Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.
CAPITANES
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Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Cabello, mayordomo y administrador de don Fernando Ventura de Rivadeneira, Regidor perpetuo de la Puebla de los Ángeles, criador de ganado mayor, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,200 reses, toros y novillos de la hacienda de vacas nombrada San Francisco Cuezpalapa, situada en jurisdicción de la Nueva Veracruz, para pasar a la ciudad de Tlaxcala, donde los lleva para el abasto de las carnicerías.\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Nicolás Ortiz, criador de ganado mayor de la hacienda nombrada Santa Catalina, situada en Jurisdicción de Coatzacoalcos, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n\n\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Pedro de Noval, vecino de la villa de Tuxtla, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses, toros y novillos de la hacienda de vacas [San Agustín] Jujuquiapa que es de don Diego Guerreo y la tiene a renta, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Ceballos, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Fernando de Porres Aparicio, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,200 reses, toros y novillos de su hacienda nombrada El Zapotal, para pasar a los ejidos de los Ángeles, México para su venta.\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pascual García, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 toros y novillos, que el citado su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala. \n\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pascual García, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 toros y novillos, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala.\n
Ante don Alonso de la Barreda, Teniente General de Alcalde Mayor, pareció Pascual García, mayordomo y administrador del Capitán José Blanco, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 toros, que su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa en la mencionada villa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala.
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Melchor Sánchez, vecino de este pueblo, en nombre del Capitán José Blanco, obligado de las carnicerías de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses, todos toros, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinoza, criador de ganado mayor de la villa de Córdoba, para pasar a la ciudad de los Ángeles, donde los lleva para el abasto de las carnicerías.\n\n
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, Mayordomo del Capitán José Blanco, obligado de las carnicerías de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses, que el dicho su amo compró en la villa de Córdoba a don Lorenzo Gómez de Espinosa, criador de ganado mayor; para pasar a la citada ciudad donde los lleva para el abasto.\n