Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a Francisco de Robledo, y a don Alvaro Baena, para que en su nombre puedan arrendar la Venta de Lencero, por el tiempo, precio, y condiciones que les parecieren.
ARRENDAMIENTOS
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Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, se concertó con Juan Gallego para que salga éste del arrendamiento de la Venta de Lencero, y en su lugar entre Beatriz González.
Alonso García de la Torre, vecino de este pueblo, da en arrendamiento a Juan Ortuño, un mesón con una paga de 150 pesos de oro común.
Juan de Cabrera, con poder del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, arrendó a Diego Pérez, maestro de herrería, unas casas en este pueblo, por tiempo de tres años, al precio de 40 pesos de oro común cada uno.
Roque Gutiérrez de Ceballos, propietario del Ingenio Nuestra Señora de la Concepción, arrendó a Juan Ortiz de Zárate, vecino de la provincia de Jalapa, dos caballerías de tierras en términos de Naolinco, por tiempo de cuatro años y al precio de diez fanegas de maíz anuales.
El Lic. Andrés Juárez [de Arce], Presbítero, vecino de la Puebla de los Ángeles, con poder de Ana Márquez de Amarilla arrendó a Miguel de Casanova, vecino de la provincia de Jalapa, un sitio de ganado mayor ubicado en términos del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, junto al ingenio que fue de Tomás [de la Madriz] Alavez, por tiempo de cuatro años y al precio de cien pesos de oro común anuales.
El gobernador e indios principales de Naolinco arrendaron a Diego de Orduña una estancia para ganado menor, por dos años y al precio de 40 pesos de oro común.
Baltazar Vázquez de Herrera dio en arrendamiento a Alonso García de la Torre, vecino de esta provincia, la Venta de Xalatengo por tres años, y al precio de 10 pesos anuales de oro común.
El gobierno indígena de Jalapa dio en arrendamiento el mesón de la comunidad a Domingo Ruiz, vecino de Jalapa, por el tiempo de un año, al precio de 80 pesos de oro común.
Matías Lorenzo, vecino de esta provincia, y Mateo de Rivera, estante en ella, declararon haber arrendado un ingenio de azúcar con sus pertrechos a Juan de Quirós, en diciembre de 1606; y aunque entre ellos se concertó de palabra que dicho arrendamiento fuese de compañía, ésta en realidad no tuvo efecto; y por la presente, Matías Lorenzo dio por libre al referido Mateo de Rivera del citado arrendamiento y de la compañía, y el uno con el otro no se pedirán ninguna cosa, ni alegarán otra razón, aunque el derecho se la conceda.