Don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor perpetuo de Su Majestad de esta Villa, albacea dativo del difunto don Gregorio Ochoa de Amézaga, doña María del Rosario Ochoa, viuda de don Matías de Ochoa, y el Regidor Alguacil Mayor don Carlos Díaz y Herrero, de esta vecindad, curador ad litem de don Juan de Dios Ochoa, hijos y herederos del expresado difunto don Gregorio Ochoa, dijeron que por cuanto de los bienes de dicho difunto quedaron cuatro casas, venden la primera casa a don Pedro Pérez de Llera, ubicada en la esquina del Sacramento en la Calle Nueva, la cual hace frente con la Calle de la Raqueta, cuya casa se halla grabada con 1,154 pesos 6 reales y 6 granos de principal de la capellanía que fundó doña María de Jesús Zorrobiaga y que sirve el señor don José Francisco Suárez de Torquemada, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Puebla, y rebajada dicha cantidad la vende en 2,638 pesos un tomín y 6 granos. La segunda casa la venden a don Domingo Ricoy Bermúdez, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la esquina de San Vicente y Calle Nueva, con la que hace frente, cuya casa se halla gravada con 38 pesos 5 reales pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María de Bañares, la venden en 3,056 pesos 3 reales. La tercera casa la venden a don Juan Lucas de Olavarrieta, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la Calle Nueva, contigua a la anterior, en precio de 2,112 pesos, incluidos 543 pesos 4 reales y 2 granos que tiene de gravamen, pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María Bañares. Y la última se remató en don José Antonio de la Peña, en cantidad de 1,268 pesos 3 reales.
CALLE DE LA RAQUETA
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Doña María Gertrudis de Ávila, de esta vecindad, viuda de don José Joaquín Ortiz de Zárate, declara que dicho su marido antes de su muerte dejó vendido a don José Mariano Barradas, de esta vecindad, una casa de paredes cubierta de teja, ubicada en la calle Nueva, que también se le llama Calle de la Raqueta, con la que hace frente al poniente y del otro lado casa de doña Paula Barradas Meléndez, por el norte con casa y solar de las herederas de doña Juana Villegas, por el sur con casa de Miguel López, por el oriente con Callejón de la Capitana. La vendió en 1 423 pesos 4 y medio reales.\t
Don Domingo Franceschi y don Manuel Garcés, vecinos y del comercio de esta Villa, Síndicos de la quiebra de Manuel Antonio González, venden a don Jacinto Mora, de esta vecindad, una casa de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en esta Villa en la esquina de la Calle de la Raqueta, haciendo frente con la Calle Nueva y con esquina de casa de doña María Josefa de la Torre hacia el poniente, por el sur con el Puente de Lagos y caño de Xallitic, por el norte con casa de las ortegas, por el oriente con Callejón de la Capitana. La venden en 1 300 pesos.
Don Jacinto Mora, vecino de esta Villa, vende a Juan Manuel Rodríguez, maestro de Arquitectura y vecino de esta Villa, una casa de paredes cubierta de teja, ubicada en esta Villa en la Calle de la Raqueta, haciendo frente al poniente con la Calle Nueva, su fondo al oriente linda con el Callejón de la Capitana, al norte linda con el Puente de Lagos y caño de Xallitic, camino en medio. La vende en 1 000 pesos.
Don José Mariano Barradas, vecino de esta Villa, ha recibido del Reverendo Padre Fray Ignacio González, Religioso Profeso del Orden de Caridad Prior actual del Convento de la Pura y Limpia Concepción título de San Hipólito Mártir de esta Villa, 500 pesos en calidad de depósito irregular por 5 años comenzando desde hoy día, obligándose a contribuir con el 5 % de réditos anuales. Como seguro del principal y réditos hipoteca una casa ubicada en la Calle de la Raqueta de esta Villa.\t
Don Rafael Eugenio Espinosa, natural y vecino de esta vecindad, comerciante de cuarenta y cinco años de edad, hijo de don Juan Antonio de Espinosa y de doña Ana Petra Borja de Espinosa, difuntos, otorga su testamento, en la forma siguiente: Declara es casado con doña María Gertrudis Castillo, de cuyo matrimonio no han tenido hijos. Declara tiene un hijo natural llamado Ciriaco y Paula Rafael Juan Nepomuceno [Espinosa] habido en Manuela Guardia y Lema, siendo ambos solteros y libres de impedimento canónico. Manda que a su hijo natural no se le dé nada por razón de alimentos, por no tener éste necesidad de sus socorros. Señala por sus bienes la casa en la que actualmente habita, que se halla gravada a 700 pesos de principal a favor del convento de San Francisco en esta ciudad. Declara es deudor, y no su hermana Ana Antonia [Espinosa], de 400 pesos de principal que reconoce sobre la casa que se ubica en la calle de la Requeta, en favor de los señores Maniau. Menciona que su abuela materna, María de Jesús Acosta, es dueña de la casa situada en el callejón de Alba, misma que consignó y donó en favor de la obra pía de señora de Santa Ana, para que con sus productos de alquileres se celebrase una función por la citada santa. Ahora, es voluntad de él que procuren sus albaceas tenerla en arrendamiento, para que con sus productos se repare la finca y de lo que sobre se hagan anualmente una función a la misma Señora de Santa Ana en esta ciudad, y si después de esto sobrase algo, se manden a aplicar misas por el alma de su señora madre, y el resto, si quedase, se divida entre su esposa doña María Gertrudis y su hermana doña Juana Micaela Espinosa y Borja. Ordena que su hermana, doña Juana Micaela Espinosa, debe recibir parte de la casa que él habita, que constará en la cuenta de división y partición que se hizo de la madre de ambos. Declara que a sus sobrinos don José Ignacio, don Manuel María, don José Mariano, doña María Guadalupe y don José Joaquín Arechaga, hijos de su hermana Juana Micaela Espinosa, les debe lo que manifieste dicha cuenta de división y partición. Declara que don Bernabé de Elías Vallejo, le es deudor en el balance de las dependencias de los militares, para cuyo cobro dio poder a don Manuel Patiño, verificado el cobró entregue a su albacea lo que cobrare. Nombra por única y universal heredera a su esposa doña María Gertrudis Castillo. Nombra por su albacea y tenedor de bienes a su mencionada esposa y a don Francisco Rosas, a éste último lo señala para que la dicha su esposa lo consulte en aquellas cosas que ella no comprenda.
