Eugenio de Pro, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Eugenio de Pro y de Micaela Muñoz, otorga su testamento donde declara debe al Alcalde Mayor José Camino y Velasco y al Capitán Bartolomé de Castro lo que apareciere en su libro de cuentas; a doña María de Thormes 60 pesos; a Juan José de Thormes 70; a Francisco de Aguirre 90. Tiene entre sus bienes 14 mulas aparejadas, 2 mulas en pelo, 7 cargas y media de brea en Perote en poder de José de Villegas; la casa en la que vive. Es casado con Mariana de Cardeña, quien trajo a su poder 300 pesos de dote y él no tenía capital alguno. Nombra por su albacea al Capitán Bartolomé de Castro y a su mujer como tenedora de sus bienes.
CAPITANES
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Francisco de Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, obligado de las carnicerías de esta jurisdicción, dijo que por hallarse sin ganado para el abasto de las carnicerías y encontrarse con ellos el Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, de la misma vecindad, de su buena voluntad le cede y traspasa las carnicerías y su abasto por tiempo de un año que se cuenta desde el día de la fecha de esta escritura con las mismas calidades, condiciones y circunstancias con que se le remataron a él.
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la orden de Santiago, obligado de las carnicerías del pueblo de Jalapa y su jurisdicción, por una parte, y por la otra el Capitán José Robledano de Cardeña, dijeron que han convenido en que el primero le permita al segundo que desde el 21 del corriente hasta el miércoles de ceniza de 1720 corra con el abasto de carne de toro o novillo en la conformidad asentada en el remate, con tal que José Robledano le ha de prestar 8, 834 tomines de oro común el 3 de febrero de 1720 para efectos de pagar al Licenciado Luis de Quintana, Presbítero domiciliario de este Obispado al tercio del importe de 453 toros, cuya cantidad ha de devolver en un año a partir de la fecha en que se los entregue.
Juan de Quiroz, hijo legítimo de Diego de Quiroz y de Francisca Hernández, difuntos, vecinos del pueblo de Jalapa, otorga su testamento donde declara debe a Juan Antonio de Zavalza, tendero de este pueblo 30 pesos poco más o menos, a Juan José de Thormes treinta y tantas libras de fierro, al Capitán Bartolomé de Castro lo que apareciere en su libro de cuentas, entre otras deudas que tiene y le tienen. Declara que ha tenido cuentas con el Capitán José Robledano de Cardeña. Tiene entre sus bienes 2 mulas aparejadas, 4 bestias caballares, 4 vacas y 8 crías, 2 yuntas de bueyes, la mitad de la casa y solar en que vive en compañía de su hermana Gregoria. Nombra como albacea, y tenedora de sus bienes a su mujer Francisca Ortiz en compañía del Capitán José Robledano y Lucas de los Santos, como heredera universal nombra a su mujer.
Don Agustín Suárez y doña María Nicolasa de Torquemada, su mujer, dijeron haber recibido del Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, 300 pesos de oro común, mismos que Juan de Thormes, su tío, dejó como legado a María de Torquemada, y paraban en depósito en el Capitán Castro, en tanto que tomaba estado o salía de la menor edad, y habiendo tomado estado de matrimonio con el mencionado Agustín, se cumplió el término prefinido, por cuya cantidad se da por entregado.
El Bachiller Juan de Matamoros, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, Teniente de Cura de la Doctrina de Jalapa, albacea de Diego de la Torre Arnate, dijo que entre sus bienes quedó un esclavo nombrado Santiago, mulato rubio, mediano de cuerpo, carirredondo, pelo crespo; y en razón de lo que dispuso en su testamento que quedara libre con sólo darle 100 pesos por los buenos servicios, por lo que el Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, otorga dicha cantidad por la libertad del esclavo, en cuya virtud lo declara horro y libre de toda sujeción y cautiverio.
El Licenciado Juan de Palafox y Mayorga, Clérigo de Menores Órdenes, Abogado de la Real Audiencia de México, residente en el pueblo de Jalapa, instituye y funda una capellanía de misas rezadas por las almas del purgatorio por 2, 000 pesos de oro común de principal que rinden al año 100 pesos, situados y cargados a censo redimible sobre un molino de pan moler, rancho de labor y ganados con sus casas, trojes y aperos ubicados en términos de esta jurisdicción. Se nombra como primer capellán propietario a uno de los hijos y descendientes legítimos del Capitán Juan Rodríguez de Tejada, vecino y mercader de la Ciudad de los Ángeles y doña Juana de los Santos y Thormes, y a falta de esta línea los hijos y descendientes de Juan José de Thormes. Nombra como primer Capellán interino al Licenciado Juan de Palafox y Mayorga.
El Capitán José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, albacea y tenedor de bienes del Capitán Antonio Cardeña, dijo que entre sus bienes dejó un esclavo nombrado José de la Cruz, alías Ramos que será de 40 años, a quien lo hubo de doña Juana Nicolasa Ramos; y por la hijuela de partición se aplicó para la paga de las deudas del difunto, por lo que lo vende a Salvador de Iglesias, en 350 pesos de oro común que por él le ha pagado.
Los capitanes José Robledano de Cardeña y Bartolomé de Castro, administradores y arrendatarios de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalapa, otorgan poder a don Agustín Suárez y Bernabé Vázquez, de esta misma vecindad, para que en su nombre pidan, reciban y recauden las reales alcabalas que se causen en esta jurisdicción ajustándolas y moderándolas como se practica y de lo que se reciba y cobre pueda otorgar recibos y cartas de pago.
El Capitán Francisco Ruiz Cañete, vecino y labrador de la jurisdicción de San Juan de los Llanos otorga en arrendamiento al Licenciado Tomás Díaz de Córdoba, Presbítero Domiciliario de este Obispado, una hacienda de labor nombrada San Nicolás Pizarro, bajo los linderos que contiene en el título y con las cosas que se mencionan en esta escritura, cuyo arrendamiento ha de correr a partir del 15 del corriente mes y año en 600 pesos de oro común que ha de pagar cada fin de año.