El Dr. Diego Fernández del Hierro, vicario de Tlacolula, funda una capellanía de misas en favor del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, difunto, presbítero, vecino de la provincia de Jalapa.
BACHILLERES
10 Descripción archivística resultados para BACHILLERES
Don José Antonio de la Pedreguera, Teniente Coronel del Regimiento Provincial de Córdoba y Jalapa, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder al Licenciado José Hernández Vidal, Abogado de la Real Audiencia de México, para que a nombre de su hijo el Bachiller José Joaquín de la Pedreguera Morales, tome colación de las 2 capellanías que servía el Presbítero Juan Bernardo Díaz Mier, en virtud del nombramiento que las patronas de ellas le han conferido, haciendo los pedimentos, memoriales y lo que sea conveniente, por lo que se le da éste con libre y general administración con facultad de sustituir.
Juan de Quiroz, vecino de Jalapa, como heredero universal de su hijo el Bachiller Juan de Quiroz, y como patrón de la capellanía de misas que fundó Alonso García de la Torre, nombró por capellán al Bachiller Juan Fernández de la Higuera, vecino de la provincia de Jalapa.
El Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos y su mujer, Ana de Irala, vecinos de la provincia de Jalapa, venden al Bachiller Antonio de Acosta; clérigo presbítero, primer capellán nombrado de la capellanía de misas que por el alma del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, fundó el Dr. Diego Fernández del Hierro, cura beneficiado de Tlacolula, cien pesos de oro común de censo y tributo redimibles anuales, por razón de 2000 pesos de oro común que recibieron.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, y Juan Pardo de Moscoso, vecino de la ciudad de Los Ángeles, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, y al Bachiller Florián de Reynoso, clérigo, presbítero, mayordomo de la masa general de ella, y a quien por la dicha Santa Iglesia fuere parte, 1 000 pesos de oro común que montaron los diezmos de maíz y menudencias de la cordillera de esta provincia de Jalapa, correspondientes al año de 1641, para el día de la Pascua de la Navidad del presente año, con las costas de la cobranza.
El Bachiller Bartolomé Gutiérrez, presbítero en el ingenio del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, en esta provincia de Jalapa, vende a Esteban de Valladares, mercader, vecino de Jalapa, un negro llamado Gaspar, más ladino que bozal, de nación Angola, de 16 años, sujeto a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.
Alonso de Neira Claver, escribano del Rey Nuestro Señor y Público de este pueblo, certificó y dio fe que Don Claudio Teodoro de Ceballos, quien firmó el testamento antecedente que otorgó el Bachiller Gerónimo de Olivares, era lugarteniente de Alcalde Mayor en Jalapa, por nombramiento hecho en forma del Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa.
Don Roque Gutiérrez de Ceballos, estante en esta ciudad, dio su poder cumplido al Bachiller Bernardino Moreno, presbítero, residente en la provincia de Jalapa, y a Gaspar Bravo, asimismo residente en ella, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales movidos y por mover.
El Capitán Don Bartolomé de Mora Espinosa, Justicia Mayor del pueblo y provincia de Jalapa, hijo legítimo de Bartolomé Martín de Mora y de Doña Catalina González de Espinosa de los Monteros, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Puebla de los Ángeles, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido al Obispo de la ciudad de Los Ángeles Don Manuel Fernández de la Santa Cruz, a su esposa de segundas nupcias Doña María Romano Altamirano, al Bachiller Don Diego de Mora y Medrano, al Capitán Don Sebastián de la Mora y Medrano, sus hijos legítimos de su primer matrimonio con Doña Catalina de Medrano y Rivera, para que después de su fallecimiento, hagan y otorguen su testamento con las mandas, legados, obras pías, fundaciones y demás cosas que le tiene comunicado.
El Capitán Juan de Malpica, Escribano del Desierto de Perote, dueño de recua y labrador, dijo que por el amor que le tiene al Bachiller Antonio Zavala y Landa, Presbítero Teniente de Cura y por haber recibido de él buenas obras, hace gracia y donación pura, perfecta e irrevocable de 100 varas de tierra en términos de ese desierto, ubicada junto a las tierras del hospital. Dichas tierras las compró a la viuda de Pedro de la Almoguer Angulo, Alguacil Mayor que fue de la provincia de Jalapa.