Doña Josefa Valón, natural del Ferrol reino de Galicia, vecina de esta villa, hija legítima de Ignacio Valón y de doña Margarita González de Villarinegui, otorga su testamento en la manera que va declarado: Encarga a su albacea le dé 10 pesos a su sirvienta María Josefa, en retribución de los buenos servicios. Declara que fue casada en primer matrimonio con don Manuel González Blanco, quién llevó al matrimonio algunos bienes como comerciante que era, éste quebró y quedaron sujetos a sus arbitrios y trabajo personal, y de cuyo matrimonio solo cuenta por fruto de él un hijo que se encuentra ausente llamado Antonio González Valón. Asimismo, declara que, muerto su primer marido, pasó a segundas nupcias con don Joaquín Antonio Hurtado, teniente visitador que fue de la Renta de Tabaco, ya difunto, quien tampoco llevó bienes al matrimonio ni tuvieron hijos. Declara por bienes la casa de su habitación, y otra en la esquina del callejón del Diamante y de Quiñones, ambas libres de empeño; el menaje o pocos muebles y su ropa de uso; algunas otras menudencias de que está impuesto su albacea, como los 1 400 pesos y sus premios que le adeuda la testamentaría del finado don Juan Antonio Figueiras. Declara por sus bienes unos 230 pesos que le adeuda Silvestre Aburto y 35 pesos que le debe don Manuel Ignacio Franceschi y Castro. Advierte a su albacea que no le debe a nadie y que tiene existentes unos 250 pesos con que podrá sufragar los gastos de funeral y entierro. Encarga a su albacea que la casa que ocupa la ponga en poder de doña Josefa Segovia, para que la disfrute por sí o perciba su renta el término de un año, el que cumplido vuelva a la masa de sus bienes. Nombra por albacea fideicomisario y tenedor de bienes a don Domingo Nogueira, de este comercio y vecindad. Y nombra como único y universal heredero a su hijo don Antonio González Valón.
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Manuela de Zaragoza, natural de Real del Monte y vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Gaspar Álvarez, hija de los difuntos Antonio de Zaragoza y Gertrudis de Cueva, realiza testamento en donde declara por bienes una casa, ubicada en el callejón que llaman de Quiñones y esquina con el del Diamante, frente al solar y casa de Francisco Javier López. Nombra como albacea y heredero a don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano de este pueblo.
Don Antonio Guillén, natural del Alcázar de San Juan en Castilla la Nueva, de 57 años de edad, otorga su testamento donde declara haberse casado en primeras nupcias con doña Antonia Cabañas, con quien procreó a María Josefa, casada con don Juan Bautista de Campo; a Ana y Margarita, menores de edad. En segundas nupcias contrajo matrimonio con doña María Josefa Bello, con quien ha procreado a Juan, María y María Dolores, los tres impúberos. Ordena se entregue la casa de su morada a su actual esposa. Declara por bienes la casa de su morada, la tienda que hay en ella, una casa baja en la esquina del Callejón de Quiñones y del Diamante, otra casa en la esquina de las calles de San Francisco de Paula y Callejón del Perro, y una más en esta calle, habitada por don Cipriano Pensado. Nombra como albaceas testamentarios a su esposa doña María Josefa Bello y a don Pedro Martínez, de este comercio y vecindad, a quienes también nombra como tutores y curadores de sus hijos. Nombra como herederos universales a sus hijos.