Doña Gertrudis Micaela y doña María de Jesús Rodríguez de Acosta, hermanas, la primera mujer legítima de don Francisco Javier de Olartegochea, quien le dio licencia para esta escritura, de mancomún otorgan que han recibido de don Mateo Lorenzo Murphi, Regidor perpetuo del Ayuntamiento de la Nueva Veracruz, la cantidad de 1 000 pesos que les ha suministrado por hacerles beneficio y buena obra, otorgándole recibo y se obligan a satisfacer esta suma en el término de dos años que corren a partir del 10 de enero con el respectivo premio de un 5 %, y para la seguridad del pago hipotecan una casa de cal y piedra, situada en la Calle Nueva que linda al frente y sur con casa de doña Rita Casimira Morales [Ortiz de Zárate], al norte con callejuela por donde corren las aguas de Xallitique, al oriente con casa de Pedro Pérez de Llera, al poniente con casa de [José] Ignacio Pavón y Muñoz.
CALLE NUEVA
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Diligencias sobre apertura de testamento cerrado del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura de la doctrina de Tlacolulan, otorgado en esta ciudad de Xalapa el 5 de julio de 1832; primeramente, se presenta la solicitud de los albaceas, que lo son el presbítero don José Joaquín Ortiz, cura de la doctrina de Zacatlán de las Manzanas, y don José María R[odríguez] Roa, de esta vecindad, nombrados por codicilo, donde suplican se abra el testamento, se les devuelva el testimonio de codicilo para evitar confusiones; que los ciudadanos Florencio Aburto y José María Guerra, testigos de dicho testamento, reconozcan sus firmas y den testimonio de su presencia en el otorgamiento del testamento; que se presenten ciertas personas para reconocer las firmas de los testigos que están ausentes y de los que ya fallecieron; para que en presencia de los testigos se proceda abrir el testamento; y finalmente, abierto dicho testamento se sirva el alcalde a reducirlo a escritura pública, agregándolo el escribano a su registro. Posteriormente, se cita el codicilo y se presentan los testimonios de los testigos: José María Guerra, Florencio Aburto, Joaquín Guevara, Manuel Cosa, Ángel de Ochoa, Pedro Figueiras, José Manuel Laredo, Bernardo Sayago, José María Ruiz, Juan Nepomuceno César. Hecho esto se realizan los autos para abrir el testamento, en el cual el presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate dice ser originario de esta ciudad de Xalapa, hijo legítimo de don Félix Ruiz y de doña María Teresa Ortiz de Zárate, ya difuntos, en cuyo testamento ordena lo siguiente: Declara por bienes 2 800 pesos en poder de don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio; la casa de su habitación, ubicada en esta ciudad en la calle Nueva; otra casa chica en situada en la misma calle, cerca de la esquina que da vuelta para la de Belén; otra casa situada en la calle de la Caridad, de esta ciudad, que reconoce 380 pesos a favor de la cofradía de Ánimas de esta parroquia; la mitad del valor de la casa que actualmente habita su hermano, el presbítero don José María Ruiz, en esta ciudad, en la calle el Ganado, entre otros bienes. Manda que de sus bienes se den 200 pesos para ayuda en la construcción del templo que se está reedificando en el pueblo de las Vigas de la doctrina de Tlacolulan. Ordena se den 200 pesos para los pobres de la feligresía del Chico; 100 para los de Tlacolulan; 100 para los de la doctrina de Xicochimalco; y 100 para las mujeres pobres del pueblo de la Joya, de la referida doctrina de Tlacolulan. Ordena que a Teresa Ramírez, a María Gertrudis y a Carmen Hernández, sus sirvientas, se les den a cada una 200 pesos. Manda que a su compadre, Mariano de la Cruz, vecino de la Vigas, hijo de tío Santiaguito, se le den 150 pesos en legado. Ordena que las tres casas queden a disposición de su hermano, presbítero don José María Ruiz, para que disfrute de sus rendimientos, y luego que fallezca su hermano quedará la casa chica de la calle Nueva a beneficio del Beaterio de esta ciudad, para que sirva de auxilio a las niñas pobres que carezcan de recursos para permanecer en dicha casa de recogimiento. Y la casa de su morada y la de la calle de la Caridad, se consignen a la cofradía de Ánimas de esta parroquia, con la condición de que por cada casa digan por su alma doce misas cada año. Ordena que la mitad de la casa que le pertenece, una vez que fallezca su hermano se reparta entre sus tres sirvientas y entre Feliciana Díaz de Párraga y Juana Delgado, hija de doña Josefa Delgado. Y del remanente de sus bienes nombra como heredero a su hermano. Nombra como albacea testamentario a don Francisco Díaz Rosas, vecino y del comercio de esta ciudad, y a su hermano presbítero don José María Ruiz. Finalmente, se ordena registrar dicho testamento en el registro del escribano.
