Don José de Herrera, hijo legítimo de don Gaspar de Herrera, difunto y de doña Josefa de (...ilegible), vecina de la Puebla, y doña Jerónima de Córdoba, hija de don Antonio de Córdoba, difunto, y de Micaela Beltrán Lovillo, vecina del pueblo de Perote, marido y mujer, estando buenos y sanos del cuerpo y en prevención de futuros contingentes se otorgan poder para testar mutuamente, para que cualquiera de los dos que sobreviviera, haga su última voluntad con las mandas y legados en la forma en que se tienen comunicado. Nombran como albacea al Capitán José Antonio Díaz de Córdoba y como herederos a sus legítimos hijos.
CAPITANES
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Don Francisco, don José y don Tomás García Cano, españoles vecinos del pueblo de Jalacingo, otorgan poder especial al Capitán Diego de Cardeña, su cuñado español, vecino del pueblo de Jalapa, para que representando a sus personas los defienda en los pleitos, causas y negocios que se puedan ofrecer por la muerte del Capitán Francisco García Cano, su padre, sobre sus herencias, dependencias y liquidación de cuentas.
El Capitán de Caballería Benito Fernández de la Calleja, dueño de la hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa; Diego Perdomo, Diego Vázquez y Andrés Lechuga, dueños de trapiches y ranchos en esta jurisdicción, otorgan poder a don Antonio José Vidaurri, Procurador de la Real Audiencia de México, para que en su nombre pida Real Provisión para que la justicia de Jalacingo no le cobre por razón de visita cada año 60, 40 y 25 pesos como ha cobrado hasta ahora y que se arregle a lo dispuesto.
El Capitán Luis González de Lucena y doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, marido y mujer dijeron haber otorgado su testamento de mancomún y ahora hacen codicilio respecto a las misas rezadas que les han de hacer después de muertos por las que dispongan sus albaceas.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, actuando con poder de Diego Ignacio de Valverde, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, vende a Diego Velásquez de la Cadena, vecino de la Ciudad de México, un negro esclavo bozal nombrado Miguel Estévez, de 60 años más o menos, el cual hubo por remate que le hizo el ingenio Nuestra Señora de los Remedios, alías Pacho. Cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad; la venta se hace en 200 pesos de oro común de los que se da por entregado.
El Capitán Benito Fernández de la Calleja, hijo legítimo de don Juan Fernández de la Calleja y de doña Isabel Mogollón, difuntos, natural de Misantla vecino de Jalacingo, otorga su testamento haciendo las mandas acostumbradas. Deja 50 pesos para ayuda de la obra de la capilla de la tercera orden de Teziutlán. A sus sobrinas Micaela de León y Petrona López, les deja 50 pesos a cada una. Declara fue casado dos veces, la primera con doña Juana Jerez Tavera, cuya dote consta en escritura, y en segundas nupcias con María de las Nieves Bello, quien no trajo dote y él la dotó con 1, 000 pesos, que ahora resulta grave perjuicio para sus hijos y es su voluntad se disponga reducir dichas arras. Tiene entre sus bienes la hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa en la doctrina de Santa María Tlapacoya, un trapiche nombrado Maluapa, varios esclavos, el rancho nombrado San José, 875 pesos que le debe don Miguel Morales, entre otros bienes. Nombra como albacea al Bachiller Jacinto Zapata, su primo, y a don Manuel Antonio Casados, su sobrino, y como herederos nombra a sus hijos.
El Capitán Benito Fernández de la Calleja, dueño de hacienda de ganado mayor, vecino de la jurisdicción de Jalacingo, otorga poder a José Ramos, vecino de Jalapa, para que en su representación parezca ante cualquier tribunal donde con derecho deba y pueda para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seglares comenzados y por comenzar, haciendo libre y general administración.
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago, vecino de Jalapa, natural de la Ciudad de Alcalá de Henares, hijo de Juan Fernández de la Flor y Pareja y de doña Catalina de Pareja, estando enfermo en cama ordena su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Le deja a las personas que el crió ciertas cantidades de pesos, entre ellos a una mulata y una huérfana. Declara fue albacea del Alférez Antonio de Parga. Declara fue Alcalde Mayor dos veces. Nombra como albacea a don Juan Montañés de la Cueva, a Antonio de Herrera y al Capitán Bartolomé de Castro, en atención a no tener herederos forzosos nombra como tal a su alma para que se distribuya en limosnas y obras pías.
Antonio de Aragón, vecino del pueblo de Xicochimalco, se obliga a subsanar y satisfacer la multa o condena que le sobrevenga por su libertad ante el Capitán Juan Ricardo de Guzmán, Alcalde Mayor. Asimismo se obliga a pagarle todos los daños y menoscabos que de ello se le sigan.
Diego Francisco, Regidor actual del pueblo de Yecuatla; Clemente de la Cruz, Alguacil Mayor; Juan Gregorio, Tequitlato; y Nicolás Alonso, regidor pasado, dijeron en castellano por ser ladinos, que en su nombre y en representación de su pueblo, otorgan poder general al Capitán Diego Cardeña, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que en su nombre parezca en cualquier tribunal superior e inferior y pida, demande, responda, niegue, saque escrituras y haga lo que a ellos les convenga.