El Alférez Bartolomé de Castro y Sebastián de la Peña, vecinos de Jalapa, dijeron que conforme el poder testamentario que les otorgó Francisco de Castro, ordenan el testamento, entre cuyos bienes mencionan: una casa de cal y canto ubicada en la Calle Real de este pueblo, una mulata de 44 años, un mulato de 34, una mulatilla de 12 y algunos bienes inmuebles.
CALLE REAL
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Doña Teresa de Arellano, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima del Capitán Lorenzo Romero Jurado, con licencia de su marido por estar inepto para poder administrar sus bienes, otorga que recibe por mano de Juan de Thormes, apoderado de Andrés García de Monsaval, 200 pesos a censo redimible a razón de veinte mil el millar, los cuales sitúa y grava sobre las casas de su morada, ubicadas en la Calle Real, obligándose a pagar 10 pesos de tributo anual al Síndico del Convento de Nuestro Padre San Francisco por las misas que se rezan por el alma de doña Josefa de la Gasca y Ortega.
Gertrudis de Thormes, mujer legítima del Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecinos del pueblo de Jalapa, con licencia de su marido, vende al Capitán Antonio de Campo, de la misma vecindad, una casa de vivienda ubicada en la Calle Real de este pueblo, que colinda con casas del padre Miguel Alonso de Angón, en que tiene fundada la capellanía y con casas de Miguel Jerónimo López de Ontanar. Dicha casa la heredó de su tía Teresa de la Gasca y Ortega con cargo e imposición de 400 pesos de oro común a censo redimible. La venta se hace en 500 pesos; 100 de ellos los ha recibido y los 400 restantes quedan constituidos y cargados sobre la casa a censo principal redimible de 20 mil el millar para pagar los réditos que corren a partir de 1 de octubre.
Miguel Jiménez Carralero, vecino de Jalapa, instituye y funda una capellanía de misas rezadas y cantadas por su alma y la de sus padres por 800 pesos de oro común de a 20, 000 el millar que impone sobre unas casas que tiene en la Calle Real que sale para la Nueva Veracruz, frente a la casa de doña Aldonza Clara de Vargas, colinda con casas que fueron de Gregorio García; dichas casas las compró a Gaspar de Thormes, difunto, en 1, 500 pesos. La casa está libre de censo e hipoteca, en la cual hace el cargo y dote con rédito principal de 40 pesos que se han de pagar en cada año al capellán, con el cargo de que cada año se digan 20 misas rezadas de 2 pesos cada una.
Francisco Bustillos, vecino de Jalapa, vende a Calixto Ventura López, de la misma vecindad, un solar heredado de su madre María de Orduña de 66 varas de frente y 36 de largo, colinda con callejón y casa de Diego del Pino, por otra parte con casa de Diego Maldonado, al frente con la Calle Real y sale de este para el pueblo de la Nueva Veracruz y con casa de Francisca de Orduña Castillo, el que se vende por libre de censo, empeño e hipoteca en 40 pesos de oro común que ha recibido.
Petrona de Arauz, viuda vecina del pueblo de Jalapa, dijo que en agradecimiento a su hijo Juan de Thormes, quien le suplió una cantidad para redimir una casa, le hace gracia y donación de la casa y solar que tiene en la Calle Real que sale para la Ciudad de México con 80 varas 2 tercias de frente y 116 de fondo, linda al sur con solar y casa de Juan de la Torre y Teresa de Zárate, al norte con solar del pueblo.
José Ramos, vecino del pueblo de Jalapa, albacea y tenedora de bienes de Antonia Luis de Castro, difunta, dijo que por testamento otorgado el 27 de febrero de este año, declaró tener entre sus bienes una casita cuyo solar mide 10 varas de frente y 26 y media de fondo, ubicada en la Calle Real que sube de la plaza para la casa del Rey, linda por una parte con casa del Capitán Juan de Malpica y por la otra con casa de Antonio Cabello, cuya casa ha decidido venderla y de lo que resulte distribuirlo entre sus herederos, por tanto otorga que la vende a Juana Josefa, en 232 pesos y 4 reales, de los cuales 137 pesos y 4 reales se da por entregado y los 95 restantes se aplicó por herencia.
Josefa Roberto, viuda de Sebastián Montero, vecina del pueblo de Naolinco, dijo que entre los bienes de su difunto esposo quedaron dos solares en el pueblo de Jalapa, ubicados en la Calle Real que del Convento de San Francisco va a la Ermita de Santiago por donde hace frente y cae al sur, mide 94 varas de frente y 224 de un costado y del otro 220, linda con solar de los herederos de Julián de Rivera, al poniente con solares del pueblo, y en atención a que no tiene con que cubrir los gastos de su funeral, otorga que los vende a don Francisco de Aguirre, vecino de este pueblo, en 30 pesos de oro común que por ellos le ha entregado.
Fray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén de Perote, actuando como tal con la patente respectiva para ello, otorga que vende a Juan López, vecino del pueblo de San Miguel Perote, un solar con 50 varas de frente y 80 de fondo, más otro contiguo, con 41 varas de frente y 28 de fondo y por la parte que linda con mesón mide 11 varas, al frente linda con casa y solar de Manuel Hernández Calle Real en medio que cruza por el camino que va para Jalapa, al fondo con el corral del mesón y al norte con casa y solar del Capitán Antonio Beltrán, cuyos solares pertenecen al hospital y convento, estos se encuentran libres de empeño, hipoteca y enajenación. La venta se hace en 37 pesos 4 reales de oro común.
El Capitán Juan de Malpica, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende al Alférez Juan Miguel García Monzaval, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, una casa baja de cal, piedra, barro y techada de teja con su solar, ubicada en la Calle Real que de la Plaza Pública sube al camino [Real] de México, bajo los linderos que se expresan en los títulos que entrega; cuyo solar hubo de los herederos del Alférez Sebastián de Flores Moreno. La venta se hace en 3, 000 pesos de oro común con 1, 500 situados y cargados a favor de la capellanía que administra el Doctor José Joaquín de Flores Moreno.