Don Sebastián López, Administrador de la recua de don Pedro Vértiz y vecino del pueblo de Jalapa, junto con don Felipe de Acosta, dueño de una hacienda de ganado mayor en la jurisdicción de la Antigua y vecino del pueblo de Naolinco, se constituyen en fiadores de don Marcos Dionisio de Acosta, subarrendatario de la hacienda las Cañuelas, incluidas en el Mayorazgo de Cervantes y la Higuera, de las cuales es arrendatario don Antonio Vázquez Ruiz, cuyo subarrendamiento es por el tiempo de 9 años, en la cantidad de 850 pesos anuales, dando en hipoteca especial el ganado que tiene en las Cañuelas y unas casas de piedra y teja que tiene en este pueblo en la calle del Beaterio, y los declarantes se obligan a cubrir todos los pagos de dicho Marcos, sin pleito alguno.
ARRENDAMIENTOS
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José Manuel de Acosta, vecino de este pueblo de Jalapa, como albacea de Josefa Lagunes, mujer que fue de Mateo José Viveros, obedeciendo a la última voluntad de la difunta, otorga que cede a las Cofradías de Jesucristo de Nazareno, cita en esta parroquia, a la de Nuestra Señora de la Concepción, de la iglesia del Ingenio Chico, y a la de las Benditas Ánimas, de esta parroquia, unas tierras que lindan por el poniente con tierras de Nicolás Viveros, por el sur con tierras del Ingenio de Pacho, por el norte con la alameda y tierras de la Virgen, dichas tierras esta unida a las de Nicolás Viveros al cual, por orden del señor cura de esta doctrina y de los tres mayordomos de dichas cofradías, le hacen cargo de ellas para que las arriende por un año.
El Alférez don Bartolomé Salvo, vecino y del comercio de este pueblo de Jalapa, como arrendatario que es de las Reales Alcabalas de los curatos de Coatepec y de Ixhuacán de los Reyes, en los que se incluyen los pueblos de Xicochimalco, Teocelo, Santiago Ayahualulco, Jalcomulco, los ingenios y ranchos desde el Río Nacastapalapa, también las lomas hasta el Río de los Pedernales, y el Ingenio de Pacho, otorga poder especial a don José Martínez Ortiz, para la recaudación y cobranzas del real derecho de alcabala a todas las personas que debieran.
Don Francisco Pérez de Arellano, dueño de la Hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa en la jurisdicción de Jalacingo, da en arrendamiento a Julián Rodríguez y a José Antonio Domínguez, vecinos de Naolinco, unas tierras que están en Sonsocomotla, por un tiempo de 5 años, en la cantidad de 250 pesos cada uno anualmente.
Don Francisco Juan de Quintas, vecino de la Ciudad de Oaxaca, y residente en Jalapa, dijo que por cuanto en la Real Audiencia de la Ciudad de México se siguen autos en contra de don Pedro Sánchez de Córdoba, del Comercio de España, sobre derechos de Alcabalas de pedimento de don Andrés Fernández de Otañez, arrendatario que fue de ellas en la Ciudad de Veracruz, dicho don Pedro otorgó por fiador a don Juan de Echavarría, y por no ser éste suficiente, el otorgante se obliga como abonador de dicho fiador y que si dicho Echavarría no tuviera o le faltase al tiempo de la paga caudal para cubrirla, el otorgante como su abonador pagará por el susodicho todo aquello que él no pudiese.
Don Francisco Pérez de Arellano, obligado de los abastos de carne del pueblo de Jalapa, de donde es vecino, debe y se obliga pagar a don José Francisco de Cuevas Aguirre y Espinosa, Abogado de la Real Audiencia y Regidor Perpetuo de la Ciudad de México, la cantidad de 3, 588 pesos y 3 reales, que son el resto de 5, 000 pesos, cantidad en que le arrendó una hacienda de ovejas y las tierras que tiene en la jurisdicción de la Antigua, pertenecientes a su esposa, otorgando como fiador a Francisco Julián Aravalles, vecino de este pueblo, y para seguridad de esta deuda, hipoteca una casa de su morada deslindada en esta escritura, misma que no tiene más gravamen que 400 pesos, que reconoce a censo redimible a favor del convento de San Francisco.
Don Gaspar de Olavarrieta y don Matías de la Mora Castañeda, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder general que les confirió Carlos José de Montes, informan que otorgaron en arrendamiento unas casas que dicho Montes heredó de José de Molina, por el tiempo de 3 años, lo que ahora por carta misiva de Gabriel de Arteaga, apoderado de dicho Montes, ordena a al citado Gaspar que cancele la escritura de arrendamiento, por convenio que hizo con Tomás Borro, no obstante no estar cumplido el arrendamiento que tiene pagado dicho Borro, por lo que los declarantes cancelan la citada escritura.
Don Francisco Esteban Sánchez, con copias de inventarios no concluidos a los bienes de don José Antonio de Acosta y del testamento, por lo que al solicitar la presencia de los 6 albaceas que el difunto nombró, ninguno se presentó, por lo que la Real Justicia nombró al declarante como tal, quien otorga en arrendamiento a don Antonio Ribot, Alférez de la Compañía de Infantería de este pueblo, un molino de pan moler ubicado en este pueblo, por la cantidad de 400 pesos anuales, durante el periodo de 5 años.
Don Francisco Esteban Sánchez, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de don José de Acosta, otorga en arrendamiento a doña Catarina García, viuda de don Juan Martín Blanco, y vecina de este pueblo, un rancho de ganado mayor nombrado el Ingenio Viejo, que se compone de 6 caballerías de tierra, 330 pies de magueyes, un palomar de cal y canto cubierto de tejas, una casa nueva a la orilla del Camino Real de rajas, cubierta de zacate, y otra en el rancho del mismo material, repellada de barro con una cocina y gallinero, un corral grande, algunos instrumentos y animales, con pastos, abrevaderos, y otros más que le pertenecen, por el tiempo de 5 años, en la cantidad de 100 pesos de oro común.
Don Alonso José Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que ante el señor Contador General de Reales Alcabalas, lo obligue a dar fianza a favor de la Real Hacienda en la cantidad de 2, 000 pesos, cantidad en que se remataron las alcabalas de la Nueva Veracruz a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Nueva Veracruz, en arrendamiento por el tiempo de 5 años.