Marcos de Espinosa, Alcaide de la Cárcel Pública de este pueblo, manifestó haber preso a un negro esclavo llamado Pedro Mateo, dentro de un pajar en la venta del pueblo de Acultzingo, que huyó de su amo Felipe Moreno, dueño de recua, y lo dejó preso porque su amo dijo que iba a Pachuca y que volvería por él.\n
CÁRCELES
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Don Diego de Alvarado Bolívar, Alcalde Mayor de este partido, tomó la declaración de un negro preso en la cárcel pública de este pueblo, que dijo llamarse Antonio de la Cruz, de tierra de Mozambique, esclavo de Pedro Guerra, vecino del pueblo de San Martín, jurisdicción de Tehuacán, que hace siete semanas huyó de casa de su amo por malos tratos, que nunca había huido y tampoco venía con él otra persona, no sacó nada de la casa de su amo, sólo unos calzones de gamuza y una ropilla de jergueta parda que trae puesto, sin capote ni sombrero. Y que viniendo por esta jurisdicción en busca de quien le comprase, lo aprehendieron en el pueblo de Acultzingo, y lo trajeron a esta cárcel pública, y que es de 20 años; por lo que el alcalde mandó se notifique al alcaide de la cárcel que lo mantenga preso y dé aviso a su amo para que venga por él.
Melchor de Vera, vecino de este pueblo, dijo que habiendo ido al pueblo de Acultzingo por orden del alcalde mayor, tuvo noticia de un negro esclavo huido de su amo, al cual trajo ante el alcalde mayor, quien ordenó ponerlo en la cárcel pública y tomarle declaración para saber quién es su amo y se le dé aviso para que venga o envíe por él.\n
Don Gaspar de Aburruza, Juez de Caminos y de Registros y demás comisiones agregadas, dijo que por vía de buen gobierno en esta República, mandó que todas las personas y panaderos que estén acostumbrados a amasar pan para vender y otros que lo quieran hacer, den 3 libras de pan por 1 real, so pena de 12 pesos de oro común aplicados por tercias partes Cámara de Su Majestad, juez y denunciador, y el pan perdido manda se proporcione a los pobres del hospital y cárcel pública de este pueblo; ordena que se pregone este auto en la plaza pública de este dicho pueblo, para que nadie pretenda ignorancia.
Lope de Gainza, Alguacil Mayor, dijo que el señor Corregidor don Francisco de las Casas y Orellana le dijo [como] Francisco Carrasco había dejado la vara de su voluntad y que no la quería, y le había entregado las llaves de la cárcel junto con un negro preso por huido de su amo, presentado Carrasco dijo ser así; y él se dio por contento y entregado de la dicha cárcel y preso en ella y dejó libre al dicho Francisco Carrasco para hacer el nombramiento a otra persona.
El Capitán [Miguel] de Orbaiceta, Alcalde Mayor de este partido, Juez Comisario de este nuevo camino, de visita en la cárcel de dicho pueblo, halló presos a Manuel López por causa criminal y querella que en contra de él dio Juan de Etor; a Juan de la Cruz negro esclavo de Francisco López por denuncia de Lope de Gainza, Alguacil Mayor por haber huido; Marcos de la Cruz, por causa criminal; Juan Francisco, indio que está preso por solicitud de una india sobre haberle sacado un machete, pero por no haber causa contra él se le dejó libre; y Melchor Baltazar, indio declaró estar preso por orden del Gobernador Pablo Jiménez, por 10 reales que debe de tributo y él como Alcalde Mayor mandó que pagándolos quede libre.\n
Luis González, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, dijo que se querelló criminalmente con Sebastián Marín y Antonia de Zavaleta, su mujer, sobre y en razón de que estando él casado legítimamente con la mencionada, ellos habían cometido delito de adulterio, en cuya virtud la Real Justicia expidió mandamiento de prisión contra ellos y embargo de bienes contra el agresor, pero por hacer servicio a Dios de su grado y buena voluntad estando cierto y bien informado de lo que en este caso le conviene hacer, los perdona de todo cargo y culpa que han tenido, por lo cual queda sin efecto el pleito para que cada uno sea libre de cualquier cárcel y así también se les desembarguen sus bienes.
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en cumplimiento de lo mandado por los señores de la Real Sala del Crimen de la Ciudad de México, por auto de 28 de febrero del presente año, nombra por alcaide de esta cárcel a Cristóbal Juárez, vecino de esta cabecera, para que como tal lo use y ejerza en todos los casos y cosas concernientes a dicho cargo.
Don Antonio Fernández del Campo, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, se constituye en fiador de don Carlos Roso, preso en la cárcel pública de este pueblo, por la cantidad de 1, 000 pesos, obligándose a tenerlo en este pueblo y entregarlo cuando la justicia se lo pida.
Juan de la Parra, vecino del pueblo de San Felipe, jurisdicción de Tlaxcala, declara que por hallarse preso su hermano, Nicolás de la Parra, en la cárcel de este pueblo de Jalapa, por deber a los bienes de Domingo José de Santa María, la cantidad de 78 pesos, mismos que se obligó a pagar en compañía de Manuel de la Parra y don Blas de Valderrama; para lo cual el otorgante ha convenido entregar a doña Catarina Crisóstomo Vázquez, viuda del citado Domingo José de Santa María, la citada cantidad de pesos, con lo cual logrará la libertad de su hermano.