Sans titreFrancisco Javier López, pardo libre y vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Bartolomé de Borja, Mayordomo de la Cofradía de la Limpia y Pura Concepción, 180 pesos en dinero de contado, con réditos del 5%, en el periodo de 2 años, y para la seguridad de esta deuda, hipoteca una casa que posee en la Calle Nueva de este pueblo, labrada de cal y canto, la cual linda al sur con dicha Calle Nueva y casa de don Tomás Borro, al oriente con casa de doña María Ignacia de Acosta, al norte con la barranca y arroyo de Xallitic, y al poniente con casa y solar del Bachiller Antonio Mateo Ortiz de Zárate.
El Bachiller don Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Notario Apostólico de la Curia Romana Domiciliario del Obispado de la Puebla, vecino del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Tomás Borro, vecino de este pueblo, una casa de paredes, techada de madera y tejas, la cual mide 24 varas y media de frente y 98 varas de fondo, linda al sur con la Calle Nueva, al poniente con casa y solar de doña Casilda Gertrudis de Zárate, y solares de Cayetano Zárate y Laureano de Zárate, al norte con solar que le pertenecía, y al oriente con casa y solar de Francisco Javier López, al precio de 800 pesos.
José Antonio de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, con poder para testar otorgado a su favor por su difunto padre Antonio Manuel Ortiz de Zárate; procede a realizar el testamento de dicho difunto, en el cual además del citado poder, lo nombró como albacea y heredero en compañía de doña Micaela Josefa de Acosta, su legítima madre, y de Manuel Antonio, hermano del declarante, mencionando algunas deudas del difunto y como bienes una casa de paredes y tejas con el ajuar de su servicio en la Calle Nueva, otra en el puente de Techacapa y un banco de herrador con su herramienta.
Doña Petrona Nolasco de Zárate y Sandria, mujer legítima de don Antonio de Noriega, vecinos del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, la cantidad de 300 pesos de oro común, en el plazo de 5 años, con créditos del 5 % anuales, y para la seguridad de esta deuda, hipoteca 3 casas contiguas que tiene en este pueblo, las cuales lindan al norte con la Calle Nueva que comienzan en la esquina del Callejón de Quiñones, al oriente con dicha Calle Nueva, al sur con casa de doña Ana María de Iglesias y al poniente con los solares de don Francisco Javier López y don Bartolomé Salvo.
Doña Luisa Margarita de la Rosa Hernández, viuda y albacea de don Tomás Borro, carga 500 pesos del valor de una casa y solares ubicados en la Antigua Veracruz, a censo redimible del 5 % anual, sobre una casa de paredes, techadas de madera y tejas, ubicada en la Calle Nueva de este pueblo, libre de empeño, censo e hipoteca, obligándose a reconocer los 25 pesos de rédito anual a favor de la obra pía que don Antonio Primo de Rivera destine.
Doña Luisa Margarita de la Rosa Hernández, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y albacea de don Tomás Borro, dijo que su marido sacó el asiento de la nieve de este pueblo por tiempo de 3 años que comenzaron a correr desde el día 26 de octubre de 1766, obligándose a pagar en la real caja de México la cantidad, con las tres partidas, de 1, 365 pesos que otorgó a fianzas don Miguel de Casasola a suplicas de don José Borro, hermano del difunto; por lo tanto, doña Luisa Margarita otorga que obliga los bienes de la testamentaria de su difunto esposo a sacar y librar a paz y a salvo al dicho José Borro, y así hipoteca una casa ubicada en la Calle Nueva en este pueblo.
Doña Rita Bandala, viuda y albacea de don Juan José de Castro, y su hijo Francisco de Castro [y Bandala], se obligan a tener en depósito irregular por 5 años contados desde hoy, 200 pesos que han recibido de la Cofradía de la Santa Veracruz, por manos de Francisco Javier López, cuya cantidad fue legada a la Cofradía por Micaela Moctezuma, y para seguridad de su pago, hipoteca una casa de paredes con su respectivo sitio, ubicada en la Calle Nueva, al norte linda con casa de los herederos de don Nicolás de Ortega, al oriente con callejón que de la Calle Real atraviesa al puente que llaman de Lagos y al sur linda con casa de Pedro Rodríguez.
Don Domingo Riso, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de doña Paula Barradas Meléndez, viuda de don Francisco del Día, la cantidad de 1, 275 pesos 4 y 7/8 de reales, que pertenecen a doña Josefa de Arosa, hija de su esposa doña María Teresa del Día, y nieta de dicho Francisco, cantidad que se obliga a tener en depósito irregular y entregarlos a la menor para cuando tenga la edad de recibirlos, por lo que obliga y hace hipoteca de la casa de su morada ubicada en la Calle Nueva, que linda al oriente con casa de Antonio Osorio, al norte y poniente con solar y casas de don Cayetano Zárate.