El Capitán Don José de Ceballlos y Burgos, dueño de ingenios de azúcar en esta provincia, como albacea y heredero de los bienes del Lic. Pedro de Irala, beneficiado que fue del partido de Jalapa, solicitó licencia al señor Alcalde Mayor Don Diego Ruiz Salazar Maldonado, para poder hacer el inventario de los bienes del citado cura y se le dé testimonio en forma. Y el dicho alcalde se la concedió.
CAPITANES
5687 Descripción archivística resultados para CAPITANES
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, revocó el poder dado al Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, mercader, vecino de la ciudad de México, y otros a diferentes personas; y ahora dio su poder cumplido a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y al Doctor Don Antonio Caravallo Dávila, abogado de la Real Audiencia de dicha ciudad, para en la aprehensión, tenencia, y posesión, ajuste y entero del mayorazgo que posee como llamado a él por muerte de su padre el Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros. Y generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado por Su Magestad del partido de Jalapa, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, y a los señores hacedores de los diezmos de ella, 400 pesos y 4 reales de oro común, valor de 334 panes y un cuarto de azúcar que debían del diezmo de 1664, el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, Don Juan Velázquez de la Cadena y Don Miguel de Troya; que a cinco panes por dos arrobas, suman 133 arrobas y media, el precio de 3 pesos arroba, montó la referida cantidad, los cuales entregará cuando la Santa Iglesia se los pida.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, dio su poder cumplido a Blas de Mata, vecino y mercader de la ciudad de México, para que en su nombre y representando su persona, debajo de intereses lícitos, busque 1390 pesos que así le debe de una mayor cantidad que le paga a su tío Don Diego Fernández de la Higuera, de los réditos del vínculo que tiene en el Mayorazgo de la Higuera, y de ellos se dé por entregado.
Dpña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, viuda y albacea del Sargento Manuel Riveros, como tutora de sus menores hijos, dio poder al Capitán Simón de Galdona, vecino de la nueva Veracruz, para que conforme a la escritura de la venta a censo que hizo su marido el Sargento Manuel Riveros, sobre un mesón que está en la Antigua ciudad de Veracruz, y lo que le pertenece a Alonso Guitán, difunto, y a su mujer, Ana Hernández, residente en ella, la obligue a la guarda y cumplimiento de las condiciones de la dicha escritura, y cobre la cantidad de pesos que le resulta debiendo de los réditos de su principal.
Don Diego de Vargas Inestrosa, estante en este pueblo, recibió del Lic. Don Juan de Vargas Inestrosa, su hermano, cura beneficiado por Su Majestad del partido de Ixhuacán, 889 pesos que entre otros bienes le cupieron de la herencia de sus padres, el Capitán Juan de Vargas Inestrosa y Doña Petronila de la Vera Barrientos.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, estante en este pueblo, declaró que el ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, que junto con Miguel de Troya compraron a Juan López Ruiz, en realidad pertenece a Miguel de Troya en su totalidad, pues él ha sido su administrador, ha pagado deudas y trabajado hasta ponerle corriente y todo el derecho que pudiera tener se lo traspasa, porque dicho ingenio lo compró para el susodicho
Bartolomé de Oliver, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Jerónimo Galecio [Mucio], vecino de la ciudad de los Ángeles, 465 pesos que restan de una mayor cantidad que le dio en mercaderías, para de hoy día de la fecha en 18 meses, cada nueve meses la mitad, con las costas de la cobranza.
Fray Miguel Marín, guardián de monasterio de San Francisco de Jalapa, y el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, síndico del referido monasterio, en nombre de Fray Juan de Ochoa, religioso lego de dicha orden y en virtud del poder que como albacea de Juan de Ochoa de Otassa, su padre, les dio, venden a Nicolás de la Torre Arnate, maestro de hacer loza y vecino de Jalapa, unas casas de piedra cubiertas de teja donde hoy vive, cuyos linderos se declaran en el poder insertado, por el precio de 400 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre las mismas casas, y mientras no se redima ha de pagar al monasterio de San Francisco 20 pesos de réditos en cada un año, a partir del 1 de julio del presente año.
Codicilio del Capitán Pedro Cabral Salbago, estante en este ingenio, por el cual dijo que el último de los cuatro años que ha de servir el negro José y el tercero la negra Antonia, su madre, no les ha de pagar nada el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, a quien le servirán balde, y éste, les dará de comer, vestir y curarlos en sus enfermedades.