Juan de Moya, vende a don Rodrigo de Vivero, para él y sus herederos, 45 novillos y vacas con las crías que tuvieren, a 3 pesos cada res, más tres bueyes mansos a 10 pesos casa uno, más 12 caballos a 12 pesos cada uno.
BUEYES
65 Descripción archivística resultados para BUEYES
Juan Ramírez, vecino del pueblo de Maltrata, arrienda a Gaspar de Medina, dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Maltrata, y unas casas de jacal, dos yuntas de bueyes mansos de arada, dos novillos y dos rejas de hierro; por tiempo y espacio de 4 años y por precio cada un año de 22 pesos y medio de oro común.\n
Diego de Montalvo, vecino de la ciudad de los Ángeles, residente en este pueblo de Acultzingo, se obliga de pagar a Tomás Ruiz de Zúñiga, Vicario del dicho pueblo, 144 pesos de oro común, los cuales son por razón de tres bueyes de arada, cuya cantidad pagará para el día de pascua de navidad de este año.\n
Demanda de Lázaro Díaz, vecino de este pueblo, a Pedro Rodríguez, boyero residente en esta jurisdicción, por ciertos daños que le causaron sus bueyes a su milpa de maíz.
Ante Don Luis Rodríguez de Medina y Valdés, Teniente General de esta provincia de Jalapa, el Licenciado Don Juan de Bañuelos [Cabeza de Vaca] y Mariana Cortés, viuda de Diego Cardeña Malpica, hicieron el inventario de los bienes muebles y raíces del citado difunto, entre los cuales figuraron: una casa pequeña cercada de palos, enseres domésticos, ropa de hombre, una espada y daga, una escopeta, 3 rejas de arar, 3 bueyes mansos, 30 yeguas, potros y potrancas, 15 caballos mansos, 36 reses, 144 costales de mazorcas y otras cosas.
Francisco de Porras, carretero, vecino de México, vende a Pedro López Borricón, vecino de México, todos los bueyes, caballos, indios e indias que andan en el servicio de sus carros.
Blas Hernández, carretero, vecino de México, dio carta poder a Sebastián Díaz, carretero, para que pueda comprar en su nombre cien bueyes a los precios que concertare.
Diego López de Morales, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obliga de pagar a Jorge Hernández, portugués, 114 pesos y cuatro tomines de oro común, por el valor de 72 bueyes, dos carretas, y seis caballos.
Juan Librero y Elena Rodríguez, vecinos de Teziutlán, se obligan de pagar a Juan Bello de la misma vecindad, 1100 pesos de oro común, por razón de medio sitio de estancia de ganado mayor, tres caballerías de tierra, siete rejas, y 36 bueyes de arar que le compraron fiados (Fragmentos).
Pedro Díaz, vicario, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Esteban Gómez, vecino de Jalapa, 540 pesos de oro común, precio de 36 bueyes que le vendió fiados.