Tomás de Santiago y Cruz, dueño de avíos y vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Ciudad de la Veracruz, la cantidad de 696 pesos y 6 reales de oro común, en los plazos y lugar que se le señale, y para seguridad de esta deuda, hipoteca 2 casas contiguas que posee en este pueblo, deslindadas en esta escritura.
AVÍOS
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El Capitán don Rodrigo Antonio de Neira y Quiroga, Asentista General del Real de la fábrica de pólvora, salitres, azufres y agua, otorga arrendamiento a don Salvador Salas, vecino asentista y proveedor del estanco de nieve en la Ciudad de la Nueva Veracruz, el principal de 13, 000 pesos para el avío de asiento y abasto de nieve en los aperos, efectos y reales, por el plazo de 5 años, en la cantidad de 2, 000 pesos que cada fin de año le ha de dar en reales efectivos, con la condición de satisfacer dicho Salvador y su hijo a fines de este año, los 1, 000 pesos de principal y los 12 hasta cubrir el quinquenio y pagar la totalidad con las condiciones acordadas.
El Capitán Don José de Ibelli en nombre de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, viuda del Capitán Don Antonio de Dueñas, vecina de la nueva Veracruz, y el Capitán Don José de la Higuera Matamoros, administrador y poseedor de la hacienda de ganado mayor nombrada Santa Fe, ubicada en términos de dicha ciudad, ambos residentes en Jalapa, ajustaron cuentas de los avíos que Don Antonio de Dueñas le suministró en vida a Don José; y Doña Mariana de Iturbe y Ubera como tutora de sus menores hijos, le alcanzó en 1350 pesos de oro común, los cuales el Capitán Don José de la Higuera se obligó a pagarlos en un plazo de 7 años, a razón de 200 pesos anuales, y en el último, de 150 pesos, una paga en pos de la otra.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, vecino del ingenio de La Santísima Trinidad, y el Capitán Don José de Ibelli, residente en este pueblo, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, viuda del Capitán Don Antonio de Dueñas, ajustaron cuentas de los avíos para el ingenio y entregas de azúcares que han tenido; y la dicha Doña Mariana lo alcanzó en 1200 pesos de oro común, los cuales Don Francisco de la Higuera se obligó a pagarlos en un plazo de 6 años, a partir del 1 de enero de 1679, a razón de 200 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
Don Tomás de Santiago y Cruz, junto con doña Juana Núñez, viuda de don Antonio Vanegas, y don Juan de Ariza, dueños de Literas y Avíos de Ligera, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Pedro de Madera, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que pueda parecer ante el señor gobernador y oficiales reales de dicha ciudad, y solicite se rediman y libren de las notables pensiones que las tropas de soldados y oficiales que suben y bajan por este pueblo, les ocasionan al tomarles con violencia los bagajes que necesitan para sus transportes y el de sus cargas, por el ínfimo precio de 1 real por legua que por cada uno les pagan con notable pérdida y quebranto de sus haciendas.
Don Miguel de Arieta, Alcalde Ordinario de la Villa de Xalapa, dijo que encontró a un hombre herido de nombre Nicolás Colunga, vecino del Real de Álamos, accidentado desde que salió de la ciudad de Veracruz de lo que llaman vómito prieto, también declara que a su compañero, José Francisco Macías, se le debe el salario desde el día 29 de abril de esta año, dijo que salió del Real de Álamos de orden de su amo don Juan Ignacio Fagalde hasta la ciudad de Veracruz, con un avío de 5 mulas, 3 caballos para entregárselo al hermano de su amo a embarcarse para España, lo cual declara para descargo de su conciencia y que le quede constancia a su amo.
Francisca Ramírez, viuda de Francisco de Orduña Castillo, vecina de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Antonio de Dueñas, vecino y mercader de la nueva ciudad de Veracruz, 2,633 pesos y 4 reales de oro común que por ajustamiento de cuentas le alcanzó, así de pesos de oro que le ha suplido y lo que ha dado para el avío de la hacienda de San Diego, y por otro nombre Espanta Judíos, a razón de 300 pesos anuales hasta completar la paga total, a partir de hoy día de la facha. Y para la seguridad de la deuda, hipotecó 6 piezas de negros esclavos.