UntitledDon Juan Manuel Vela, vecino del pueblo de Apazapa y residente en esta Villa, ha recibido de los síndicos de la quiebra de don Manuel Antonio González la cantidad de 300 pesos, correspondiente al resto del valor de una casa, ubicada en la Calle de la Raqueta, que le vendió el otorgante a dicho don Manuel Antonio González.
Marcos Mojica y Pedro Mojica, padre e hijo, vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Pedro Antonio Rodríguez, un solar en el que edificó una casa ubicado en la Calle Nueva o de la Raqueta con la que hace frente y del otro lado casa de don Francisco Prudencio Cruzado hacia el poniente, por el costado del norte linda con la que fue de su padre y abuelo Esteban Mojica y hoy es del Maestro Armero José de Castro, por el fondo que es el oriente con un callejón que viene de la Calle Real y llaman de la Capitana y por el costado del sur con casas de don Antonio Santa María. La venta la hacen en 400 pesos.
Don Luis Uribarry, de esta vecindad, usando de las facultades que le concedió don Andrés Ramos en el poder que exhibe, otorga que ha recibido de don Juan Vanegas, de esta vecindad y comercio, 580 pesos cuya cantidad ha sido negociada por el otorgante para subvenir las urgencias de don Andrés Ramos, siendo el recibo en dinero efectivo y número cabal, cuyo empréstito es gracioso sin interés, vía deposito irregular y término fijo de cuatro meses a partir del primero de junio. Y para mayor seguridad hipoteca una casa situada en esta ciudad, en la calle que nombran de la Requeta, propiedad del dicho Ramos.
UntitledDoña María Merced Rodríguez, don José Francisco Rodríguez y don Francisco González, mayores de edad, el segundo soltero y la primera casada con dicho don Francisco González, albacea y esposo en primeras nupcias de la difunta doña María Gertrudis Rodríguez, hermana de las expresados doña María Merced y don José Francisco Rodríguez, vecinos de esta vecindad; dijeron que, en observancia de los dispuesto en la ley 10 Título 4º libro 5º de las recopilaciones de Castilla y en la pragmática fecha en el Pardo a 2 de febrero de 1766, publicada en 6 del mismo, procedieron a la descripción, valuación y división extrajudicial de los bienes de sus padres difuntos don Juan Manuel Rodríguez y doña María Mauricia Rodríguez, como consta de una memoria confidencial que formaron unánimemente. Y conformándose con cuanto acordaron en dicha memoria, asegurando que han cumplido con todo lo que ordena la pragmática antes citada, pues a los expresados sus señores padres hicieron todos los honores funerarios sufragios, misas y demás que en ella exige; por la presente otorgan que adjudican al mismo don José Francisco Rodríguez, lo siguiente: Una casa baja de pared, cubierta de teja, situada en esta ciudad en la calle de la Raqueta, con su frente al poniente, por donde cierra la calle llamada Nueva; y linda por el oriente con el callejón llamado de la Capitana, con el caño de Xallitic, calle en medio por el norte; y con casa de los herederos del difunto don Juan Francisco Cardeña por el sur. Y un solar eriazo, situado en la cumbre de la calle que llaman de Alfaro, en esta ciudad que tiene de frente 131 y tercia varas y por el fondo se tendrá por su extensión hasta el caño de Xallitic, donde linda por el poniente; por el sur con terreno de los herederos de don José María Alfaro; por el norte con tierras de la ciudad; y por el oriente con la citada calle de Alfaro; debiendo excluirse de todo este terreno 12 varas de frente y 50 de fondo, que se le han vendido a doña Ana Josefa Márquez, 34 varas de frente y 20 de fondo a Florencio Zacarías y 57 y tercias varas de frente y 50 de fondo a José Rufino Rojas. Cuyos dos bienes raíces deslindados se le adjudican en precio de 750 pesos, de los cuales se le abonaron 481 pesos, 4 reales, 11 y cuarto granos que le corresponden, exhibiendo de contado 268 pesos, 3 reales y 3 cuartos de grano restantes, de los cuales doña María Merced Rodríguez y don Francisco González se dan por recibidos.
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