Doña Francisca Ávila, viuda y albacea de don Diego Felipe Díaz Galván, vecina del pueblo de Coatepec y presente en este suelo, dijo que entre los bienes que quedaron de su finado esposo, existe un solar ubicado en el expresado pueblo en la tercera cuadra de la calle principal, y siendo preciso pagar algunas deudas de dicha testamentaria, ha resuelto la comparente vender una parte de dicho solar, por lo cual otorga que vende a José María Sabas Galván, hijo de la relacionante, una parte del solar, la cual comprende 15 varas de frente que lo hace al sur con la expresada calle y del otro lado casa que hoy disfruta doña María del Carmen Ballesteros; y 44 varas y 3 cuartas varas de fondo al norte, por cuyo viento linda con casa de Manuel Hernández; por el poniente linda con calle que baja por el río y del otro lado casa de don José María Contreras; y por el oriente con el resto del solar que queda a la testamentaria. Lo vende en precio de 150 pesos.
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Don Francisco Fernández y Agudo, dijo que teniendo comprada una casa a doña María Josefa Fernández de Ulloa, viuda y albacea de don José de Arias y Torija, casa de altos y bajos, situada en la calle antes llamada Real y hoy Principal en esta villa, en precio de 22 000 pesos, en la que reconoce los capitales de 1 000 pesos pertenecientes a una capellanía fundada por don Laureano Fernández de Ulloa y doña Margarita Martínez Navarro; 2 600 pesos del convento de San Francisco; 6 000 del Beaterio; y 3 000 con que la misma testamentaria consigna al bachiller don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa. Por lo cual, otorga que se reconoce deudor de los 3 000 pesos, los cuales impone, sitúa y carga sobre la casa que ha comprado, mismos que se obliga a reconocer a depósito irregular con el rédito común de 5 por ciento, por el término de 5 años y por dueño de ellos al bachiller don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa; comenzando a surtir efecto desde el día primero del presente mes.
UntitledDon Isidro José Posadas, de esta vecindad, otorga que debe a don Fernando de Cubas, de este comercio y vecindad, su hermano político, la cantidad de 3 050 pesos y 5 reales que le ha prestado en varias partidas. Cantidad que se obliga a tener en su poder, en calidad de depósito irregular por el término de nueve años, que deben contarse desde esta fecha en adelante, abonándole en cada uno de ellos el premio de un 5 por ciento. Por tanto, en favor de su acreedor hipoteca una casa de paredes, cubierta de madera y teja, ubicada en esta villa, haciendo esquina a la tercera cuadra que hoy nombran Principal y callejón de San Antonio, que hace su frente con la primera hacia el norte y del otro lado casa baja y alta del finado don José Mariano de Almanza y de los herederos de don Juan Francisco de Bárcena; por su fondo, al sur, linda con el costado de la casa de don Elías Nogueira; por el costado del oriente, linda con el de casa de los herederos de Francisco Jiménez; y por el del poniente hace otro frente al callejón referido y del otro lado casa también esquina de don Martín Sánchez y Serrano. La cual se obliga a no enajenar de manera alguna hasta no estar pagado este principal y premios.
UntitledDoña María Ignacia Ortiz, vecina de Actopan, dijo que doña Joaquina Jiménez y su hija María Ignacia Díaz Parraga vendieron a don Miguel Laguna, de esta vecindad, una casa por escritura hecha en esta ciudad el 21 de abril de 1802, cuya compra la hizo don Miguel para su primo José Francisco Laguna y para la otorgante que con éste fue casada, y con dinero que ambos adquirieron durante su unión conyugal. Y siendo preciso dividir entre sus hijos la mitad de la parte que corresponde su difunto marido José Francisco Laguna; otorga que vende a don José María Peredo la mencionada casa, que hace dos frentes, el principal que es de 18 varas al norte con la calle Principal que sale para Veracruz y del otro lado casa que fue de la viuda de don Sebastián Barradas; por el oriente linda con el callejón del Perro y tiene 14 y una tercia varas; por el poniente linda con casa y solar que fue de don Juan de Bárcena; y por el sur, que es su fondo, mide 56 y tres cuartas varas, y linda con solar y casa que fue de don Manuel de Zárate. Cuya venta la hace a Peredo en cantidad de 400 pesos.
