Don Rafael Espinosa, residente en esta Villa, primer albacea de su difunta madre, doña [Ana] Petrona Borja, otorga poder especial a don José Gabriel Gavito, vecino y del comercio de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre y como albacea de su madre, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de don Juan Antonio Llano, Guarda Mayor de la Real Aduana de dicha Ciudad de la Puebla, la cantidad de 350 pesos que adeuda a la testamentaria a su cargo, procedentes del arrendamiento de la última casa que ocupó en esta Villa él y su familia, situada en la Calle de Alba, cuyos rendimientos son destinados a la función anual que debe hacerse a la Señora Santa Ana de la Iglesia del Señor San José y el resto para mantener reparada la finca, según la voluntad de la difunta doña María de Jesús de Acosta. Cuyas funciones han dejado de hacerse hace algunos años y la casa se haya muy deteriorada por esta deuda.
CALLE DE ALBA
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El señor cura de esta doctrina presbítero don José Francisco Campomanes, como rector de obra pía y encomendado de una casa de edificio bajo, ubicada en esta ciudad a la calle de Alba, conocida por callejón de Cubas, con la cual hace su frente al oriente, lindando por norte con casa alta de los herederos de don José Antonio de la Peña; por sur con casita alta anexa a la que sirve hoy de comisaría; y por poniente con traspatio de casa perteneciente a don José Julián Gutiérrez, cuya deslindada finca pertenece a una obra pía de señora Ana que se venera en el templo de Señor San José de esta ciudad; otorga que se la tiene dada en arrendamiento al nominado señor Gutiérrez bajo los pactos siguiente: el arrendamiento es por el tiempo de cinco años forzosos en precio de 10 pesos mensuales; el arrendatario podrá hacer las variaciones que le convengan en dicha casa con la obligación de volver a dejarlo todo en el mismo estado que lo recibe. Y estando presente don José Julián Gutiérrez otorga que acepta el arrendamiento de la referida casa.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO