El Capitán de Caballos José Robledano de Cardeña y José Ramos, vecinos del pueblo de Jalapa, el primero dijo que por desistimiento que hizo el Licenciado José Joaquín de Flores Moreno del albaceazgo por muerte de Gertrudis de la Gala y Thormes, se nombró por la Real Justicia de este pueblo como defensor de ellos a José Ramos y por pedimento del Licenciado se le confirió licencia al Capitán para que vendiera dichos bienes, y haciendo uso de esa licencia, vende a don Agustín Sánchez de Ledezma, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, una mulata esclava nombrada María Teresa que será de 18 años, amestizada con un hijo nombrado Juan de 2 años, ambos nacieron en casa de la mencionada Gertrudis, quienes están libres de censo, empeño e hipoteca. La venta se hace en 300 pesos de oro común que ha recibido.
CAPITANES
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El Capitán José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Serafina Ignacia, doncella hija de Calixto Ventura López, de la misma vecindad, una negrita nombrada Josefa que será de 16 años, que compró de don Juan de Echagaray el 22 de noviembre de 1718, quien se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 200 pesos de oro común que le ha dado en reales de contado.
El Capitán José Robledano de Cardeña y don Juan José de Thormes, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que el 17 de mayo de 1718 en la Ciudad de la Veracruz, otorgaron una escritura de compañía para tratar y contratar con los caudales de ambos por tiempo de 4 años, bajo la pena convencional de 1, 000 pesos de oro común, 500 de ellos para la Cámara de Su Majestad y los otros 500 para la presente, que se impusieran sobre el que se hiciera afuera en dicha compañía con los requisitos contenidos en la escritura, y aunque se ha cumplido el tiempo de los 4 años, de común acuerdo otorgan que cancelan la mencionada compañía dándola por rota, nula y de ningún valor, se apartan de la compañía y cada uno ha recibido el caudal que había metido en ella con las ganancias producidas, por lo cual se dan por satisfechos.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el poder que le sustituyó don Juan Rodríguez de Tejada, vecino de la Ciudad de la Puebla, de doña Juana de los Santos y Thormes, su mujer, para tomar cuentas, recibir y cobrar los pesos que se le deban por cualquier título y para todos los pleitos, causas, negocios civiles y criminales, otorgado el 21 de enero de 1719, cuyo poder lo vuelve a sustituir en don Tomás Martínez Navarro, residente en este pueblo, para que use del citado poder con las generalidades contenidas en el original.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino de este pueblo, dijo que Eugenio de Pro, por cláusula de su testamento lo nombró a él junto con otros como sus albaceas, pero por estar dicho Bartolomé ocupado en sus negocios y no poder acudir al cumplimiento, otorga que renuncia a dicho cargo.
El Bachiller Manuel de Estrada, Presbítero residente en el pueblo de Jalapa, dijo que el Capitán Antonio de Campo, con poder del Capitán Juan de Malpica, su yerno, le vendió un esclavo nombrado Nicolás de Campos que será de 50 años, en 330 pesos de oro común, 180 de ellos le pagó de contado y los 150 restantes los debía haber pagado a los 8 meses después de su venta, pero no ha cumplido con ello, por tanto han convenido en transigir y cancelar la escritura de venta y que el esclavo vuelva a restituirse al dominio del Capitán Juan de Malpica devolviendo los 180 pesos.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedoras de bienes del Capitán Hipólito de la Peña, tutores y curadores de sus menores hijos, venden al Capitán José de Burgos, vecino de la Veracruz, Alcalde Ordinario, una esclava mulata nombrada Matiana de 29 años de edad, misma que quedó de los bienes del difunto y este la hubo de Agustina de Orduña Castillo como aparece en escritura, cuya esclava se encuentra libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 350 pesos de oro común que ha recibido.
El Capitán Antonio de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, con poder de Juan de Malpica, su yerno, dijo que le arrendó al Doctor Agustín Sánchez de Ledezma, Cura de este pueblo, una casa que fue de doña Aldonsa Clara de Vargas, por 9 años que empezaron a correr del 9 de enero de 1716, en 60 pesos de oro común en cada año, pero el Capitán Juan de Malpica gastó 223 pesos en reparos de la casa de los que se han devengado 100 pesos en arrendamiento, pero necesita seguirla reparando para habitarla, siendo inconveniente al Capitán Malpica hacer nuevos gastos, por tanto usando de dicho poder otorga que cede, renuncia y transfiere a la Cofradía de Jesús Nazareno de la parroquia de este pueblo, todo el tiempo que falta de arrendamiento bajo las condiciones originales, así también cede a la cofradía los 123 pesos de las mejoras.
El Capitán Gaspar de Olavarrieta, vecino del pueblo de Jalapa, informa que la Real Justicia le remató en 1,525 pesos las casas altas que quedaron por bienes de don Juan Antonio de Saldaña, las cuales lindan al sur con la calle del Convento de San Francisco, al oriente y norte con casa de doña María Josefa de Araciel y don Manuel de Olmedo y al poniente con casa de los herederos de don Juan Ricardo de Guzmán, y en dicho remate consta que la referida casa y solar la compró con dinero y orden de una persona que reservó declarar a su tiempo, y las mejoras que ha hecho en la citada propiedad las ha costeado del mismo dinero, por lo que otorga que dicha casa pertenece a don Carlos José Garzón, vecino de este pueblo.
Don Antonio Vázquez Ruiz, Capitán de una de las Compañías Milicianas de Caballería Ligera del pueblo de Jalapa, de donde es vecino, otorga poder especial a su madre doña Rosa Roldán, doña Josefa, doña Rita, doña María Juana Vázquez Ruiz, don Agustín y don Lorenzo Fernández de la Somera, don Juan Simón y don Melchor Martínez, vecinos de la Ciudad de Cádiz, para que prosigan y concluyan el juicio que en sede vacante se sigue sobre la colación y adjudicación de la Capellanía que fundó doña María Roldán, ratificando el nombramiento de Capellán hecho a su hijo don José María Bruno.