementar el valor de sus avalúos.
Don Pedro de Senande, vecino del pueblo de Jalapa, con poder otorgado a su favor por don Jerónimo José Benítez, albacea y tenedor de bienes de don Bartolomé de Castro, otorga poder especial a don Mateo de Espino Barros, Alcalde Mayor de Cruzada de la Ciudad de la Puebla de Los Ángeles, para que haga exhibición y redención de 1, 500 pesos perteneciente al convento de Santa Catarina de Religiosas de dicha ciudad, mismos que están situados con otros 1, 500 pesos del Convento de Santa Inés, sobre las casas que vendieron a Alonso de Alba, y para que solicite la cancelación de una escritura de hipoteca, quedando gravados los otros 1, 500 pesos por el del convento de Santa Inés, cancelando la escritura de las casas que están en la Calle Real frente a las de don Juan Antonio de Arce y Arroyo.
Juana Potenciana, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Francisco García, vecino de este pueblo, para que venda al precio que se ajuste, una casa de zacate y solar en que esta plantada, misma que heredó de su difunto padre Jerónimo Velázquez.