Don Francisco Antonio Gago, vecino de la Ciudad de Cádiz, en nombre de don Antonio Pardo, de la Orden de Santiago, de esa misma vecindad, otorga que ha recibido de don Agustín de Arizcun, 1, 700 pesos escudos, mismos que se obligó a pagarle y de ellos se da por entregado a su voluntad.
CABALLEROS DE LA ORDEN DE SANTIAGO
269 Description archivistique résultats pour CABALLEROS DE LA ORDEN DE SANTIAGO
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago, vecino de Jalapa, natural de la Ciudad de Alcalá de Henares, hijo de Juan Fernández de la Flor y Pareja y de doña Catalina de Pareja, estando enfermo en cama ordena su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Le deja a las personas que el crió ciertas cantidades de pesos, entre ellos a una mulata y una huérfana. Declara fue albacea del Alférez Antonio de Parga. Declara fue Alcalde Mayor dos veces. Nombra como albacea a don Juan Montañés de la Cueva, a Antonio de Herrera y al Capitán Bartolomé de Castro, en atención a no tener herederos forzosos nombra como tal a su alma para que se distribuya en limosnas y obras pías.
Don Antonio Gutiérrez de la Huerta, vecino de la ciudad de Cádiz, solicita una copia de un poder general para cobranzas, de fecha 27 de agosto de 1735, en la ciudad de Cádiz, y a la vez informa que ha recibido de don Gaspar de Alvarado, de la Orden de Santiago y vecino de la Ciudad de México, a nombre de don Francisco Víctor Bandín y Salgado, la cantidad de 24, 167 pesos y 6 reales, mismos que le debe a cuenta de 2 facturas de géneros que le vendió a don José Antonio de Almorza.
El Capitán Don Juan de Burgos, vecino de la ciudad de Cádiz, en los reinos de Castilla, residente en este pueblo, dueño del navío nombrado El Santo Cristo de Burgos, Nuestra Señora del Carmen y San José, que vino en conserva de la presente flota surta en San Juan de Ulúa, del cargo del General Don Manuel de Velasco y Tejada, que acaba de llegar este año, dio su poder cumplido en primer lugar, al Capitán Don Fernando Salvador y Mejía, su cuñado; y en segundo lugar a Don Pedro Martínez de Murguía, Caballero de la Orden de Santiago; y en tercero, al Lic. Don Diego Manuel Juárez de Uriza, capellán de su navío; y en cuarto lugar al Capitán Don Juan de Echevaste, todos recién venidos en dicha flota, residentes en la Nueva Veracruz, para que en su nombre, cada uno de los susodichos, según el lugar y grado que van nombrados, usen este poder y administren su navío en todo lo que le tocare y perteneciere.
El Capitán Don Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, residente en esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Capitán Don Juan de Vargas, vecino de la ciudad de Puebla de los Ángeles, para que en su nombre haya, reciba y cobre, de cualesquier personas, los pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías y otros bienes que le deban o adelante debieren; y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales.
El General Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de Jalapa, otorga poder a Agustín Domínguez, de la misma vecindad, para que en su representación administre la estancia de ganado mayor denominada Espanta Judíos ubicada en La Antigua Veracruz, la cual tiene en arrendamiento, haciendo todo cuanto al provecho útil de la estancia convenga, sin facultad de poder vender ningún género de ganados.\r\n
El General Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, Miguel Jiménez Carralero y José Ortiz, vecinos de Jalapa, otorgan fianza a favor de Juan Bravo de Alarcón, quien salió beneficiado en el remate que se hizo de las Reales Alcabalas de esta provincia, la de San Juan de los Llanos, Teziutlán, Jalacingo, Tetela, Jonotla y partido de Papantla, para pagar la cantidad de pesos en que se le hizo el remate, con más de 1, 000 pesos que tiene ofrecidos, sin que se proceda contra el dicho Juan Bravo ni sus bienes, así renuncian a la firmeza de esta escritura y obligan sus personas y bienes.
El Bachiller Antonio Dionisio Vásquez, Cura Beneficiado de la Doctrina de Coatepec, dueño de una esclava negra lora, criolla, nombrada Juana de la Cruz, de aproximadamente 29 años, que hubo de Francisca Casados, la que vende a Francisco de Siscara, Caballero de la Orden de Santiago y Tesorero Oficial de la caja de la Veracruz, libre de empeño, sin asegurarla de vicio, defecto, ni enfermedad, al precio de 350 pesos de oro común.
Juan Ricardo de Guzmán, Alcalde Mayor de Coatepec y residente en este pueblo, vende a Francisco de Siscara, Caballero de la Orden de Santiago y Tesorero Oficial Real de la caja de Veracruz, una negra esclava, nombrada María Concepción, de 27 años, que hubo de Nicolás de Acosta, libre de empeño, al precio de 350 pesos de oro común.
El General Don Luis García de Pruneda, vecino de la nueva Villa y Reino de León, de esta Nueva España, otorga poder general a don Antonio Gutiérrez, Caballero de la Orden de Santiago y Administrador de las Reales Aduanas de la Ciudad de Cádiz, para que en su nombre pida, mande, reciba y cobre cualquier cantidad en pesos de oro, plata, joyas y géneros que le deban.