UntitledEl Presbítero don Andrés Domínguez y Rebolledo, vecino de este pueblo, otorga su testamento de la siguiente manera: Manda se le den a su hermano Antonio Basilio [Domínguez] 25 pesos, a quien le perdona ciento y pico de pesos que le debe. Asimismo, manda se le den 25 pesos a José Antonio Segovia para sus hijos y le perdona 84 pesos que le debe. Manda se distribuyan entre pobres 25 pesos. Nombra como heredera a su hermana Rafaela [Domínguez], y a su prima Margarita Rebolledo, con igualdad. Deja a su hermana Rafaela el usufructo de la casa que tiene en la calle principal, en la que tiene su citada hermana 221 pesos 6 y una cuartilla real, asimismo, deja el usufructo de la casa donde vive a su prima Margarita por el tiempo que ésta viva. Ambas casas, después de fallecidas su hermana y su prima, ordena que su importe se distribuya en partes, la primera en misas para su alma y almas del purgatorio; otra para su hermano Antonio Basilio o sus hijos; otra para los hijos de su difunta hermana Manuela [Domínguez]; otra para los parientes pobres, y otra para los demás pobres, prefiriendo a los vergonzantes. Sin embargo, si su hermana o su prima tuvieran necesidad, podrán disponer de las fincas en todo o en parte, siendo para su subsistencia personal. Declara tener dos solares en el paraje que llaman del Calvario, uno enfrente del otro, los cuales deja a su hermana y prima, con las mismas condiciones que los anteriores bienes. Declara tener comprado a Tomás Mayoral un solarito contiguo a su casa, con trato de retrovendición, cuyo usufructo deja a su prima Margarita. Declara tener café en grano, cuyo número de arrobas ordena se reparta en partes iguales entre su hermana y su prima. Nombra como albaceas a las susodichas.
UntitledDon José María Peredo, de esta vecindad, otorga que vende a don Juan de Quero, vecino de los Dos Ríos, una casa situada en esta ciudad, la que hace dos frentes, el principal que es de 18 varas, al norte con la calle principal que sale para Veracruz y del otro lado casa que fue de la viuda de don Sebastián Barradas; por el oriente linda con callejón del Perro y tiene 14 y una tercia varas; por el poniente linda con casa y solar que fue de don Juan de Bárcena; por el sur, que es su fondo, mide 56 y tres cuartas varas y linda con casa y solar que fue de don Manuel de Zárate. La cual hubo y compró de doña María Ignacia Ortiz, por escritura otorgada en esta ciudad el 24 de febrero de este año. La vende en precio de 600 pesos; un armazón en 40 pesos; y quinientos ladrillos en 18 pesos 6 reales; cuyas tres partidas suman 658 pesos 6 reales.
UntitledDon Manuel Patiño, de esta vecindad, como apoderado de doña Cecilia y don Manuel Toral, otorga que vende a don Manuel María Carasa, una casa de cal y canto, situada en esta ciudad en la calle de que llaman de Alfaro, por la cual hace su frente al norte, haciendo esquina que da vuelta a un callejón que está a la espalda de la casa de don Juan Francisco de Bárcena, por el oriente; por el sur linda con callejón que de la casa de los herederos de don José Cordera sale y va para la calle principal; y por el poniente linda con solar y jacalitos pertenecientes a la cofradía del Santísimo de esta parroquia. Cuya deslindada finca la obtuvieron sus poderdantes por herencia de doña Ana María Toral. La cual existe hoy ésta libre de todo gravamen, censo e hipoteca, pues el día de ayer el otorgante redimió la cantidad de 588 pesos, 3 y medio reales en que estaba gravada a favor del Presbítero don José Policarpo Rodríguez. Vende dicha finca con el sitio que le pertenece que son 50 varas de frente y otras tantas de fondo en precio de 1 600 pesos en reales de contado.
UntitledDoña María Francisca Peredo, originaria del pueblo de Coatepec y vecina de esta ciudad, hija de don Juan José Peredo y Hernández y de doña María Concepción Rubín de Celis, ya difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: En el que declara que fue casada con don Guillermo de Espino, de quien es viuda, que durante dicho matrimonio tuvieron dos hijos. Manifiesta que en la disposición testamentaria que dejó su esposo, la nombró albacea en consorcio de su hermano don Antonio José y del Presbítero don José Vicente de Espino, hermano de su difunto esposo y oportunamente se procedió a los inventarios y partición de bienes quedando todo incluido y cubiertos de sus haberes todos los interesados, pero posteriormente a ocurrido una duda, sobre la aplicación que se hizo de las deudas y está ventilándose el asunto extrajudicialmente. Declara que los haberes paternos de sus hijos, se hallan en poder de su tutor al referido su hermano don Antonio José, a quién dejó nombrado su esposo. Declara por bienes: una casa, ubicada en esta ciudad, a la calle que llaman de los Ingenios; una tienda mestiza en la calle de Belén con capital de 4 000 pesos, a cargo de don José María Barrientos; otra tienda nombrada del Sol, en la calle Principal con capital de 7 000 pesos, al cargo de su hermano don José María Peredo; el menaje de casa y los créditos que al tiempo de su fallecimiento aparezcan a su favor. También declara que por muerte de su señor padre don Juan José Peredo quedó una casa ubicada en el pueblo de Coatepec, la cual se le adjudicó a su hermana doña María Manuela [Peredo] quién quién reconoce a favor de la otorgante sobre la misma finca, 150 pesos que le tocan y los ha de satisfacer en el término de 5 años, sin rédito alguno. Ordena que del quinto de sus bienes se tomen 300 pesos y se impongan a réditos, de manera de quien los tome exhiba 4 pesos mensuales que se darán a su tía doña María Josefa Rubín de Celis, con disposiciones específica de esta cláusula. También del quinto de sus bienes se tomen 220 pesos, para que 200 se distribuyan por mano de su hermano Antonio José Peredo a los pobres más necesitados prefiriéndose a sus parientes y los 20 restantes se distribuyan a las niñas u señoras que se hallen en el Beaterio de esta ciudad, que sean de las pobres necesitadas. Nombra por únicos y universales herederos a sus dos hijos; y aunque sus expresados hijos tienen edad competente, carecen de conocimientos para poderlo verificar; por lo cual, nombra para curador ad bona en primer lugar a don Antonio José Peredo, su hermano y en segundo a su sobrino político don José de Jesús Díaz y a don Bernardo Sayago; para que a falta del primero ejerzan ese cargo los otros dos de mancomún. Nombra por albacea en primero lugar al referido don Antonio José Peredo y por su falta al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa.
UntitledDoña María Francisca Peredo, viuda de don Guillermo de Espino, de esta vecindad, otorga poder especial a don Francisco Peña, de esta vecindad, para que en su representación demande y cobre judicial o extrajudicialmente de don José Mariano Domínguez, el importe de unos pretiles, un tapanco y otras frioleras pertenecientes a la otorgante que quedaron existentes en la casa que ocupó cita en la calle Principal de esta ciudad y hoy ocupa el mismo Domínguez. Y si para el indicado cobro, fuere necesario entablar juicio, pueda promover dicho apoderado el que sea necesario.
UntitledDon Guillermo de Espino, vecino y del comercio de esta villa, labrador en su cantón, natural de San Luis Huamantla, hijo de don Jerónimo de Espino y de doña Isabel Josefa Apresa, difuntos. Por la presente, otorga su testamento en la forma siguiente: Es su voluntad que, del quinto de sus bienes, se entreguen legado 500 pesos en reales efectivos, a su hermana doña María Isabel de Espino. Declara fue casado con doña María Josefa Soria, que no llevó nada ni antes ni después del matrimonio, y él tendría una cortedad, de cuyo matrimonio quedaron tres hijos. Expone que hace once años pasó a segundas nupcias con doña María Francisca Peredo, quién trajo a ésta alianza 170 pesos, a la que él ofreció de su peculio 1 000 pesos en clase de dote. Declara que dos casas contiguas, que posee en el pueblo de Coatepec frente al curato, que compró en almoneda pública, pertenecen a sus tres hijos del primer matrimonio: José María, Francisco Ciriaco y María Manuela de Espino y Soria. Adquiridas con dinero, que después del fallecimiento de su madre, él tuvo en su poder, por bienes de su difunto padre, él tuvo en su poder por bienes de su difunto padre, a las que él hizo reparos y mejoras, que ascenderán sobre un poco más o menos a 1 310 pesos, como consta en su libro y de los que se reembolsó 500 pesos, lo que arreglaran sus albaceas, con la condición, de lo que resulte les hace legado, donación o mejora del tercio de sus bienes a sus tres hijos. Declara que cuando pasó a segundas nupcias tenía de capital 7 000 pesos, según el inventario que hizo con este fin, de cuya segunda alianza tuvo a sus hijos Francisco Mariano y Guadalupe Braulia de Espino y Peredo. Declara que su esposa tenía una vaca que le ha reproducido hasta 10 cabezas, de las que es voluntad, que este aumento quede a beneficio de ella; así como el deducible quinto de sus bienes. Señala que su hijo José María, tiene 23 cabezas de ganado vacuno y cuatro caballos, y él sólo tiene mulas, lo señala para que sus bienes ni se inventaren ni se lleven a la masa de los suyos, ya que su hijo los adquirió con el sueldo que disfruta en la hacienda de la Orduña. Declara que el día 10 del presente, compró su esposa a doña María Luisa de Castro y de Guevara una casa en esta villa, haciendo esquina a las calles de San Francisco y del Ganado, en 3 000 pesos al contado y mitad de alcabala con dinero de la pertenencia de él, cuya finca es su voluntad la disfrute su citada esposa a la que le hace legado deducible del quinto de los bienes de él. Por bienes suyos declara: tres casas, una ubicada en la calle de los Ingenios, otra en la calle de San Cristóbal y la tercera, en la calle de San Francisco, que es la misma que se menciona en la cláusula anterior. Una tienda mestiza en la hacienda de la Orduña, otra en la calle Principal de esta villa; con otra contigua de ropa, que desde 1819 tiene en compañía de su hermano político don Antonio José Peredo, con el principal y condiciones que constan en papel firmado por ambos. También reconoce por suyas, unas mulas aparejadas que tiene en la Orduña, tres o cuatro solares eriazos en el pueblo de Coatepec, con ropa de su uso y ajuar de casa y lo demás que contará a sus albaceas. Cumplidas todas las mandas, que carga a su quinto y las deducciones y el tercio que sufra el tercio de sus bienes, de lo que sobrare lo destina en favor de su hija doña María Manuela de Espino y Soria. Nombra por sus albaceas a doña María Francisca Peredo, su esposa, a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino, y a su hermano político don Antonio José Peredo. Nombra por herederos a sus cinco hijos. Nombra por tutor de los hijos de su primer matrimonio a su hermano el Presbítero don José Vicente de Espino y a los del segundo a su hermano político don Antonio José Peredo.
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